CUANDO SEA VIEJA, ME MORIRÉ

Cuando yo sea vieja, me moriré. Tú que lo lees, también te vas a morir. Nos morimos. Nos morimos todos. Tú, yo, ese, aquel, el de más allá. Todos. Nadie que esté leyendo este artículo quedará aquí para contarlo. Empezamos a morir el día que nacemos. Muerte, lo único que es seguro e irrevocable e ineludible y algo que cada vez nos suena más ajeno; la muerte no va con nosotros.

La vejez es ya un tremendo error, una vergüenza. Tanto es así que nuestros vecinos ingleses esta semana prohíben en los documentos del NHS utilizar la palabra “anciano”, porque “es discriminatoria”. Parece que decir que alguien es anciano es insultarle, vejarle. Vivimos acosados por una sociedad que quiere continuamente rejuvenecernos, que nos mete por los ojos pócimas mágicas, productos con propiedades sobrenaturales, cirugías reparadoras, ejercicios para el cerebro, chequeos exhaustivos y cualquier otra cosa que retrase el final. Todo se trata, todo se cura y además eres tonto si no lo haces o no lo aceptas.

Y esta vorágine tiene un precio: está prohibido envejecer y para colmo morirse es un fracaso personal y profesional. Y si uno vive fuera del mundo sanitario, quizás le encuentra la gracia (“envejecer está en la mente”, “los 70 de ahora son los 60 de antes”….etc,etc) pero en la realidad sanitaria es una tragedia. Considerar a alguien como un anciano es discriminarle por lo tanto se nos empuja a tratar igual a un hombre de 40 años que a un anciano de 90. Resulta inaudito ver las listas de medicación de personas tan extremadamente deterioradas que ni saben para que son sus 20 pastillas ni las pueden tragar, resulta trágico ver a ancianos sometidos a procedimientos agresivos (endoscopias, implantación de marcapasos….) cuando están tan demenciados que no pueden firmar su propio consentimiento, resulta dramático saber de personas muy mayores que permanecen atados a las camas para evitar que se arranquen las sondas naso-gástricas que les alimentan artificialmente; resulta desgarrador clavar vías y hacer radiografías a pacientes que clínicamente están dando sus últimas bocanadas; resulta inhumano comenzar antibióticos o trasfundir sangre a alguien que dejó de reconocer a su familia o saber su nombre hace una década. Resulta, en fin, una tragedia que de tanto preocuparnos en vivir, nos hemos olvidado de morir.

Y esto es lo que estamos haciendo. Yo de mayor quiero ser anciana, sí señor, yo quiero ser vieja. Y si me demencio quiero acabar cuando antes la tragedia de no ser yo. No quiero médicos majaderos que alarguen mi vida solo por que la ciencia se lo permite. La misión de un  médico incluye también asegurar el bienestar de los pacientes terminales y nadie hay mas terminal que un anciano escarado, dependiente y sin memoria de haber existido, nadie.

Ya está bien de esta medicina agresiva, inhumana, descabellada y absurda. Ya está bien de jugar a ser dios.Ya está bien.

MORIRSE DE VIEJO

QUÉ DICE NUESTRO CÓDIGO DEONTOLÓGICO….?

final de la vida código20-octubre-2013

Por si quedan dudas de si hace falta que nos sentemos a reflexionar sobre este tema, no solo como profesionales de la sanidad sino como sociedad, esta es la gráfica de entradas al blog y lo que ha pasado en los últimos 14 días. Camino de las 39.000 visitas……

(“Huston, we have a problem”)

octubre 2013 grafico

17.Dciciembre.2013

Este post ha recibido a día de hoy por encima de las 50.000 visitas pero generó además algo que refleja la sensibilidad de muchos con los que tengo el gran orgullo de compartir la blogosfera sanitaria. Mónica Moro, Miguel Angel Mañez y Chema Cepeda, tres grandes profesionales (y sobre todo generosos) del mundo de la salud , dedicaron su ya legendario #CarnavalSalud a el tema “El derecho a bien morir” y a ella se sumaron 44 blogueros con entradas que no te dejan impasible. Merece la pena echarle un rato…….

http://wikisanidad.wikispaces.com/CarnavalSaludNoviembre2013

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About medico a cuadros

Mónica Lalanda, soy médico de urgencias, escribo y dibujo. Soy inconformista por naturaleza, si las cosas se pueden hacer mejor, hay que hacerlas. Callarse y aceptar....da úlcera.
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213 Responses to CUANDO SEA VIEJA, ME MORIRÉ

  1. Hola Mónica. Acabo de enterrar a mi suegra y hace cuatro meses a mi madre. Ambas con demencia senil, escaras, inmovilizadas totalmente, flacas esqueléticas. Ambas de 92 años. En el caso de mi madre la tenía que asistir manualmente con sus deposiciones porque sola no podía, etc. Yo le deseaba la muerte, te soy sincera. Porque ya no era ella, porque en ciertos destellos de lucidez comprendía su estado y sufría indeciblemente. Y sé que ella en sus tiempos de esplendor me hubiera dicho que era lo que correspondía. Ahora la extraño infinitamente, pero fue lo mejor que le pudo haber pasado. Bienvenidos los adelantos de la ciencia y de la medicina, pero también tiene que haber un recato y un respeto a la Muerte. Como decía mi madre: es parte de la vida.

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    • Gracias Claudia, hemos olvidado que nos llega a todos
      Siento mucho que hayais perdido a las dos madres en tan poco tiempo. Cuenta tristeza. Aunque sin duda las mujeres que un día fueron tu madre y tu suegra dejaron de exister hace mucho tiempo….la maldita demencia mata a plazos
      Recibe un fuerte y muy especial abrazo

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  2. Miguel says:

    Amigos, estoy en el trance de tomar la decisión con mis hermanos de asistir la muerte de mi madre, quien con sus 85 años esta postrada y demenciada a tal extremo que casi no nos conoce, solo balbucea a ratos cuando abres sus ojitos, las escaras ya han hecho de las suyas. El dolor que siente mi corazón es tan grande al no poder remediar su sufrimiento, el verla con sonda y tantas otras cosas hace un cuadro muy triste a mis ojos de hijo. Solo quiero hacer lo correcto y asistir a mi madre junto a mis hermanos, pues creo que estar juntos en ese momento servirá de apoyo a mi querida madre para que pase de este mundo al otro.

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    • Querido Miguel
      Entiendo de primera mano el dolor de ver a los padres morir. Y además debe ser terrible ser testigo de cómo su esencia ha desaparecido por culpa de la demencia y solo que da ya su cuerpo. Debe ser todo una experiencia muy traumática para vosotros y lo siento en el alma.
      No entiendo muy bien el término “asistir” su muerte. Sin duda el apoyo entre los hermanos llegando al final es grande; te refieres a asistir a su muerte, es decir, estar presentes cuando llegue el momento, o asistir en el sentido de acelerar su proceso? La sedación terminal no parece indicada en este caso.
      Desde aquí te envío fuerza en la esperanza de que podais acompañarla en ese último viaje cuando llegue su momento
      Un abrazo
      monica

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  3. MªÁngeles says:

    Acabo de conocer este blog a raíz de leer un Post en el blog “medicina a la acabecera”. ¡Fantásticas reflexiones!
    Soy Psicóloga Clínica del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo ymiembro del CEA del mismo Centro y no trabajo en la antesala de la muerte sino en la del sufrimiento y la cronicidad.

    Dejaré enlace a este blog en el mío hoy. http://afrontandolesionmedular.blogspot.com

    MªÁngeles

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    • Jaime says:

      Hola estoy sentado al lado de mi abuelo de 99 años en el hospital, morirá irremediablemente esta tarde o mañana.
      Hasta hace tres meses se encontraba muy bien andaba sin bastón salía solo a la calle y al bar y se iba a la piscina a nadar 2 o 3 días por semana.
      Cogió una bronquitis que se paso a neumonía lo ingresaron en el hospital y reaccionó bien al antibiótico que le daban vía intravenosa cuando mejoro un poco le mandaron a casa y le recetaron un antibiótico de vía oral se empezó a encontrar mal del estómago dolor y falta de apetito por lo que le quitaron el antibiótico. Empeoro hasta estar muy mal mi tía lo acompañó a la clínica donde lo volvieron a internar volvió a mejorar con el antibiótico que le inyectaban y cuando mejoro volvieron a intentar mandarlo a casa mi tía tuvo que discutir con los sinvergüenzas del hospital porque sabia que sin volvía a tomar antibióticos por vía oral volvería a encontrarse mal del estómago y los dejaría de tomar así que lo tuvieron un par de días mas ingresado.
      Volvió a casa para pasar la convalecencia sin necesidad de tomar antibiótico pero mucho más deteriorado que la primera vez.
      A los 15 o 20,días volvió a encontrarse mal fue con mi madre a urgencias tenia bronquitis, mala saturación de oxigeno y malestar general después de tres horas en urgencias que para alguien enfermo y con un sistema inmunológico muy debilitado le mandaron a casa.
      Al día siguiente fue el medico a casa y le auscultó y considero que solo tenia un proceso vírico y que mejoraría solo.
      Ayer volvió al hospital otra vez estando muy muy mal, el caso es que solo se le puede tener sedado con morfina porque la recuperación es casi imposible y el verse encamado y con un pañal y sin poder moverse le produce mucho sufrimiento.
      Esta inconsciente y morirá pronto. Estoy de acuerdo con el artículo en que la vida debe ser digna, pero me cuesta creer que en un sistema tan saturado como el nuestro se den casos tan exagerados de médicos desviviéndose por alargar la vida del paciente unos pocos días.
      No puedo estar satisfecho con lo que ha pasado y el trato que le han dado que creo que ha sido malo porque no se valora la vida de una persona tan mayor porque se asume que no podía tener calidad de vida aunque sí que la tenía.

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  4. Tamara Gutierrez says:

    hola,
    he leido el articulo y os voy a contar mi caso para ver si me podriais ayudar, dado que para mi y para mi famila todo esto es nuevo.Mi abuela esta en el hospital tiene 85 años tiene neumonia y infeccion en los pulmones, esta bastante grave, lleva mas de una semana en el hospital , la recuperacion no llega, esta con mascarilla y suero y los antibioticos que lo meten, pero no se ve mejoria , no puede comer porqué se atraganta.Los medicos dicen que esta grave y que la recuperación es muy lenta y que en el caso de que se recupere nos la enviaran a casa con sonda gastrica.No sabemos que pasara, pero mi abuela lleva ya mas de un año en la kama y va a peor en vez de a mejor.La familia no queremos que nos la manden a casa asi pero…¿alguien me podria decir en estos casos si ella mejorase de la neumonia, que podriamos hacer? estamos sifriendo bastante con todo esto y esta incertidumbre de que pasara.

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    • Estimada Tamara, siento mucho lo que cuentas y el sufrimiento que teneis.
      Me parece que la clave está en lo que tu abuela quiere, tiene capacidad de dar su opinión, de participar en las decisiones?
      Creo que es importante que sepais que las decisiones médicas no pueden ser impuestas, si tu abuela es capaz de pensar por si misma, puede decidir si quiere esa sonda nasogástrica o no
      Intuyo que probablemente tenga demencia; si este es el caso, la decisión de esa sonda nasogástrica o de cualquier otro tratamiento agresivo debería ser compartida entre el médico y la familia. Llega un momento en el que es mucho mejor para una persona tan deteriorada parar los tratamientos y smplemente cuidarles con medidas de higiene básicas, el cariño de la familia y esperar a que la naturaleza siga su curso natural. esa es una decision consensuada entre médicos y familiares.
      Animo y fuerza
      Un abrazo

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      • Tamara Gutierrez says:

        Muchas gracias por contestarme, finalmente hoy mi abuela ha fallecido, ya la pobre no ha aguantado más, ya esta descansando en paz.
        Muchas gracias por todo.

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      • Lo siento mucho
        No importa que estén viejitos o enfermos, cuando llega el final es muy triste y muy duro.
        te envío todo mi ánimo y un fuerte abrazo!!!

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    • Vivimos afortunadamente en una sociedad democrática y por lo tanto ningún debate sobra, incluidos aquellos que tratan de las cosas más básicas e inevitables como la muerte.
      Respecto a demagogia, tendrías que especificar un poco más. En este artículo no hay un ápice de demagogia, sino la expresión de la repugnancia que me produce el ensañamiento al que se somete a ancianos demenciados y terminales, eso es todo
      La idea de “marcar a los pacientes”, si bien leída así, desde el sensacionalismo de un periodista, puede resultar salvaje, llamar la atención sobre el personal sanitario de aquellos pacientes que están llegando al final de su vida, me parece adecuado desde todos los puntos de vista.
      Gracias por entrar al “debate”

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  5. Perfecto Ana, gracias, es verdad. Luché durante años con las siglas en inglés y ahora llevo otros tantos con las siglas en español…..caballo de batalla de los idiomas!!!
    un beso

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  6. Un ictus significa que una zona del cerebro pierde funcionalidad tras quedarse sin riego (bien por falta de circulación o por sangrado), eso provoca síntomas en general muy llamativos y debilitantes (incapacidad de hablar o entender, incapacidad para mover medio curpo….etc).
    Lo de LET, no sé donde sale.
    Por cierto, leer comentarios de lectores y poder comentarlos es un lujo mas que una amabilidad!!!
    Por cierto, veo que tienes mucho de bueno que compartir e intuyo que escribes y que lo haces bien. Te animo a escribir un blog para llegar a más gente
    Un abrazo y gracias

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    • anadeph says:

      LET será limitación de esfuerzo terapéutico,, supongo. Es decir, suspender tratamientos o no aumentarlos cuando ya no hay opción de curación.

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  7. Gracias por responder enseguida. Es aleccionador encontrar un Blog cuyo autor está pendiente de cada nuevo ingreso, y es lo suficientemente amable como para dar respuesta inmediata y pertinente. Por cierto que olvidé señalar que escriben algunas palabras o siglas, probablemente usuales para los del medio sanitario, pero no para las personas comunes y corrientes que no estamos tan familiarizados con el mundo hospitalario. Términos como ICTUS, o siglas como LET, requieren su mínima explicación. Veo que nadie ha salido en auxilio de MIKEL, quien emitió un SOS desde Centroamérica el 10 de febrero, solicitando información sobre los mecanismos de asistencia del estado español que pudieran estar a su alcance hoy, considerando que ya tiene 72 años y algunos achaques. Espero que no le responda el que aborrece la C y escribe exclusivamente con K. Eso posiblemente empeoraría su condición. Les reitero a todos mis recomendaciones (Libro y películas), y me despido con un afectuoso hasta luego.

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  8. Soy venezolano, vivo en Barquisimeto, Profesor Universitario jubilado, 68 añitos apenas, y espero no me impongan una condena por haber descubierto este Tema hoy 18 de mayo del 2014 (aunque fue inicialmente publicado en octubre del año pasado). Comparto este excelente Artículo, de “médico a cuadros” Mónica Lalanda, a quien le agradezco haberlo propuesto, así como muchos de los comentarios al mismo, en los que destaco los de Pasapollo, Ángeles, MM09, Agus, Mediblogdefamilia, anadephnadeph, Biel Moragues. Solamente leer el artículo y los comentarios me ha llevado más de una hora, falta leer los más de 12 LINKS que han puesto algunos participantes. Imaginen lo que pudiera yo escribir, si nada más con las notas que fui copiando a medida que leía, llené media página en Word, fuente calibri Nº 11. Resumiendo, diría que, salvo aquellos que obviamente no leyeron bien el planteamiento inicial de Mónica, o quienes anteponen sus dogmas religiosos a los razonamientos civilizados, en general estamos de acuerdo en que se debe cesar en los tratamientos invasivos y extremos, cuando es evidente que exclusivamente conducen a posponer el irreversible final, con el añadido de que durante ese tiempo “extra” se mantiene el sufrimiento físico y/o mental del paciente. Otra conclusión que salta a la vista, es que se debe establecer la Voluntad para esa circunstancia, mediante un Documento Registrado, y debidamente distribuido entre familiares y amigos, para que lo respeten y hagan respetar de terceros que alegan otras voluntades (como la de “dios”, tan negligente para permitir genocidios, muertes de nonatos, neonatos, niños, jóvenes, pero tan estricto e intolerante con quienes deciden cuándo y cómo morir). Acá me han obsequiado hermosas frases (que ya copié: Ernesto: “El hacha jamás será parte del árbol, tu zapato jamás será parte de la hormiga”. Sanador Tekura: “De lo único que hoy estoy seguro es que la naturaleza permite ganar sólo algunas batallas, la final siempre la gana ella. Difícil es saber cuándo es justamente la última” “NO TODO LO QUE ES TECNICAMENTE POSIBLE, ES ETICAMENTE ADECUADO,” Mónica: “Cada vez hay más Dr House suelto…..y es triste.”), e interesantes meditaciones (como las de Javier, Alicia, Nuria, Mercedes). Y también he leído algunas incoherencias; Luis Ayala afirma: “todos somos unos extraordinarios seres humanos y excelentes profesionales”, pero a continuación dice “al menos yo la recibí”, “pero no estoy seguro”, y es obvio que en cualquier profesión encontramos niveles de eficiencia regulares, buenos y excelentes, no la generalización que él hizo, para luego desdecirse. Otro sostuvo que “Retirar un tratamiento superfluo en un paciente con una situación irreversible no es eutanasia”. Por supuesto que es Eutanasia, tipo PASIVA. Y estoy de acuerdo en que sea una opción, junto a la Eutanasia ACTIVA, para el paciente en condiciones de extrema vulnerabilidad que la pida. Soy articulista y publiqué un artículo sobre este Tema en los años 80, pero eran tiempos previos a la actual digitalización, y por ahora no puedo darles el Link. Recomendaría leer “Una muerte muy dulce”, de Simone de Bouvier, y ver los filmes: “Las invasiones bárbaras” (Canadá), otros dos que protagonizan Judy Dench, y Julie Christie (la de Dr Shivago) con Nick Nolte, 2El hijo de la novia2 (argentina, Darín), “El diario” (Gena Rowlands, James Garner, Rachel McAdams, Ryan Goesling).
    Para concluir, cuando esté cercano mi final, me gustaría estar rodeado de personas como Mónica, Pasapollo, Ángeles, MM09, Agus, Mediblogdefamilia, anadephnadeph, Biel Moragues, Alicia, Javier, jamás dejen aproximarse a personas como “cítrico”. Y como Test definitivo, antes de proceder a desconectarme, pienso que sería conveniente que se me pusiera enfrente alguien como la cantante Marta Sánchez, la actriz Gaby Espino o Naomi Watts, y se cercioren de que no reacciono ante esas beldades, antes de presionar OFF. Y no tengo seudónimo. Cordiales saludos.-

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    • Agradezco muchísimo tu comentario y me hubiera gustado haber leído tu artículo en papel.
      Es impresionante poder recibir opiniones desde tan lejos pero que se sienten por su contenido y su manera de ser expresadas tan cercanas.
      Un fuerte abrazo hasta Venezuela

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    • Alicia says:

      Aparte del sentido común, el sentido del humor es uno de los que más valoro en las personas y tu pareces que estas muy bien dotado en ambos. Gracias por compartirlos.

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  9. Mikel says:

    Tengo 72 años y resido en centroamerica desde hace varias decadas. He tenido dos infartos y mi salud como mi economia son muy precarias: Tengo tarjeta se la S.S. de España, soy español, pero no se que hacer ni que derecho me ampara para poder pedir ayuda en atenciòn al seguro social. Coticè 17 años cuando vivia en España.
    ¿Alguien me puede ayudar con informaciòn a mi correo?

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  10. Mikel says:

    A veces no entendemos que ese finál pueda presentarse de manera fortuita y sin preparaciòn según esta vida moderna. Somos muchos los que sin pasar de los 73 tenemos una vida fisicamente casi agotada y econòmicamente muy maltratada. Cuando investigo sobre algun lugar donde pueda “refugiarme” para llegar a ese momento de decisiòn razonable, siempre me encuentro con el mismo dilema, o 1.500 E mensuales o la cuneta; lo peor es que con ese dinero dificilmente me van a dejar olvidarme de este “valle de làgrimas” ya que hay que hacer caja. No hace falta que me desconecten, tampoco que un medico se la “juegue”, lo ideal es una 38 cañon corto y puedo abandonar este mundo lleno de crisis viendo volar a los pajaritos, disparo que seguro no oirè pero ellos si y alzaràn el vuelo.

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  11. Pingback: Sólo quiero que me cuiden/Planificación anticipada de la asistencia | Gist España

  12. karlos says:

    Creo que la práctica clínica, la acumulación de experiencias y la formación continuada orienta hacia la idea que aparece, arrebatada, en la entrada. Trabajo en un centro de “tercera edad” de forma intermitente desde hace unos años, la evolución ante la muerte, la terminalidad y la enfermedad crónica evolucionada e irreversible es innegable.
    Datos cercanos.- sobre una población permanente de 140 residentes, hay unos 32 óbitos al año, el 75-80% en el centro, el 90-92% de los decesos en el centro han precisado de paliativos en algún grado de duración o intensidad, pero…las familias, algunas muy receptivas, otras menos, algún miembro del equipo que aprieta para acelerar desenlaces en base a estar abierto a toda opinión o inquietud del equipo, hace que el trabajo en este ámbito no sea psicológica-éticamente siempre fácil, a pesar de contar con mayor apoyo científico y convencimiento personal al respecto

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  13. Marta Santana says:

    Llego un poco tarde al debate, pero igualmente me hacía ilusión comentar. Ya terminé Medicina y esperemos que tras el próximo MIR me pueda incorporar a la profesión. Estudié en la Universidad de Las Palmas y tuve una asignatura de Cuidados Paliativas impartida por el Dr. Marcos Gómez -Sancho, no sé si lo conocerá, pero es uno de los pioneros de la Medicina Paliativa en nuestro país. Las mejores clases de la carrera, sin duda, me hicieron ver las cosas desde un punto de vista muy diferente, y tu artículo me ha recordado esas lecciones. Por mucho que algunos se hayan empeñado en los comentarios anteriores, es imposible negar que existe la tendencia de alargar la vida hasta donde se pueda, tratar, dar e invadir lo que haga falta (yo misma le retiré alguna que otra medicación a mi abuelita, en paz descanse, que con 93 años tomaba de todo y más). Cierto que hay algún caso puntual en el que se “abandona” por ver la edad del paciente, pero me parece algo absolutamente excepcional. En fin, te felicito por todo lo que has transmitido en esta entrada y el debate creado posteriormente. A partir de ahora, te sigo.

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  14. JENNIFER LUIS LABRADOR says:

    Soy bloggera y estudiante de 6º de medicina, hoy descubrí esta entrada no se por qué razón… El caso es que no puedo estar más de acuerdo con tus palabras, por eso he compartido el enlace en mis redes sociales. Gracias por escribir, saludos

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  15. Maria says:

    Uish!,,, el código deontologico actual deja mucho que desear…también considera el aborto como un derecho…..los actos médicos no pueden estar a merced del gobernador o legislador de turno….
    Pero vamos mientras tanto rezare para no caer en manos de un médico asesino…porque en este país a partir de los 70 mejor no ingresar en ningún hospital, porque entre recortes y médicos sin escrúpulos , la morfina la tienes asegurada y la muerte en los talones.
    Por suerte todavía quedan médicos con buena ética y buen corazón.
    Y por último comentar que el médico esta única y exclusivamente para curar y prevenir enfermedades, la clave está en la prevención…en el curar y también en cuidar, cosa que muchos tenéis abandonada y sólo os preocupáis de la enfermedad en sí ,cuando ya esta instaurada, dejando todo siempre en manos de la enfermera de turno.
    Y si…..a muy pesar tuyo soy estudiante de medicina de tercer curso en el Hospital Clínico de Barcelona, espero acabar pronto para realizar mi buena labor y mi buen hacer.
    Un beso Chao!

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    • “Pero vamos mientras tanto rezare para no caer en manos de un médico asesino…porque en este país a partir de los 70 mejor no ingresar en ningún hospital, porque entre recortes y médicos sin escrúpulos , la morfina la tienes asegurada y la muerte en los talones”

      Mira, Maria (dudo que ese sea tu nombre); con esa frase me resulta completamente imposible creer que seas realmente personal sanitario de ningún tipo pero atención que si eso que dices pasa en tu hospital, sal corriendo a tu colegio profesional o incluso mejor al juzgado a denunciarlo por que lo que mencionas es homicidio y es gravísimo. Es tu responsabilidad civil y profesional y eres cómplice si crees que en tu lugar de trabajo cualquier paciente de mas de 70 años tiene “la muerte en los talones”. Verter acusaciones de ese tipo incluso en un blog tiene su peso no solo médico sino judicial, sobre todo por que mencionas el nombre de un hospital en particular.

      Respecto a tus impresiones personales sobre el Código Deontológico y sobre la función de los médicos, quizás sería tambien conveniente que lo comentes con alguien antes de avanzar más en tu carrera. Probablemente tengas un tutor o alguien a quien puedas recurrir. Y sobre todo que te repases el Código con más atención que por lo que veo conoces solo de oídas, quizás hayas leído las tonterías que se mencionaron en parte de la prensa rosa en su momento. Lee.

      Si quieres continuar haciendo entradas a este blog, te agradecería que no viertas mas afirmaciones como las que haces en este último. En este espacio, que es el mío, no son bienvenidas e irán a la papelera.
      Un saludo

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      • IMPORTANTE: Este espacio es mío, es mi casa. Los comentarios a este blog están moderados por mi misma y por lo tanto cualquier comentario que considere inapropiado, agresivo, ofensivo o de mal gusto se quedará en el tintero. Dadas las enormes posibilidades de escribir en otros sitios del cyberespacio, propongo que quien quiera descargar sus frustraciones o su ira, cree su propio blog o lo vomite en redes sociales. Este no es lugar. Discusiones constructivas aunque con ideas opuestas, serán, sin embargo, siempre, siempre muy bienvenidas.

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    • Leo con interés todos los comentarios, tanto los que abogan por una muerte digna sin una prolongación artificial de los sufrimientos, como los opuestos, los que propugnan mantener vivo al paciente aun bajo grave incapacidad, obnubilación o inconsciencia. Respeto y no comparto la idea de que la vida sea sagrada y por eso se la deba mantener incondicionalmente.

      Sólo propongo este ejercicio mental. Imaginemos que la medicina nos dé alguna vez la posibilidad de mantener la vida por setenta mil años en condiciones de perfecta salud mental y física, con belleza, atractivo y vigor juvenil. ¿Lo aceptaríamos? Quienes rechazan la muerte digna de los enfermos terminales, sin ninguna duda recibirían eso como un precioso don. La población crecería. Deberíamos reproducirnos sólo excepcionalmente y para reponer las vidas perdidas en accidentes y crímenes. Miles de millones de bebés que se podrían engendrar, no surgirían en ese supuesto mundo maravilloso, porque no tendrían dónde vivir. Entonces, para gozar de esa extraordinaria longevidad condenaríamos a morir, o mejor dicho a no nacer, a miles de millones de seres vivos en potencia, quizá muchos de ellos mejores que muchos de nosotros.

      Las muertes son una parte necesaria del ciclo de la vida, lo mismo que los nacimientos.

      Cordiales y respetuosos saludos.

      Agustín (71), 6.Dic.2013

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  16. Maria says:

    Yo espero que no me toqué un médico como tu….y dejaré escrito mi testamento vital porque parece ser que como se generalice este pensamiento entre el colectivo sanitario….ingresar con 70 u 80 años en un hospital significara muerte…..
    Eso si que es jugar a ser dios…..entonces….a todos los discapacitados que no reconozcan a sus familiares tb les dejaremos de tratar, a los enfermos de cáncer tb…etc…..etc….
    Es muy peligroso intentar decidir sobre estos temas….creo que son cosas que no se deben airear ,ni crear debates frívolos ,demagogos, hay cosas que son de cajón…

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    • Gracias por entrar a comentar,una vez mas. Imprescindible el testamento vital, sin duda.
      Yo sin embargo cuando me llegue el momento, querrè a un mèdico humano que ponga su profesionalidad, su ética y su humanidad por delante de sus creencias religiosas personales.
      Me preocupa que como estudiante de medicina que dices ser creas que el mèdico està “solo para curar”; es importante que te familiarices desde ya con lo que será cuando acabes tu Código Deontológico (de obligado cumplimiento, por cierto) y lo que este dice sobre la atención médica al final de la vida (Capitulo VII)

      Art 36.1: El médico tiene el deber de intentar la curación o mejoría del paciente siempre que sea posible. cuando ya no lo sea, permanece la obligación de aplicar las medidas adecuadas para conseguir su bienestar, aun cuando de ello pudirea derivarse un acortamiento de la vida”

      Al contrario que tú, creo que es este tipo de cosas las que “sí hay que airear”, muy pocas cosas hay “de cajón” y frivolidad o demagogia son aspectos que yo no leo en este blog, ni en mi entrada ni en los casi 200 comentarios de personas que han descargado aquí mucho sufrimiento personal.
      Lo dicho, un saludo

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  17. Maria says:

    A ver…..no hablo de un familiar querido, hablo de un caso que como diplomada en enfermería y estudiante de medicina de tercer curso he podido observar ….y no decidir sobre el….entré los muchos casos y casos…que hay a los que aplico bastante empatía para no cometer ningún error .
    Pero vamos…el dolor de esta y de muchas familias te aseguro que se siente bastante, al menos si tienes vocación por esta profesión .En general todos o casi todos los ancianos tienen deterioro cognitivo y físico…que capean como pueden y van aceptando poco a poco hasta encontrar el punto en el que pueden ser felices., algunos incluso alcanzan tal deterioro por la cantidad de psicotropos que llevan pautados ….y ya sobre los “cuerpos” que creo que esta mal plasmado…porque hasta que una persona no fallece su alma reside dentro de ese cuerpo, por lo tanto no sólo hablamos de un cuerpo ,este es un debate que rebasa límites peligrosos por eso prefiero tener siempre la Máxima de salvar vidas ,para no llegar a confusiones y que mi conciencia y la de todos este siempre tranquila.
    Saludos.

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    • La mayoria de ancianos tiene un deterioro cognitivo leve o moderado, afortunadamente solo algunos tienen un deterioro severo.
      No entro al debate del alma porque realmente no me interesa si hay alma o no, sin embargo a mi lo que mi conciecia no me permite es “inflingir” pruebas y tratamientos agresivos o dolorosos a personas que hace ya meses o años que dejaron de conocer a su familia o de recordar su propio nombre; eso es cruel, ensañamiento terapeútico contrario a la ètica mas bàsica
      Saludos

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  18. Maria says:

    Me parece fatal que un pensamiento se generalice de esa manera….nadie es quien para decidir sobre la vida de nadie…el médico está para curar y hacer todo lo posible por el paciente( tenga este la edad que tenga) reconozca o no a sus familiares…estamos hablando de personas humanas,y la medicina avanza para todos, nadie puede ponerse en el lugar de los demás y saber si están sufriendo o no por vivir, a veces es la propia depresión del anciano y la dejadez de la familia y la sociedad, lo que hace que se generalice la idea de que los ancianos no quieren vivir más,o no quieren sufrir.Entonces …si hacemos demagogia de estos temas ,llegara un momento en que la vida humana no valdrá absolutamente nada…que pasará entonces….se podrá matar a cualquier anciano en un hospital? Pero dónde vamos a llegar…pongámonos en el caso de un anciano depresivo inflado de neurolepticos y con un reciente traumatismo craneoencefalico por una caída…..clarooo que no reconocerá a nadie!! Entonces….ya lo podemos matar….
    Lo que creo que sería necesario es que tuviéramos más RESPETO Y AMOR por nuestros mayores y valorarlos más porque son una fuente de riqueza .
    Y dicho esto si yo estuviera en una situación terminal querría vivir hasta el último momento…..porque es un hecho natural,y agradecería que cualquier médico contribuyera a eso porque para eso se forman los médicos para curar, no para matar ni ayudar a morir….la muerte viene sola.

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    • Pyanfar says:

      Permítame comentarle unas pequeñas reflexiones. El motivo del artículo precisamente es porque “la muerte viene sola”, y los médicos no debemos contribuir a alargar lo inevitable con una ristra de procedimientos que provoquen sufrimiento. La diferencia es el como morir, no encarnizarse en una situación irreversible. En ningún momento se habla de practicar eutanasia.
      “Primum non nocere”. Esa es la base de la ciencia médica, no es curar a toda costa. Como tampoco es matar. Y el respeto y amor se demuestra en dejarlos marchar cuando toca, no es el egoísmo de tenerlos con nosotros a cualquier costa. Y ayudar a morir es acompañar al enfermo, facilitar a la familia el momento y eliminar el sufrimiento físico en la medida de lo posible. No hay nada más formativo en un médico que ayudar a morir.
      Por último, cuando un paciente me manifiesta que quiere vivir a toda costa siempre cambia de opinión cuando llega el dolor. No es lo mismo opinar sobre el sufrimiento ajeno o el propio cuando no lo mascas a diario.

      A la autora del blog, gracias por reflejar lo que vivo y siento. Un placer ver que no me encuentro solo. Mil gracias.

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      • Maria says:

        Permíteme decirte que la muerte viene sola …y que por eso el médico …al no saber exactamente ni el día ni la hora….debe emplear todos sus conocimientos en alargar la vida,igual que lo hace con una persona de 20 ,lo debe hacer con una de 80 porque no?
        Y en los dos casos se sufre…entonces por esa regla de tres a todo enfermo que tenga dolor o sufra, le ayudaremos a morir…
        Se de una caso….anciana 86 años ,intervención fémur…un mes después de una operación con éxito le aparece una úlcera en el talón, es ingresada en un centrosociosanitario para mejor control de ulcera, claro como la ven sufrir y tiene 86 años y ya para que van hacer prevención si es una anciana….le retiran la hepárina, siendo diabética y sin deambular todavía…a los dos días sufre embolia y claro como tiene 86 años para que no sufra ,pues no la alimentan por no poner una vía central….total que los sueros tampoco porque como se esta muriendo..ya no tiene sed…vamos que la súper persona no se muere….y se tira 15 días sufriendo sin beber ni comer ,porque como está en unidad de paliativos, allí no se hace nada….ni alimentación nasogastrica, ni vía central ,ni sueros….nada!! Sólo morfina de vez en cuando y le mojan los labios….si sí …..pues yo y cualquiera preferiría morir luchando por vivir , porque lo que yo quiero transmitir es que si generalizamos este PENSAMIENTO ,se acabarán haciendo las cosas muy pero que muy mal….porque no todos los casos son iguales….entonces mejor actuar utilizando todos los medios posibles y luego Dios que decida.

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      • Estimada Maria
        Claramente lo que cuenta es sobre una persona querida, siento mucho que las decisiones se tomaran sin contar con la familia o sin que la familia entendiera porqué se hizo así. No tengo ni idea si desde el punto de vista médico estaban justifiicadas pero el dolor que le ha quedado como ¿hija? o familiar es terrible e injustificado. Lo siento mucho.
        Solo quería aclarar, y quizás si lo relee lo pueda ver así, que no me refiero a ancianos sin más, sino a ancianos que ademas de un deterioro físico importante tienen un deterioro cognitivo grave.
        Un saludo cordial

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    • Estimada María, una vez más agradezco su entrada.
      Me temo defraudarla pero los médicos, afortunadamente desde mi punto de vista, no estamos solo para curar sino tambien para ayudar a bien morir. Ayudar a morir (y eso significa morir sin dolor, sin agobio y sin dificultad respiratoria) nada tiene que ver con matar. Matar sí es justamente lo contrario a la labor de un médico.
      Un saludo

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  19. pilar says:

    La bomba. Eres la bomba. Por fin se dice en voz alta lo que ¿muchos? ¡¡¡espero casi todos!!!! pensamos Y si es así, ¿qué demonios estamos haciendo? ¿porqué lo hacemos tan mal? esa forma de conocer la teoría, que nos la conocemos, pero luego no ser capaces de llevarla a la práctica.

    Gracias por esta entrada. Por tu blog. La envío a todos mis contactos, creo que hace mucho bien.

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    • Muchas gracias por tu generoso comentario
      es cierto, lo hacemos mal, muy mal y creo que es simplemente parte de la medicina del hamster que hacemos…..incapaces de parar la inercia de la rueda, incluso sabiendo que esa rueda es absurda!
      Un saludo cordial

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  20. Pingback: Y a ti...¿cómo te gustaría morir? #CarnavalSalud | Salud Conectada

  21. Katy Lucía says:

    Hola, tengo a mi madre de 69 años, con demencia desde hace tres años, los medicamentos que le proporcionan no le hace efecto positivo, más si lo efectos adversos, ha pasado desde médico internista, gerontólogos, psiquiatras y por último oncólogos, porque el cóctel de medicamentos le causo ” una úlcera gigante en el estómago”, palabras del oncólogo, se pensaba en cancer del estómago, sin embargo se le envió medicamentos por tres meses para tratar la úlcera.
    Ahora la psiquiatra le retira los medicamentos y le maneja dosis bajas de lorazepan y respiridona, pero mi madre no está bien, no está en paz, esta perdida, como hija quisiera verla sana, pero creo que el sistema de salud no sabe abordar este tipo de enfermedades como la demencia, recetan medicinas y suben, bajan dosis, le quitan le ponen, me imagino que ese es el protocolo a seguir., pero me gustaría que la medicina sea más investigativa, porque no todos los seres humanos responden bien ante los medicamentos y cada ser humanó merece ser atendido con la dignidad que le acompaña.
    Hoy día casó perdido , la psiquiatra no sabe que hacer con mama, y nosotros como familia salimos con el corazón partió, verla envuelta en sufrimiento, repeticiones y sin ganas de luchar, que hacer en estos casos cuando aún no se tiene la edad de anciano y un diagnóstico tan desalentador.
    Mami está en casa y la cuida mi padre y mi hermana, mis otros hermanos y yo trabajamos y tenemos nuestras familias, pero debemos ser el soporte para los cuidadores de mama y de ella misma.
    Mi pregunta es ahora que sigue?.

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    • Qué situación tan trágica, particularmente por que con 69 es todavía una mujer joven.
      Cuanto lo siento, me sumo a tu angustia y pena….
      Animo, fuerza y un abrazo. Gracias por compartirlo aquí. esto lo están leyendo muchos sanitarios y es bueno que veamos la perspectiva mas profunda, mas intensa….a veces nos quedamos en los cinco mínutos de la consulta.

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  22. Pingback: Años a la vida o ¿vida a los años? | Gist España

  23. Tomás Martínez Campos says:

    ¿Quien quiere vivir para siempre?

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      • Rosa Maria says:

        Los enfermos solo quieren vivir hasta el ultimo momento con dignidad.
        Persona se es desde el primer instante hasta el ultimo
        La autentica revolucion es la humanizacion de la medicina
        Soy voluntaria en planta de paliativos y ningun enfermo o familiar han pedido la muerte
        Cuidar, escuchar, sonreir….buscar espacio para la enfermedad, que cuando no se puede cuidar, se cuida
        Morimos, si,estamos de paso, y cuanto mejor lo pasemos, mejor, sea cual sea el momento. Sin huir de ninguno y dando espacio a la enfermedad en la sociedad y en la familia
        Como dijo el Congreso de Paliativos , Praga 2013, los paliativos son un derecho humano

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      • Gracias Rosa María y qué buena labor harás como voluntaria!
        un saludo

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  24. Elisabeth says:

    Acabo de leer buena parte de los comentarios.
    Yo si soy una enferma, una enferma oncológica de 55 años que desde hace 6 hace frente a una enfermedad muy dura tanto en mi físico como en mi espíritu.
    De todo lo que he leído en este blog algo me ha llamado la atención: nadie declara haber realizado Voluntades Anticipadas.
    Se dice en varias ocasiones lo que se desea, lo que se espera que suceda en el momento en que ya no existan alternativas de curación, o que se espera que hagan los familiares así como las conversaciones/manifestaciones que se han hecho en el entorno familiar.
    Por qué esta resistencia a dejar por escrito como se quiere llegar al final de la vida? por qué este miedo?
    Yo si he hecho un documento de este tipo. No quiero cargar en las espaldas de mi marido el que tenga que tomar decisiones dolorosas en un momento de por si muy delicado y desgastante.
    Peregrino por distintos especialistas, intervenciones y pruebas con dicho documento a cuestas. Casi diría que estoy considerada una de esas “50.000 personas que en España quieren morir”, es decir, de aquellos que sin desear para nada la muerte, tomamos los recaudos necesarios para que se respeten nuestros deseos.
    Al igual que nadie desea un incendio en su casa y aún así hace un seguro contra incendios, TODOS debemos facilitar que se respete nuestra voluntad a la hora de morir y ello sólo es posible con un simple documento escrito y registrado ante las autoridades sanitarias.
    En mi caso, hago todo lo que está en mi mano para que el contenido de ese documento sea algo inútil a corto, medio y largo plazo!! Yo quiero vivir bien pero si tengo que morir también quiero morir bien, sin sufrimiento y con dignidad.

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  25. orotava13 says:

    Tema muy interesante, muy delicado y que precisa de mucho debate y un consenso entre los distintos estamentos implicados: pacientes, familiares, medicos, juristas……,por que cuando pasamos del debate general al caso concreto,sobretodo si tienes la responsabilidad de decir a veces en minutos que hacer o que no hacer., las cosas cambian.
    Yo soy medico de urgencias y casi a diario se me presentas casos de personas mayores o jovenes ante los que me tengo que plantear lo que ahora estamos debatiendo:¿debo hacer algo mas alla de paliar el dolor o debo plantearme unas tecnicas diagnosticas y terapeuticas mas o menos agresivas? ¿que criterios utilizar para decidirme por una u otra postura? ¿quien debe tomar la decision final de hacer o no hacer?
    La edad nunca debe ser un criterio.
    Tengo una paciente de 100 años que vino un dia muy asustada por que le habia salido un bulto en la cara y me decia: doctora solo por que sea mayor no me van a dejar de tratar no ??
    Hace apenas unos dias atendi un varon de 40 años, que como secuela de varios ICTUS tenia el abdomen agujereado para sobrevivir: una sonda directamente al estomago para alimentarle, un agujero con una bolsa para recoger las heces directamente y otra sonda en otra parte del abdomen para recoger la orina, Tenia un serio deterioro cognitivo continuamente se agitaba para lo cual le habien puesto varias sujecciones.
    El grado de dependencia es a mi entender el que debe decidir si limitar el esfuerzo terapeutico., pero en que momento?
    Como persona lo tengo bastante claro:si el deterioro es cognitivo, en el momento en que no sepa quien soy y si es fisico en el momento que yo asi lo decida. Como medico lo tengo mas complicado, por que a falta de un testamento vital, es la familia la que decide tras escuchar la opinion del medico, pero los intereses de los familiares no siempre son los intereses del paciente….pero este seria otro debate.
    Los profesionales y las instituciones teniamos que hacer un esfuerzo mayor para que todos hagamos un testamento vital, para que llegado el momento se sepa que es lo que se debe hacer con nosotros cuando no estemos en condiciones de decidirlo nosotros.
    Quiero que quede claro, si aun no lo está, que estoy hablando de limitar el esfuerzo terapeutico ante una enfermedad intercurrente en un paciente dependiente, que nada tiene que ver con la eutanasia, por que creo que ese era el objeto de este blog.
    La eutanasia requiere tambien otro debate tan interesante e intenso como éste.

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  26. Angeletra says:

    Gracias por compartir tan profunda y humana reflexión. No soy médico, pero si una hija de ancianos y una anciana en picada, como ustedes, como ellos, como todo aquel que tenga la fortuna de saborear mil pesares y mil alegrías, la certeza de morir es ya una virtud devaluada en nuestro actual estilo de vida, vida ! vida!! que conmueve siempre y promueve cualquier acción por irracional e inhumana que parezca, vida, si, pero con que calidad? es menester valorar la muerte de una persona mayor , no como un inevitable y doloroso desenlace, sino como un remanso de paz, como un derecho ganado por librar mil batallas para continuar con vida.
    Como bien lo expresó Séneca “Preferir salir de la vida cuando la existencia es indigna”

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  27. JAS Ronquillo says:

    No voy a descubrir ahora lo que es el “ensañamiento terapéutico”, de todos conocidos y actualmente,en vías de desuso.
    La medicina actual, al menos la que yo conozco, esta obligada por ley a realizar sobre los pacientes que demandan asistencia y su enfermedad asi lo justifica, la técnica mas adecuada para intentar conseguir la sanación o mejoría de la dolencia, si bien la salud no es ni puede ser garantizable.
    Dicho esto, sigo pensando que hay mucho hijo puta suelto , poco conocimiento de la realidad y ganas de criminalizar al que hace lo que debe. Mire, si vd. no quiere ser atendido por un medico, es fácil, tan fácil como apagar un televisor, no vaya al medico.
    Da vergüenza leer la cantidad de tonterías que somos capaces de escribir para no decir nada.
    Ronquillo. Cirugía ortopédica y Traumatología.

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  28. docfmarin says:

    Comentario en el blog: http://morirencasa.weebly.com/1/post/2013/10/cuando-sea-vieja-me-morir.html
    Oportuna reflexión sobre el obstinamiento terapéutico e interesantes comentarios, un botón de muestra de cómo está la situación: hoy por hoy, te mueres bien o mal dependiendo del médico que te toque (o del que te busques). El primer problema de fondo es la disponibilidad de la propia vida. ¿A quién pertenece mi vida? ¿Puedo renunciar al cualquier tratamiento aunque con ello se precipite mi muerte? Si afirmo que mi vida no tiene sentido si no sé quién soy, sea por una demencia o por cualquier otra causa ¿Puedo confiar en que se respetará mi voluntad de que no se alargue una situación que para mí es inaceptable? La respuesta es es que SI. En ese contexto de deterioro irreversible, ¿Puedo solicitar una inyección que acabe con mi sufirmiento de forma rápida e indolora? NO, sólo puedes morir voluntariamente si tu vida depende de un tratamiento.
    El segundo problema es la falta de respeto a las opciones personales. Cuando no se acepta que la sociedad es plural, la 1ª persona (lo que yo deseo para mi), se confunde con la 3ª (lo que deseo para el otro) y entonces es imposible entenderse. Por favor, lo que yo considere sobre MI vida, no es un jucio de valor sobre la vida de ningún otro. Usted haga lo que quiera, pero respete mi voluntad.
    Dos ideas:
    1) Si como profesional crees que un paciente, que probablemente fallezca en días o semanas, está sufriendo sin que su vida vaya a mejorar siéntate con la familia y HABLA (cambia el TAC por la silla) y lee algo sobre la deliberación moral: valores enfrentados, cursos de acción y opción más prudente que respete el valor más importante (libertad, autonomía, dignidad, confort, llámese x). En cualquier caso, evita el obstinamiento diagnóstico o terapéutico. Es mala praxis.
    2) En un estado de democrático los valores se expresan como derechos, que no se regalan, hay que luchar por ellos. La libertad tiene un precio, si quiere ser protagonista de su proceso de morir firme su testamento vital, comparta con los suyos cuál es su voluntad y búsquese profesionales que se comprometan a respetarla.
    Salu2

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  29. Pingback: Un juez demasiado próximo al Partido Popular toma decisiones que hacen feliz a Lasquetty. Revista de Prensa LVDH « LA VOZ DEL HULP

  30. Esperanza says:

    Totalmente en contra. Todos los que estamos cerca de una persona mayor vemos que quiere aferrase a su vida, y ustedes me dirán y los que tienen Allzheim..?. No sabemos lo q ocurre dentro de ellos, solo vemos q no podemos comunicarnos con ellos. ¿ Qué es sufrir ante la muerte? ¿Alguien lo sabe?. Sufrir por irse, sufrir al quedarse, ¿Quién lo sabe? . Lo sabe el médico, lo sabe el familiar o solo creemos ponernos en su lugar, acaso somos dioses. Es propio q en tiempos de crisis aparezcan artículos como estos y otros como la DESprescripción, la gestión, el gasto farmaceútico, el ratio medico paciente, La polemica de los cribados, la discusión sobre la idoneidad de los niveles de Glucosa, Colesterol, discusión sobre nuevos tratamientos más caros, que envueltos en una pátina de pseudociencia nos acostumbren o nos induzcan a seguir unas nuevas tendencias que para mi son erroneas, con la intención de acostumbrarnos a ellas y como fin el ahorro mal visto. !Señores! los médicos y sanitarios en general solamente deben hacer bien su trabajo y no tomar decisiones que solo le corresponde a Dios¿.El médico debe tomar esa decisión?. El médico especialista, el de familia o el articulista Todos, aún sin ser medicos, sabemos o hemos sabido, si hemos estado en esa triste situación de decidir que es lo que hay q hacer con nuestro ser querido, pero es una decisión privada y personal en función de nuestros sentimientos y del conocimiento en vida de nuestro familiar. Todo lo demas al igual q este artículo, es intentar generalizar e institucionalizar una norma común, que según los criterios que imperen en cada época serían validos y que nos llevarían sin remedio a un NEO-NAZISMO. Hoy los viejos, mañana Alzheim, pasado disminuidos psíquicos, ¿Dónde ponemos los límites? ¿En los presupuestos generales?. Seamos humanos

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    • silvia says:

      “es una decisión privada y personal en función de nuestros sentimientos” Es usted tremendamente egoísta. La decisión no la debe tomar en función de sus sentimientos, sino de los de la persona directamente afectada.

      Ese es el problema, que alargamos el sufrimiento ajeno para posponer el nuestro.

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    • Cristina says:

      Totalmente de acuerdo contigo….pienso exactamente igual.

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  31. Pingback: Anonymous

  32. Manuel says:

    “El cuerpo no muere porque usted
    cree en la muerte. El cuerpo existe, o parece existir,
    porque usted cree en la muerte. El cuerpo y
    la muerte son parte de la misma ilusión,
    creada por el modo de conciencia
    egotista, que no tiene conciencia de la Fuente de la
    vida y se ve a sí mismo comoseparado y bajo una
    constante amenaza. Así pues, crea la
    ilusión de que usted es un cuerpo, un denso vehículo físico
    que está constantemente bajo amenaza.
    Percibirse a sí mismo como un cuerpo
    vulnerable que nació y un poco más tarde
    muere, es una ilusión. Cuerpo y muerte: una
    ilusión. Usted no puede tener uno sin la
    otra. Usted quiere conservar una cara de la
    ilusión y librarse de la otra, pero eso es
    imposible. O lo conserva
    todo o renuncia a todo.
    Sin embargo, no puede escapar del cuerpo,
    ni tiene que hacerlo. El cuerpo es una
    increíble percepción falsa de su verdadera naturaleza.
    Pero su verdadera naturaleza está
    escondida en alguna parte dentro de esa ilusión,
    no fuera de ella, así que el cuerpo es
    todavía el único punto de acceso a ella. ”
    ECKHART TOLLE “EL PODER DEL AHORA”

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  33. Katamari says:

    Yo también formo parte del llamado personal sanitario, en concreto soy fisioterapeuta, y he visto casos como los que se comentan por ambos lados. Lo que más me ha sorprendido ha sido la doble moral de bastantes allegados con el tema de la muerte. Voy a usar un ejemplo que a muchos no les gusta pues entienden que no es comparable aunque para mi sí lo es.

    En mi barrio somos muchos los que tenemos afición por los animales, con lo cual a veces nos encontramos con nuestros perros en la calle. Estos forman parte de nuestra familia como cualquier otro miembro más. Cuando un perro envejece, como es sabido, manifiesta ciertos problemas de salud entre los que se encuentran normalmente problemas articulares, oculares, auditivos, de incontinencia y muchas veces patologías como el cáncer o la leishmaniasis agravian su estado general. Cuando un perro muestra una patología capaz de causar la muerte se suele luchar contra ella hasta que se distingue en si es terminal o no. Cuando es terminal se suele hacer un tratamiento paliativo y si este no funciona o no es suficientemente eficaz se puede aplicar la eutanasia (tema en el que no voy a entrar, pues no es el objetivo del debate). En cualquier caso, todos nosotros nos fijamos en si el perro está bien, si sufre, si se quiere mover o no, si come, si anda y sobre todo en su mirada. Este último punto es especialmente importante, porque es en donde quiero entrar.

    Básicamente mi otro ejemplo de la doble moral es con humanos dependientes de los que no se ha observado su mirada. Últimamente ha habido varias muertes en mi entorno con cierto ensañamiento terapéutico. Todas coincidan con el mismo patrón: a la persona en cuestión prácticamente ni se le preguntó ni se le miró. Tampoco se tubo en cuenta qué hechos había comentado que le resultaban terroríficos antes de su deterioro y en la mayoría de ocasiones no se les informó. El caso más flagrante fue el de mi abuelo, de 90 años, con pie de diabético en ambas piernas, demencia senil (aunque con momentos de lucidez), insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca, varios ictus, incontinencia y artrosis (que le obligaba a desplazarse en silla de ruedas). A causa de unos dolores descubrieron que una de sus piernas no perfundía nada bien y comenzaba a necrosarse. El médico nos dijo que para salvarle la vida lo único que se podía hacer era amputar, pero que como era un tema complicado decidiéramos nosotros. Mi abuelo no se enteró de nada en ningún momento aunque preguntase que había dicho el médico y la familia se dividió entre el sí y el no. Curiosamente, miembros favorables a que se le amputara la pierna habían sacrificado a perros porque se les veía sufrir. Afortunadamente mi abuelo falleció antes de una broncoaspiración, lo cual da una visión de cual era su situación.

    Lo más curioso del caso es que fui la única que dije las palabras “mi abuelo tiene miedo y está triste” y “¿alguien le ha preguntado si quiere ser enterrado con solo una pierna?”. Hacía mucho que mi abuelo decía que le daba pánico que le cortaran la pierna. ¿Porqué lo omitimos? ¿Porqué somos capaces de acabar con el sufrimiento de una vida no humana cuando no se puede hacer nada y creemos que nos hace más humanos, pero si son otros humanos no? ¿Sólo es humano si la vida implicada no es de nuestra especie? ¿Tan importantes nos creemos que no somos capaces de gestionar nuestra muerte?

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  34. exdar says:

    Un humano no es sagrado, la vida humana no es sagrada:Esas son estupideces propias de los religiosos.Toda vida es materia organica en via de putrefacción , pero la gente vive asustada y tiene miedo a todo y principalmente a su condición mortal. La sociedad actual es esclava del miedo, nuestro peor enemigo es el MIEDO.como dice W.W.”Fear is the real enemy”.

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    • Cristina says:

      Hola exdar…..me parece muy fuerte lo que comentas….por esa regla de tres porque no nos matamos los unos a los otros?
      Que tipo de ética tienes…..porque ya no hablamos de religión….ya es etica y tu no tienes ninguna….más bien tienes una actitud de psicopatía….espero que haya pocas personas como tu en el mundo.

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  35. Pingback: RedJediEvolution.com: REFLEXIONES, COSAS QUE PIENSO… • CUANDO SEA VIEJA, ME MORIRÉ | CONSCIENCIA, MEDITACION, SANACION, ESPIRITUALIDAD, METAFISICA, SECRETOS, LIBERACION EMOCIONAL, GNOSIS, CONOCIMIENTO, SABIDURIA, COACHING, CRECIMIENTO PERSONAL, A

  36. Mac says:

    Doña Mónica Lalanda
    No soy médico, pero durante unos años fui a un hospital para hacer compañía a ancianos solitarios que les quedaba poco (y me asombré de cuantos hay), a algunos les leía libros que sus cansados ojos no les dejaban descubrir, hablar sobre cualquier cosa o ver películas antiguas juntos. Muchos estaban perdidos sin recordar casi nada o eran cáscaras vacías con periodos de lucidez, otros en cambio, los que menos, mantenían la cordura y eran conscientes de todo. Nunca supe qué era mejor, puesto que los de mente deteriorada muchas veces se creían secuestrados y estaban asustados sin saber qué pasaba.

    Lo más curioso de esos ancianos es que muchos querían morir, deseaban dejar el mundo por el dolor y la cárcel de la enfermedad. Me contaban en sus últimos días sus secretos y deseos dándome consejos sobre la vida “no tengas miedo” algo que repetían siempre, también sus mayores pecados o deseos oscuros… Tantas historias por escuchar.

    La muerte no es tan bonita como la pintan, todos acababan llorando y diciendo que no querían morir, que se sentían jóvenes aunque su cuerpo no quisiera comprenderlo.

    Yo también quiero ser inmortal, pero no soy Dorian Gray. Me quedaré con una muerte apacible tras comprender que el camino que me queda se oscurece y se desvanece la felicidad. Hay veces que es mejor cerrar los ojos para siempre.

    Que tenga un buen día.
    Miguel.

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  37. Eve says:

    Muy buen artículo. Como enfermera podría contarte mil anécdotas que apoyan tú línea de pensamiento pero en vez de eso diré que muchos pensamos como tú, pero no podemos hacer nada por culpa de la iglesia. Y tú dirás ¿qué tiene que ver la iglesia con la medicina? Mucho sí el poder real del hospital pertenece al Opus Dei. Si cada vez que un médico aumenta la dosis de morfina de un terminal llega cierta persona y se la baja, si cada vez que insinúas a la familia el dejar marchar a su familiar llega esta “santa” persona y les dice que Dios quiere que luchen.
    Ojalá cada vez más sanitarios aprendar a valorar la muerte tanto como la vida, o mejor dicho, aprendan a valorar la vida como debe ser, la definición de vivir no debería incluir un cuerpo que sufre y se mantiene gracias a máquinas, esperando el momento en el que ocurra el milagro y ni las máquinas puedan negarle su muerte. Y ojalá la religión nos deje hacer nuestro trabajo.

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  38. anadeph says:

    Leyendo el montón de comentarios que ha generado esta entrada, sobre todo los que relatan experiencias personales, se me hace muy evidente cuanto tenemos que mejorar en comunicación. Experiencias terribles que, probablemente, no siempre fueron decisiones desacertadas pero sí comunicadas de una manera espantosa, que incluso pueden dejar a una familia con la inquietud de por vida de que no se hizo todo lo necesario. Y experiencias positivas dentro de la pérdida simplemente porque el equipo médico supo explicar las circunstancias y las decisiones. Cuánto nos queda por aprender…

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  39. Javier Ortín says:

    Leo este artículo a pocas horas de haber fallecido mi madre. Estoy de acuerdo al 100%.
    Mi madre comenzó a tener problemas hace unos cuantos años. Primero derivados de problemas arteriales, luego osteoporosis y más tarde renales.
    De unos años hasta ahora, estuvo entrando y saliendo de hospitales para inrgesos de enrte un mes y casi cuatro. Este verano tuvo una insuficiencia cardíaca y, a raíz de su ingreso, le detectaron un fallo renal grave. Un riñón más pequeño que el otro había dejado de funcionar y el otro quedó seriamente dañado. Aún así lograron dejarla bastante bien y la derivaron a otro hospital, para rehabilitación física, tras meses de encamamiento.
    Los últimos meses se convirtieron en una montaña rusa. Días en los que perdía la consciencia o estaba desorientada. Semanas de relativa calma y bienestar. Alguna que otra infección de orina. La penúltima retrasó la fecha de alta prevista y le sentó mal, anímicamente. Sin embargo supo reponerse y concentró sus fuerzas en la rehabilitación física, aunque le costase esfuerzo. La última infección, por una bacteria resistente, o como se llame, la tuvo en aislamiento. Otro golpe. Ya no podíamos salir a pasear (el hospital está al lado del mar y los paseos por la zona son muy agradables) o bajar a la cafetería a tomar un zumo. O que le trajera a los perritos y sacarlos por el paseo marítimo y disfrutar de “sus bichitos”.Esas pequeñas cosas que le hacían pasar el trago con mejor ánimo.
    El domingo por la noche la dejé tranquila, después de cenar, viendo un rato la tele. Al día siguiente, le traía unos cruasanes y un zumito para desasyunar, entré en la habitación y estaba inconsciente. El médico me dijo que era una hemorragia cerebral. Nada que hacer, salvo sedarla un poco y evitar que tuviera “una respiración agónica”. Estuve a su lado todo el lunes y el martes, dormí junto a ella cogiéndelo la mano y hablándole.
    La última noche, me tumbé en la butaca, la cogí de la mano y le dije: “Buenas noches y buen viaje”. A las seis y media de la mañana me desperté, incómodo en la butaca y, al cambiar de postura, noté que ya no respiraba. Habría muerto poco antes, estaba fría, pero su mano izquierda, que había tenido cogida mientras dormía aún estaba caliente.
    Como es normal, estoy destrozado y me ha costado un poco escribir todo esto. Pero me queda el saber que murió tranquila y de mi mano. El trato recibido y las decisiones de los médicos que la trataron en sus últimas horas las considero del todo correctas y sensatas. Llega un momento en el que la dignidad está por encima de egoísmos o prejuicios. Al final todos no iremos. Lo importante es que sea como personas y no como objetos. Esto deben recordarlo, tanto familiares como el personal médico y sanitario.
    Siento el “tocho”, pero necesitaba compartir parte de mi experiencia.
    Gracias.
    Te quiero mamá.

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    • Javier, tu entrada me ha llenado los ojos de lágrimas
      Siento mucho la pérdida pero te doy la enhorabuena por haber podido acompañar a tu madre, mano en mano en ese paso final y me reconforta que fuera estando tranquila y en paz.

      “Buenas noches y buen viaje”

      Un fuerte abrazo
      Mónica

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      • Javier Ortín says:

        Gracias. También quisiera añadir que, durante estos últimos años, pude conocer a la mujer que era mi madre. Quiero decir, conocer a la persona. No fuimos una familia precisamente comunicativa, a nivel de emociones o sentimientos.
        Mis circunstancias personales (llevo tres años en paro) y sus progresivos achaques, me empujaron a, primero, ayudarle en todo lo que pudiese y a ella le costase más trabajo y , después, a mudarme con ella, de nuevo, al hogar familiar, para cuidarla y atenderla.
        Como es lógico, entre los ratos más entretenidos (de toda clase, agradables o no) y la rutina diaria más anodina, fuimos hablando y volviéndonos a conocer. A descubrir cosas que ignorábamos el uno del otro. A discutir, todos tenemos esa parte un poco “follonera” (y ambos éramos un poco cabezones). A disfrutar pequeñas cositas.
        También me dio tiempo para aprender cómo hacer algunas cosas y cómo manejarme en situaciones a las que nunca me había planteado enfrentarme.
        Mi madre tenía 71 años. Es curioso, pero su personalidad y su forma de hacer las cosas, de hablar, me imposibilitaban verla como una anciana. Para mí, ella estaba un poco mayor. Claro, su estado general y algunas dolencias concretas, hicieron que envejeciese, a nivel físico, más de lo que esperaba. Pero su mente (más allá de esos episodios esporádicos que he comentado, motivados por su enfermedad renal y unos “infartitos” cerebrales, como nos dijo la neuróloga, asintomáticos más allá del propio hecho en sí), como digo su mente funcionaba muy bien. Lúcida, ingeniosa, simpática, tierna y con una fuerza que ya quisieran muchos.
        Todo esto lo digo porque, a nivel personal, creo que mucha gente se olvida de conocer a sus seres más queridos y cercanos. Dando por hecho que, por haber tratado con ellos toda la vida, los conocen. Más abajo se ha escrito la frase “mi abuelo tiene miedo y está triste”. No sólo hace falta empatía. A veces, simplemente con preguntar sinceramente y con cariño “¿Qué sientes?” o “¿Qué quieres?”, basta para saber lo que realmente quiere la persona que está en esa situación tan difícil. Siempre y cuando esto sea posible, claro.
        De nuevo, siento extenderme de esta forma.
        El texto de esta página me ha tocado directamente al corazón. Estos ratos que paso en casa solo (bueno, en compañía de los perritos) intento distraerme y no puedo. Esto, al menos, me sirve de desahogo (al que he de añadir el que puedo tener con familiares y amigos) y si alguien puede sacar algo útil de lo que he explicado, me alegro.
        En un curso que hice el año pasado, de cuidado de enfermos y ancianos, aparte de aprender muchas cosas que pude poner en práctica con mi madre, aprendí a relativizar mi situación (otros asistentes al cursillo tenían a sus familiares en peores condiciones), a saber manejar una situación complicada con cierta calma y serenidad y, sobre todo, a atender y escuchar a la persona a cuidar, a observar sus reacciones y demandas. También a no mimarlos en exceso. Pero a tratarlos siempre con cariño y respeto.

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    • ztb says:

      madre mia, eres muy valiente de verdad…no te puedo decir nada que te anime, pero no creo que te haga falta, ya me gustaría a mi ser como tú..gracias por compartirlo.

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  40. Antonio says:

    A mi padre se lo llevo por delante el cáncer, camino de los 60 años, a punto de conocer a su primer nieto. Murio en cuidados paliativos, tras una encefalopatía producida por el mal funcionamiento de su higado, y varias operaciones y tratamientos de quimioterapia.

    Después de dos días en coma, en su último estertor, un familiar, no recuerdo quien, aviso a enfermería, y cuando vi aparecer al equipo de médicos/enfermeros (tampoco recuerdo con exactitud quienes eran) me acerqué a preguntarles qué le iban a hacer (dispuesto a impedirles cualquier tipo de reanimación). Uno de ellos me dijo: ‘no podemos hacer nada’.

    En aquel momento, sentí el mayor alivio de mi vida, así que no tengo capacidad para imaginar cuanto alivio supuso para mi padre alcanzar al fin un descanso y poner fin al dolor.

    La decisión de operarse y tratarse (antes las dos metástasis que le detectaron) fue de él, tomada ‘libremente’ (entendiendo ‘libremente’ como que nosotros no le presionamos para lo que tuviera que hacer, pero entrecomillado porque una persona no profesional de la medicina desconoce el proceso de la enfermedad independientemente del final).

    Después de 3 años, yo no tengo tan claro que haría en su situación. Después de tanto sacrificio y dolor, incluso si lo hubiera superado, ¿en qué condiciones hubiera sobrevivido a varios tratamientos tan agresivos?

    Si por algo se caracteriza el ser humano, es por la empatía, la capacidad de ponerlos en el lugar de los demás. Por eso, en casos de ancianos o enfermos que no tengan capacidad de decidir, ante todo debemos ponernos en su lugar y pensar qué tipo de vida nos quedaría por vivir.

    Un abrazo.

    PD: Mi reconocimiento más sincero para la labor del equipo de Cuidados Paliativos del Hospital del Tomillar en Sevilla. Su trato fue profesional y, ante todo, muy humano tanto con mi padre como con nosotros.

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  41. alberto says:

    La vida (nuestra vida como seres cognoscitivos) no tiene importancia , ni a nadie le importa , no és sino una más de las numerosas apuestas de la evolución(vida como estadio material).Cuando un tsumani arrasa la costa de algún país , se lleva por delante a violadores , ñinos , asesinos , volutarios , proxenetas , trabajadores , mafiosos…etc.Nosotros al acceder de manera dual a lo “real” , nos damos por propia percepción patológica más importancia de la que tenemos ( que és 0).El miedo y la importancia de la muerte és propio de entes egoicos(no confundir con egoístas o con egocentricos).

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  42. casdeiro says:

    “Ya está bien de esta medicina agresiva, inhumana, descabellada y absurda. Ya está bien de jugar a ser dios.Ya está bien.”

    No te preocupes. Con el final de la civilización industrial directamente nos quedaremos sin la posibilidad (en términos energéticos) de prolongar la vida de esa manera.

    Aceptarlo forma parte del cambio de cultura que necesitamos para adaptarnos al mundo después del “peak oil”.

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  43. Podría decir muchas cosas, cuán de acuerdo estoy contigo y aportar experiencias familiares para refrendarlo. Pero sólo voy a decir: “chapeau”, y GRACIAS

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  44. ztb says:

    Ojala fuésemos todos tan valientes como para afrontar la muerte sin más, sin cambio de cartas solo a una tirada…

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    • ztb says:

      sorry, muy buen artículo.
      Creo que el individuo debe decidir si continuar luchando o abandonar, la experiencia de los médicos puede ser una buena guía, y en el peor de los casos la persona más cercana o que conoce la decisión tomada por el paciente antes de no estar en condiciones.

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      • totalmente de acuerdo; sin embargo cambiaría el orden, el familiar mas cercano conoce los deseos de su ser querido y lo que es mas importante, puede informar de cual era la situacion de esa persona antes de deteriorarse. El médico solo tiene una visión puntual de la situación de su paciente.

        Muchas gracias por comentar

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  45. Victoria Gracia says:

    El principio habría que buscarlo en el comportamiento de esa persona antes de llegar a anciana, o a vieja. Si se ha teñido las canas, se ha empeñado en seguir yendo al gimnasio para mantenerse, si su vestuario se compone principalmente de ropa de estilo juvenil (tampoco hay que ir de riguroso negro y mantilla, pero existe un término medio), quizás es que ella misma, esa persona, se ha negado el paso del tiempo. Para ella no sabemos si la experiencia de encontrarse en el hospital alargando artificialmente su vida será agradable o no (supondremos que ahí se da cuenta de que no, pero es sólo suponer, ella ni siquiera recuerda cómo expresarse). Para esas personas nunca fue un mal alargar su vida. Si lo hubiera sido, ¿no habrían dado instrucciones a su familia?

    Las pesonas que no se niegan su vida, que asumen sus años, que no le dan la espalda a la muerte, en mi experiencia, suelen dar instrucciones bien claras a sus familiares: no dejéis que me enchufen, que me convierta en un vegetal.

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  46. ddd says:

    sin animo de contradecir hoy por hoy todo lo que dices es cierto. Pero estamos a punto de romper esa barrera de muerte y envejecimiento. El espiritu de lucha ha de permanecer. Si bien es cierto que lo que hacen es cruel y muchas veces sin sentido. Pero la muerte ha de ser desterrada poco a poco. la obligacion de la humanida es avanzar y no conformarse con lo que tiene. Sino parate a pensar cuantos metodos crueles de tratamientos de enfermedades en el medievo se convirtieron en sus actuales versiones que salvan vidas. Otra cosas muy diferente es tener los pies en la tierra y ver una persona que no tiene remedio que a todas luces deberia ser eutanasiada. son temas que son diferente pero que la gente confunde. La vida en si como acto y palabra esta muy sobrevalorada. y como todo ha de ser utilizada correctamente. Asi qu ela tendencia en general es equivocarse a su favor (un error a todas luces pero mucho mas positivo que equivocarse haciendo apologia de la muerte) Envejecer mola? lo dudo. ni dignamente ni indignamente. Yo no quiero ser viejo. pero no porque me lo marque o imponga una sociedad o un estupido criterio de belleza, no. Yo no quiero ser viejo porque quiero seguir siendo yo mismo y cuand pierdo alguna de mis capacidades ya dejo en cierta medida de ser yo para ser una adaptacion de yo mismo a esa carroceria que se va desmontando. Envejecer y morir no es util para nada ni para nadie humano. Es util para esa entelequia abstracta llamada evolucion, naturalez, gea, lo que sea. pero no para nosotros. Como todo hilo que toca un tema trascendental esto tiene ramificaciones a todos los niveles y no se puede tratar a la ligera. Por eso no me quiero extender mas y dejar mi comentario como un matiz a tu articulo qu epor cierto me parece muy acertado. Si no pueden prolongarme la vida, al menos que me den una muerte digna.

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  47. kastle says:

    La vida de una persona debería acabar cuando pierde la lucidez mental y deja de saber y conocer. Así al menos yo lo deseo para mi. Es más horrible vivir en el miedo de no conocer que no afrontar una muerte digna cuando ya no estás para disfrutar la vida.

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  48. àcrata says:

    La explosión de visitas que ha recibido esta entrada es debida a que ha llegado a portada de meneame. Probablemente, ese pico dure un par de días a lo sumo.

    Buen artículo, me gustan las reflexiones que has planteado.

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    • Gracias por su entrada.
      Este artículo ha recibido casi 21.000 entradas en una semana antes de caer en Menéame (quizás por eso ha llegado a esa página). Ahora está sufriendo una segunda “explosión”

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  49. Pingback: Cuando sea vieja, me moriré. Opinión de una médico sobre alargar excesivamente la vida | Los antisistema son:

  50. Marcos Deker says:

    Genial. En serio, me encantó.

    Lo que más me sobrecoge de todo ésto es algo que no se trata con tanta profundidad en ésta entrada, y viene a raíz de una de las primeras frases: “nuestros vecinos ingleses esta semana prohíben en los documentos del NHS utilizar la palabra “anciano”, porque “es discriminatoria”. Parece que decir que alguien es anciano es insultarle, vejarle.”

    Ésto sí que es un cáncer para nuestra educación social. Un anciano, una persona mayor, en otras culturas y en la nuestra propia hace unos cuantos cientos de años, era la persona más importante de la comunidad por su sabiduría y su punto de vista de la vida. Es un peligro que en vez de aprender de ellos, creamos tener el derecho a enseñarles, o ignorar lo que tienen que decir. Yo siempre que vuelvo a casa quiero escuchar las historias de mis abuelos, considero que son preciosas, uno de mis bienes más preciados es su experiencia. Y si llega el día en el que no puedan valerse por sí mismos, sé que será una condena inmerecida mantenerles en estado vegetal, justo porque siempre han peleado por valerse por sí mismos.

    Enhorabuena por el blog.

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  51. Mercedes says:

    He leído esta gran entrada a la que ha llegado gracias a meneame y no me quiero ir sin dejar mi opinión.
    No soy médico, no soy personal sanitario, pero soy persona y también me quiero morir cuando me toque, si es cuando sea vieja mejor, pero si me toca antes pues no hay problema, estoy preparada para morir, lo que no estoy preparada es para ser un vegetal, para eso no.
    Hace tiempo que me pregunto porque esta sociedad avanza de espaldas a la muerte y hace como si no existiese ¿porqué?. Cuando era niña, asistí a la muerte de mi abuelo, en su cama, y fui a su entierro, la muerte en mi infancia era más natural que ahora, mucho más. No se como ni porque se ha llegado a esta absurdidad de negarla, de pasar por ella de puntillas, de que el anciano ya no muera en su casa rodeado del calor de su familia y lo lleven a morir al hospital y se le entierre rápidamente y sobre todo que el niño no vaya al entierro ¿porqué?
    Yo he vivido la horrible muerte de un hijo y he de decir que mucha culpa la tuvieron los médicos en su afan de ser Dios y en su afan de no querer ver morir a una niña, yo, como madre, me dejé arrastrar. Sólo tenia 12 años cuando le detectaron un tumor cerebral benigno ¡¡¡que gran palabra benigno!!! y que horrible cuando resulta que esta en el cerebelo y es inoperable.
    Que suplicio comienza ahí, el tumor va creciendo y ocupando, poco a poco, partes del cerebro, con lo que la persona deja de ver, oir, caminar, hablar y finalmente termina X tiempo después (en el caso de mi hija fueron 5 años) siendo un vegetal y NADIE tiene cojones ha terminar con ese sufrimiento, porque la vida va primero ¿qué vida? ¿a qué le llaman vida?
    Desde aquí voy a darle las gracias a ese médico que cuando le dio neumonia me dijo: si no la tratamos, aquí termina, sólo eso, no hacer nada, dejar que la naturaleza siga su curso y que esa persona, por fin, pueda descansar.
    A todos los médicos que andáis por aquí os pido, sed personas y olvidaros de ser Dioses.

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    • Estimada Mercedes
      Me quedo sobrecogida con su comentario y lo que nos cuenta de su hija. Como madre se me parte el corazón y como médico me da una pena inmensa que no supiéramos hacerlo mejor. ¡Cuánto tenemos que aprender y sobre todo…..cuanto tenemos que desaprender! Hacemos cosas por inercia, como si fueramos técnicos.
      Necesitamos mucha reflexión en este tema de los cuidados paliativos, y por supuesto tambien de los cuidados paliativos infantiles.
      Reciba un fuerte abrazo, espero que pueda aprender a convivir con ese vacio

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  52. Pingback: Cuando sea vieja, me moriré. Opinión de una médico sobre alargar excesivamente la vida

  53. Nuria says:

    Como persona con una enfermedad crónica (nunca me gustó el apelativo de enfermo), no podía irme sin dejar mi opinión.

    Con una enfermedad tan impredecible como el lupus siempre acabas planteándote el tema de la muerte. Y si de algo estoy segura es que la vida que tenga quiero que sea la que me tiene deparado el destino, Dios, o lo que quiera que sea que manda en nuestras vidas…

    Si he de morir, que sea cuando debe ser, no cuando mis familiares vean oportuno… no tras mil intentos, incontables tratamientos y más máquinas de las que pueda imaginar. No quiero que me recuerden inconsciente en una cama sin expresión alguna en mi rostro…

    A mi pareja, que es la que me cuida y vive mi lupus a mi lado, se lo he hecho prometer: “No alargaré tu vida por capricho. Si te quiero, te dejaré marchar cuando llegue el momento”.

    Los dos lo pasamos mal al tener esta conversación, pero estoy de acuerdo contigo, Mónica: todos nos morimos y es algo natural.

    Yo vivo cada día, disfruto al 200% y hago mis esfuerzos por no pensar en el mañana. Lo que sí tengo claro del mañana es que cuando llegue el momento, me moriré. Y sólo espero que mi pareja cumpla su promesa, por mucho que duela.

    Gracias por esta magnífica reflexión.

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  54. Alicia says:

    Trabajo como celadora hace muchos años, y ahora me he diplomado en enfermería, aunque todavía no he conseguido ejercitarla excepto en contadas ocasiones en forma de suplencias en atención primaria. Fue una experiencia personal la que influyo en mi decisión de ponerme a estudiar con 51 años y que paso a relataros. A mi madre, después de una serie de diagnósticos fallidos, finalmente fue diagnosticada de un Ca de colón en fase avanzada yque, según nos comentó el oncólogo, seguramente era secundario a otro de pancreas. Tenía 84 años y empezaba a dar muestras de una demencia que parecía avanzar a un ritmo acelerado. El médico nos comentó que tanto las pruebas que había que realizar y la posible intervención quirúrgica a la que habría que someterla eran bastante incomodas y con un resultado terapéutico muy dudoso y que estaba en nuestra mano, la de su familia, el decidir si procedíamos a ello o no. Después de una reunión familiar, decidimos que no fuera sometida a ningún tratamiento que supusiera un sufrimiento para ella y pasamos a utilizar los productos de herbolario que entendimos podía ayudarla y que no iba a suponer para ella ninguna molestia. Unos meses después, empezó a aparecer signos de una obstrucción intestinal. El médico de familia nos recomendó que la lleváramos al hospital, que allí podrían manejar mejor los síntomas. En las urgencias del hospital, el médico que la atendió me recibió con esta frase: “Su madre tiene una obstrucción, que prefiere Ud.: que muera en el quirófano o que muera reventada?” Mi estupefacción fue tremenda, llame a mi familia y, por supuesto, decidimos que fuera intervenida. Cuando se lo comuniqué al médico, este me preguntó que porque eso no lo habíamos decidido antes, en su momento, y no ahora que seguramente no saldría viva de la intervención. Afortunadamente este médico tuvo que atender otra urgencia en quirófano y al cambiar de turno el nuevo médico que se encargo de su asistencia nos habló de que el final de mi madre podría ser mucho más digno y confortable que cualquiera de las otras dos opciones que nos había ofrecido su compañero. Esto fue sucediendo muy a menudo, según cambiaban de turno nos podiamos encontrar con profesionales que nos ayudaban al final confortable y otros que se empeñaban en que no llegara el final, incluida una RCP en una PCR Después de muchas peripecias, mi madre acabó muriendo dos meses después en su casa, rodeada de su familia y con el apoyo de la Unidad de Cuidados Paliativos a domicilio. Creo que es un buen ejemplo de la manipulación en la información que se puede dar a la familia en función de las propias creencias del facultativo de turno.

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  55. MªCarmen says:

    Un articulo duro y difícil de digerir,pero totalmente de acuerdo,creo que a vuelto el momento de cuidar a nuestros ancianos como lo hacían nuestros abuelos;con compañía,con buenos alimentos,y con la supervisión medica en casa.Tener una muerte digna no pasa por estar metidos en un hospital llenos de cables y atiborrados a medicamentos que en muchas ocasiones ya no nos sirven de nada,al contrario tanto medicamento nos intoxica tanto que no dejamos a nuestro organismo producir sustancias que nos ayudan a tomar conciencia de la realidad y morir en paz.Creo que son los médicos los que deben empezar a ser más “honestos “y poner las cartas encima de la mesa ante una situación irreversible como es la muerte.
    Me alegro que existan personas que piensen y escriban de esta forma sobre este tema,de esta manera se abre un debate y al mismo tiempo se ayuda a las personas a la reflexión.
    Yo personalmente me alegré de tomar la decisión de “sacar” a mi madre con 82 años del hospital y cuidarla en casa hasta su muerte,y lo más importante fue que ella así lo quiso y disfrutó sus últimos días rodeada de toda su familia.

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  56. María says:

    Hace cinco meses falleció mi padre con 82 años, mala suerte, un medicamento le produjo el síndrome de Stevens-Jones…con toda la gravedad que ello implica y todo lo que sufrió en 5 días que duró en el Hospital, no fue tratado como debiera, diagnóstico no claro y total desconocimiento del protocolo en estos casos. Dejadez total por ser un anciano, convencida de que si eso le pasa a un niño o persona más joven se hubiera actuado de otra manera….a mi pregunta y la de familia al doctor que lo llevaba. ¿qué se puede hacer?…el “médico” contestó: A una maquina vieja, NADA…mi padre aún agonizando tenía muchísimas ganas de vivir, más que yo misma a veces, pero claro tenía 82 años…

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  57. Más documentos para la relexión. Esta vez nos lo deja en twitter @jrsendin
    Atención médica al final de la vida (OMC)
    https://www.cgcom.es/doc_atencion_medica

    Etica en cuidados paliativos
    http://www.fcs.es/docs/publicaciones/Guia_etica_cuidados_paliativos.pdf

    Y planificacion anticipada de las decisiones, de la junta de andalucia que nos deja @santosagrela
    http://www.juntadeandalucia.es/salud/sites/csalud/contenidos/Informacion_General/c_2_c_8_voluntad_vital_anticipada/planificacion_anticipada_de_decisiones_SSPA.pdf

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  58. antonio says:

    No entiendo como se deja sufrir a la gente con un gotero puesto, y se deja agonizar de esa manera; lo vivo a diario; alargando el sufrimiento innecesario de la persona y de sus familiares. Espero que algún día alguien, sepa, que llegado ese momento, la gente quiera morir dignamente…

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    • Es curiosos que todos sabemos lo que queremos para nosotros mismos cuando esté cerca el final pero nos cuesta aplicarlo a los demás. A veces un suero o un antibiótico innecesario puede alargar la muerte.
      Creo que el miedo a no hacer nada puede muchas veces con el personal sanitario.
      Un saludo

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  59. ana says:

    MI abuela besitos estuvo ingresada en el hospital, un par de meses antes de fallecer. La pobre se quejó de eso, precisamente, cuando leían su edad en la historia clínica, la desposeían del derecho a ser tratada como persona. Era, simplemente, una vieja. Lo expliqué aquí (perdón por la autocita)
    http://comolaprincesadelguisante.blogspot.com.es/2013/02/profesionalidad.html

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    • Gracias por tu entrada Ana; lo que cuentas en tu blog sobre tu abuela es muy triste pero desafortunadamente no es inusual. Cuanto lo siento; espero que su final fuera digno y dulce.
      Un abrazo

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      • Ana says:

        Mi abuela Ana falleció dos meses después. Pudo remontar esa enfermedad, pero su corazón tenía 90 años. Aquella tarde habíamos estado con ella en la residencia,como cada tarde (que necesiten un cuidado en una residencia no significa que les aparquemos allí como trastos viejos). Estuvumos escuchando un concierto precioso. La miré a la sien que vi tan marcada… Se lo dije a mi tía Ana, su hija. Le hice una foto de aquellas manitas, la foto del blog. Les acompañamos a cenar -sí, él la sobrevive-. Nos decía adiós con una manita, como una reina, mientras con la otra se comía un plato de crema de marisco. La acostaron, y se durmió para siempre. Feliz, amada, bonita como una flor. Me considero afortunada!

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  60. Este post está generando debate fascinante y ademas la posibilidad de recopilar mas material digno de reflexion: @maiteazules nos deja esto en twitter. son videos con la opinion de muchisima gente sobre la muerte.
    Al final tú decides http://vimeo.com/8864425 y De muerte somos todos http://vimeo.com/36838625 2 vídeos que hicimos saliendo a la calle

    Mencion de varios libros de interés tambien en twitter por @rogufe :El hombre y la muerte http://www.edgarmorin.org/images/descargas/libros/el_hombre_y_la_muerte_1970.pdf
    On death and dying by Elisabeth Kubler Ross

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  61. Gracias, Doctora, por sus reflexiones. En ciertas películas de terror los muertos resucitan y asoman sus manos temblorosas a través de la tierra aún floja de sus sepulcros. Las piltrafas se levantan y caminan por las calles con movimientos acalambrados mientras claman por más cuerpos humanos para comer. Esa fantasía (que Michael Jackson interpretó con arte y sensibilidad y que se ha hecho obsesión en una serie) representaría, en mi visión también fantástica, la desazón de la sociedad ante un efecto indeseado de la medicina, el de mantener mucha gente en patéticas condiciones de supervivencia mucho más allá del límite de la decrepitud, en la creencia de que ésa sea la función del hospital.

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    • Cuerpos vivientes……muchas veces es así de triste.Sin embargo creo que la sociedad y la medicina van de la mano en esto, muy dificil decidir quien fue primero si el huevo o la gallina.
      Un saludo y gracias por el comentario

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  62. LLC 1%. says:

    Inhumano es morir indignamente komo muchas veces pasa…llevo 23 años trabajando komo enfermero ( muchos de ellos en UCI ) y me sobran dedos de una mano para kontar akellas muertes, oportunas o no…ke fueron dignas…y en estos años he visto muchas…
    Keda muy bonito hablar de Testamento Vital…Voluntades anticipadas…muerte digna…Reales Dekretros…Limitación del Esfuerzo Terapéutiko…pues por muy inkreible ke os parezka…en el medio hospitalario es kada vez más difícil morirse dignamente…y kada vez ke okurre menos lo entiendo…y lamentablemente lo veo…
    Nos akostumbramos a tutear a la Muerte pero a la Dignidad kasi ni la saludamos a pesar de konocerla…unos por rutina…otros por konvikciones morales…otros por otros…Y no es justo…porke no kuesta evitar el sufrimiento propio o ajeno…despedirnos de la mejor manera y no prolongar la vida más allá de lo humanamente aceptable…un digno adiós kon o sin alas…pero parece ke muchos no asistieron a esa klase…
    Así ke dejémonos de tantas estúpidas normas…tantos absurdos horarios…tantas blankas y prepotentes batas…tantos konsentimientos informados…y tanta kátedra…para ser más humildes…y bajémonos a esa kama en la ke algún día estaremos o al otro lado de la puerta…esperando kon infinita paciencia alguna noticia…
    Mientras tanto yo seguiré luchando al deskubierto komo siempre…abrazando a la Dignidad y mirando a la Muerte kara a kara pero sin miedos…aportando mi granito de arena y dando todo akello ke se y de lo ke me siento orgulloso…
    El Derecho a morir dignamente…porke ” La Muerte es un kastigo para algunos, para otors un Regalo y para muchos un Favor…” LLC 1%.

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  63. cristina says:

    Yo no soy medico,ni enfermera,pero si puedo hablar desde el punto de vista de una cuidadora,y,muchas veces me planteo dudas respecto a este tema, estoy más cerca del “cuerpo” que un medico o enfermera,pero no tanto como un familiar,y a pesar de que a veces se hacen vinculos,no son lazos afectivo-familiares.No hace falta que explique nada de mi punto de vista,solo baste con decir que yo,que lo vivo de cerca,tengo una conclusión:ni lo quiero para mis ascendientes-descendientes en primer grado,(creo que es egoista tratar de mantener con vida a quienes por las condiciones ya deberian descansar)ni para mi misma,ya lo tengo mas que avisado por si algun día llego a esta situación,no quiero vegetar,y no quiero causar tanto agotamiento fisico y mental, a quienes quiero.

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    • Gracias Cristina, tengo la sensacion que la enorme mayoria de la gente no quiere esa prolongacion dolorosa que a día de hoy les confiere la medicina, lo que tu llamas vegetar. Es triste. quizas alguna dia aprendamos a hacerlo mejor……
      Un saludo cordial

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  64. cristina due says:

    Madre mia, así empezó Hitler. Les recomiendo la película de “GOOD” con Viggo Mortensen, aunque si no les gusta el cine, basta con esperar un par de meses en la política actual.

    Ya hemos desechado a los inmigrantes, ahora los crónicos pagan, y también los oncológicos. Lo próximo será los ancianos, que consumen 20 medicamentos al dia y sale caro. A esos los desecharemos.

    Para los que no me conocen, soy enfermera y estoy en contra del encarnizamiento terapéutico. Porque me repatea el hígado pasarme dos meses en una UCI viendo agonizar una paciente que decició ingerir lejía para acabar con su vida, pero a la que su familia no puede dejar ir.

    Pero también me repatea que mi vecina de 90 años, anciana y perfectamente válida (lucida, consciente y orientada, con un barthel de 80, sea “desechada” de la operación de la vista que necesita porque a su edad, podría morir en la mesa de operaciones.Y me sorprende que NADIE le haya preguntado a mi vecina si se la quiere hacer, aún a pesar de los riesgos. Porque la respuesta es que si. Que prefiere morir a seguir siendo casi ciega. Pero claro, como es anciana, nadie le pregunta.

    Ni tanto, ni tan calvo señores. Que hay familias que se enpeñan en resucitar a sus “casi muertos”, pues si. Que hay médicos que “salvan vidas” aún a riesgo de las lesiones que dejan, pues también. Que todos hemos visto que a algún paciente terminal se le transfunden 4 bolsas de sangre que podrían aprovecharse para un tráfico, (lamentablemente), por supuesto.

    Pero tengamos clara una cosa. La gente tiene derecho a vivir y a morir con dignidad. Eso incluye ser atendida con todos los medios mientras quiera ser atendida. Cuando se hace mayor, también. Si se demencia y no puede responder, nos apoyaremos en sus familiares, que son los que le conocen. (como hacemos en pediatria, donde los padres toman las decisiones por los hijos y siempre las respetamos ciegamente, ¿si o si? ) Y si detectamos que la familia no atiende a razones y quiere por todo y todo salvar a su anciano “casi muerto” pues bueno, muy respetable, pero se les hace ver que no es posible y se les proporcionan medios (una habitación individual, tranquila, la tranquilidad de una bomba de morfina para que sus papás no sufran…) y la posibilidad de despedirse.

    Porque yo SI quiero que se comiencen tratamientos antibióticos o se me trasfunda sangre a pesar de no reconocer a mi familia ni saber mi nombre. ¿Quién eres tu para juzgar si soy feliz y mi familia me quiere y me cuida?

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    • Muy respetable tu opinion por supuesto, aunque es una pena que confundas dilemas puramente éticos como este con dilemas económicos y políticos que absolutamente nada tienen que ver.

      Me extraña por otro lado un montón lo de tu vecina….¿tienes toda la historia o nos cuentas solo lo que se acopla a tu opinion? Es tremendamente inusual privar a un anciano de una operacion de cataratas (aquien si no van a operar?)

      Yo no juzgo nada, me limito a hacer mi trabajo lo mejor que puedo y absolutamente siempre contando con las familias. en mi experiencia las familias que mas quieren y cuidan son las que mas sufren viendo a sus personas queridas en situacion de agonía.
      un saludo

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  65. Juan says:

    En la cultura occidental en la que vivimos la vejez y la muerte se han convertido en un tabú, en un error de fábrica, algo indeseable y evitable, cuando es algo tan natural como el nacer o crecer. Los médicos pertenecemos a esta sociedad y por tanto nos vemos atrapados en este planteamiento y muchas veces nos resulta más fácil seguir las peticiones que nos hacen o hacer lo que suponemos que se espera de nosotros. A veces nos da miedo que piensen que no hacemos nada y por supuesto en la facultad no se nos formó en humanidades, tan sólo como meros técnicos de enfermedades. Es cierto que hay casos muy dudosos a diario ¿qué hacer con pacientes muy añosos pero que hasta ese momento tenían una calidad de vida envidiable? Mi experiencia es que no somos tan poderosos y con frecuencia una decisión más agresiva frente a otra más conservadora tiene consecuencias en cuanto a gasto y sufrimiento pero la naturaleza acaba imponiéndose. Lo que nunca deberíamos olvidar es que los médicos estamos para servir a los pacientes, que son personas atravesando una situación difícil, que nosotros también atravesaremos, y lo que ellos y sus familiares necesitan es afecto, sentir que alguien se preocupa por ellos, les dedica su tiempo y está ahí para escuchar de forma honesta sus opiniones, sus demandas, sus dudas, para acompañarles en ese trance. Escuchar, Empatizar, Ayudar, son acciones tan o más importantes que las decisiones técnicas que acabemos tomando. Como decía aquel: “El médico que sólo sabe de Medicina, ni Medicina sabe”

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    • Estoy de acuerdo Juan. Quien mas o quien menos, todos los médicos sabemos medicina pero es precisamente el intentar “escuchar, ayudar y empatizar” lo que diferencia a un buen médico de un médico. La medicina es cada vez más compleja como lo es la demanda que pone la sociedad sobre nosotros. Lo fácil, como bien dices, es no parase y ser un técnico de la medicina pero con eso dejamos pasar la parte sin duda mas bonita de nuestra profesión, el “estar ahí”. Cada vez hay mas Dr House suelto…..y es triste.
      Esto no quita que intentemos ser los mejores cada día desde el punto de vista puramente científico pero eso…..debería darse por descontado!!!
      Un cordial saludo

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  66. Pingback: A vueltas con la muerte | Curar a veces, aliviar a menudo, consolar siempre

  67. fguzon says:

    ¡ Que duro es esto ! Mónica.
    Esto me lo envió una compañera tres años antes de fallecer, cuando ya sabíamos todos, incluido ella, lo que iba a ocurrir:

    http://www.taringa.net/posts/offtopic/10554889/La-Vida-Deberia-Ser-Al-Reves.html

    En estos dos últimos meses han fallecido dos pacientes de 57 y 51 años. En este mes es probable otro de 57 años.
    Hoy leo en el periódico que ha muerto una persona que me atendió en un restaurante de semejante edad hace quince días con una amiga de Twitter.
    ¿Qué nos queda a nosotros.? Creo que poco más que ser coherentes con nosotros mismos, hasta que nos llegue la hora. No se qué será después, pero hasta entonces estaremos orgullos de nosotros mismos, y los que queden lo estarán de nosotros.

    http://boticariabrighton.wordpress.com/2013/09/10/ensayo-sobre-la-coherencia/

    Con unas lágrimas..
    Un beso y gracias.

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    • Fernando, lo mejor de ese blog está siendo leer y reflexionar los comentarios y los enlaces que estais dejando. El tuyo me ha puesto los pelos de punta. Te digo una cosa, para mi lo mas importante es poderme mirarme en el espejo cada mañana sabiendo que hago lo correcto y poder mirar a mis hijos a la cara cada día y que entiendan que en casa la dignidad es el lema. Estar orgulloso de uno mismo, efectivamente.
      Un abrazo grandote

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  68. vicente gonzalez says:

    magnifico articulo, que comparto 100%. Es muy gratificante ver un alma gemela que escribe lo que a mi me gustaria escribir.
    herrerillo, twitter

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  69. EnfermeraEnferma says:

    Estupendisimo post, dra medicoacuadros
    Aunque más interesante aún es el debate generado. Mi resumen: 1)esto pasa y pasa en todos los sitios y es, en efecto una tragedia de la medicina moderna; 2)hay gente que prefiere meter la cabeza debajo del ala y además no les gusta que se saquen estos temas a relucir por que nos dan mala imagen a las enfermeras y los médicos; 3) los pacientes encuentran dificil (y pacientes somos todos) estos tumbos que damos-ahora lo trato todo, ahora esto no lo trato- causamos ansiedad? ¿Deberíamos tratarlos en foros cerrados o es esto un problema social?

    En fin, sigue dando caña, en la comunicación esta éxito

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    • Muchas gracias Estrella
      Respecto a tu último punto…..me estoy preguntando lo mismo. Dos de los comentarios que han entrado a esta discusión son personas que exigen que se les de máximo tratamiento y que entiendes este artículo como una apologia a la eutanasia. Creo que quizás por eso es importante que esto se convierta en un debate social abierto y que esté claro lo que es eutanasia y lo que es evitar el ensañamiento terapeútico. Pero realmente, sí es posible que una discusion abierta como esta pueda generar ansiedad. No sé…..
      Un saludo…..y sí, seguiremos “dando caña”

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  70. zsdfzsdf says:

    pues yo le mandaria a la mierda, que quiere que le diga

    No me gusta que me llamen viejo y que sugieran que lo mejor que puedo hacer es morirme claro que no , yo mientras viva quiero vivir, me parece muy bien que haya gente que piense que si se encuentra mal no quiere vivir mas. Pero que lo dejen por escrito y sea una decisión de ellos, no de nigun medico que piensa que bueno , ya total ya tenia tantos años….

    El resto queremos agarrarnos al clavo ardiendo de la vida y a la ultima esperanza

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    • Realmente no estamos hablando de ancianos, sino de ancianos muy mayores y con demencia y muy mala situación, con una familia que confirma un estado basal terrorífico (no la percepción única del médico)
      De cualquier manera usted puede mandarme a la mierda, tranquilamente. Está en su derecho (siempre y cuando comprenda que aquí nadie está hablando de “tener añitos” simplemente o que haya leído mas allá del título)
      un saludo

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  71. C.S. says:

    Hola médico a cuadros (hola Mónica). Enhorabuena por este post. me he permitido el lujo de compartirlo en mi blog: http://www.dosporlacarretera.blogspot.com

    Soy enfermera y desde 2005 trabajo en cuidados paliativos. Afortunadamente en los últimos años éstos se estan extendiendo no sólo a los pacientes oncológicos avanzados, sino también a los pacientes con enfermedades crónicas avanzadas (ELA, ACV, demencias…), hasta tenemos un instrumento validado en España desde 2011 para poder valorar si un paciente con enfermedad crónica avanzada cumple criterios de ser subsidiario de los cuidados paliativos, como es el instrumento NECPAL-CCOMS.ICO.
    Los cuidados paliativos no sólo consisten en un control de síntomas, no sólo se trata al paciente, se trata al entorno, a la familia, al cuidador principal. Se trata de dar soporte a un conjunto frágil que sufre, garantizando la dignidad del ser humano hasta el final. No serían cuidados paliativos sin no se tuviese en cuenta y se garantizase el apoyo emocional, soporte a la familia y sobre todo la COMUNICACION con el paciente y familia…. comunicación como proceso y recurso terapeútico.
    Un paciente y su familia con una enfermedad crónica avanzada, sea de la edad que sea y principalmente cuando nos volvemos mayores, ancianos, viejos… necesitan saber y conocer opciones terapéuticas e individualizar los objetivos que pretendemos con cada acción… no se trata de “dejar de hacer cosas”, de encarnizamiento terapeútico, de tratamientos futiles… NO TODO LO QUE ES TECNICAMENTE POSIBLE, ES ETICAMENTE ADECUADO.

    El próximo día 12 de octubre se celebra el Día Mundial de los Cuidados Paliativos, los que trabajamos en esto, nos gustaría un poco de atención para este tipo de asistencia. Que los Cuidados Paliativos se incluyan en los planes de estudios de las Universidades. Que todos los que trabajan en Sanidad también sean adiestrados en ellos. Que la sociedad reciba más información, pueda debatir más, y manifestar sus preferencias, porque no lo olvidemos tenemos derecho a ellos.

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    • Hola Marisa
      Muchas gracias por tu comentario.
      efectivamente estoy de acuerdo que la muerte es un proceso personal y tambien familiar y el cuidado debe abarcar a todos. Además de una buena información deberíamos cuidar los pequeños detalles: dónde damos las noticias, las palabras que usamos, los gestos y tambien otras cosas que no llevan apenas tiempo pero que pueden humanizar los trances dolorosos del final. En urgencias, algo tan sencillo como facilitar una silla extra o bajar la barra de la camilla para que los familiares puedan coger de la mano, despedirse o simplemente dar un beso a su ser querido. Creo que vamos demasiado deprisa, para nosotros los pacientes son muchos para ellos, su situacion es única. Sin duda una buena formación es imprescindible.

      Me ha encantado tu blog, la entrada de Comprobado es muy bonita. enhorabuena
      Un saludo

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  72. Dani Clavijo says:

    Buenas. Llega a mi este artículo hoy después de llevar varios días publicados y, además de leerme el artículo, me he leído todas y cada una de los comentarios y opiniones aquí publicados. Y, ahora, me gustaría ser yo el que también opinara.

    Tengo 30 años. Soy enfermero y, actualmente, estudiante de Medicina. Antes de empezar a estudiar, me he pasado unos cuantos años dando tumbos como enfermero por diferentes servicios y hospitales aunque principalmente he trabajado en urgencias y emergencias hospitalarias y extrahospitalarias. Con esto, quiero tratar de justificar lo que voy a decir a continuación y es que, creedme cuando digo que he visto a muchos médicos y muchos “tipos” de médicos. Es cierto que un altísimo porcentaje informa a paciente y/o los familiares oportunos sobre la situación actual, opciones diagnósticas y terapéuticas y posibles beneficios de todo ello. Pero, desde mi más humilde opinión, no es menos cierto que, pese a eso, el médico trata de imponer siempre su criterio y lo que él o ella cree que debe hacerse. Tu artículo me parece fantástico, y estoy plenamente de acuerdo con él ya que considero que no se trata de que los médicos y médicas no informen a sus pacientes. El problema es que, pese a informarles, en el fondo maquillan las cosas para que no les quede más remedio que diagnosticarse y tratarse. Opino que, en general (pese a lo injusto que sea generalizar), al paciente se le condiciona a decidir lo que parece “lógico” y, no querer hacer nada, nunca parece “lógico”.

    En fin… como todas las anteriores, esto no es más que una opinión personal. Mi más sincera enhorabuena por el artículo. Me parece que es un tema del que se habla poco y que pasa bastante desapercibido (porque es ignorado intencionadamente) por muchos profesionales sanitarios.

    Un saludo.

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    • Hola Dani
      Gracias por tu entrada. Los enfermeros que posteriormente estudiais medicina teneis una percepción de la realidad que a los que estamos en una sola de las dos profesiones se nos escapa.
      Creo que lo del paciente empoderado no ha calado en nuestra cultura médica. el médico no quiere soltar “las riendas” y el paciente, en una gran proporcion de casos, se siente desorientado cuando se le plantea elegir. el “lo que usted diga doctor” con aire angustiado, sigue siendo tambien corriente. Poco a poco, poco a poco……o al menos eso espero. En fin, que tienes razón!

      Un saludo

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  73. julia says:

    Buenos días, para aclaración soy enfermera especialista en geriatría (que es algo nuevo) tengo 6 años de experiencia en hospitalización de medicina interna y porfin!! porfin encuentro un debate de médicos hablando abiertamente y no en una esquina del hospital o a los especialistas de paliativos,
    Hay 2 puntos importantes: 1: la información que reciben enfermos y familiares es insuficiente y normalmente a destiempo: porque no se empiezan a plantear voluntades anticipadas en el momnto del diagnóstico de una demencia, porqque todos sabemos que llegará el día en que debamos tomar la decisión junto con la familia de poner o no una SNG.
    2 no se trata de matar a nadie, se trata de calidad de vida, yo quiero vivir pero por encima de cualquier situación??? de verdad no poner una SNG es matar de hambre a una persona con demencia Katz G??? revisen bibliografía. aprovecho porque viene al hilo un articulo de una compañer y mío si les interesa http://www.revclinmedfam.com/articulo.php?art=320
    Y por favor señores médicos empiezen a plantearse que hacer equipo terapeutico sería más enriquecedor para todos, incluso para los pacientes (cosa que también va dirigidas a todas las enfermeras que no se ocupan de la línea terapéutica que siguen sus médicos).
    En fin felicidades al blog y lo seguiré a partir de ahora.

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    • Muy valiosa tu aportación, Julia. Volvemos siempre a lo mismo, no hablamos lo suficiente de la muerte.

      Entresaco las conclusiones del artículo que incluyes, me parecen muy, MUY interesantes.

      Uso de las sondas de alimentación en el paciente con demencia avanzada. Revisión Sistemática
      (Mª Luisa de la Rica Escuína, Julia González Vacaa, José Luis Oliver Carbonella, Pedro Abizanda Solera)
      CONCLUSIONES:
      Conclusiones: La alimentación enteral en la demencia avanzada sigue siendo una intervención frecuente, no hay evidencia que establezca que la alimentación por sondas prevengan las aspiraciones, ni se logre una mejora en el estado nutricional, prevenga la desnutrición o sus consecuencias. Tampoco se logra un aumento de la supervivencia, incluso hay estudios que plantean una disminución de la supervivencia. Estos pacientes no se benefician de cuidados paliativos, porque la demencia severa tradicionalmente no ha sido considerada como enfermedad terminal, aunque muchos estudios aseguran que se lograría una mejora de la calidad de vida en la fase final de la enfermedad.

      Muchas gracias
      Un saludo

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  74. Wendy says:

    Llevo un tiempo haciéndome este tipo de consideraciones, porque me doy cuenta de lo coja que es nuestra educación acerca de lo inevitable del dolor, el sufrimiento.el fracaso y la muerte, como su por no nombrarlos dejaran de existir, amputándonos como personas, reduciéndonos a unas emociones infantilizadas y extremistas, de blanco y negro.

    Me he tomado la libertad de hacer referencia a esta entrada de tu blog en el mío, que puede ver aquí: http://trispora.blogspot.com.es/2013/10/a-vueltas-con-morirse-como-morir-ii.html

    Espero que no te parezca mal. Muchas gracias por la reflexión.

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  75. david says:

    Absolutamente de acuerdo. Yo soy el primero al que me aplicaría la regla de no prolongar la agonía. Lo que pasa es que vivimos un puro delirio. La sociedad vive un delirio porqué alguien un día contó la mentira más vergonzosa e infame, la de que tenemos derecho a ser felices, derecho a vivir larga vidas, que nos toquen acontecimientos faustos y propicios. La verdad es que no tenemos ningún derecho a todo eso, la felicidad del individuo es un milagro personal, efímero y no colectivo y no parece entrar en el proyecto de la Creación. El hombre está sometido al dolor al miedo y a la muerte hasta el final, Así que no sirve de nada exorcizar a la muerte prolongando estados vegetativos que son un insulto al recuerdo que conservamos de esa persona a la que hemos querido. Que tristeza tener que doblegarse al egoísmo de familias enteras que solicitan medidas heroicas para mantener en vida, pase lo que pase, a familiares encamados demenciados y sin perspectivas de recuperacion

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  76. Absolutamente de acuerdo con Gabriel Moragues y Alberto M.F.
    Gabriel ha tocado un punto clave que la señora Lalanda no ha mencionado en ningún momento: INFORMACIÓN MÉDICA ADECUADA, que no es ni más ni menos un deber que tenemos con nuestros pacientes ¿Reciben los pacientes o el responsable legal la información médica apropiada para poder adecuar el esfuerzo terapéutico en función de la CALIDAD DE VIDA PREVIA del paciente? El paciente/responsable tienen el derecho a decidir en función de la información recibida.
    Yo estoy seguro de que la gran mayoría lo hace…y no porque crea que todos somos unos extraordinarios seres humanos y excelentes profesionales (que tampoco lo dudo), sino porque todos conocemos el marco legal de estas situaciones (principio de autonomía del paciente, registros de voluntades anticipadas, derechos del paciente, deberes del médico, etc, etc…). Y el que desconozca dicho marco legal que empiece a preocuparse de hacerlo por lo que se le pudiera venir encima. Las tomas de decisiones unilaterales “porque yo soy el médico y aquí mando yo” ya quedaron obsoletas hace mucho tiempo…
    En los entornos en los que yo me muevo (Equipo de emergencia y urgencias hospitalarias) tengo la absoluta certeza de todos afrontan estas situaciones con exquisita pulcritud; se recibe formación al respecto desde el periodo de residencia (al menos yo la recibí), a posteriori, y creo que en el nuevo plan de estudios de la carrera de Medicina también se contemplan estos temas (pero no estoy seguro).
    Estoy con Antonio: Ya basta de decir Basta y de imponer opiniones…y mucho menos afirmando que es generalizada la praxis agresiva, inhumana, descabellada, absurda y de juegos de dioses en estas situaciones, porque flaquísimo favor hacen a la honorabilidad de nuestra profesión, además de parecerme una afirmación más que desafortunada, reprobable y lamentable. Y no perdamos de vista que dichos adjetivos, en el contexto de la práctica médica, están tipificados como delito.
    ¡Con semejante afirmación el que se ha quedado a cuadros he sido yo!
    También sin acritud. Un saludo.

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    • Las opiniones no se imponen, se comparten, igual tú que yo.
      La honorabilidad de nuestra profesión no se pone en tela de juicio por plantear que hay cosas que de manera bastante generalizada, no hacemos bien. Intentar mejorar en vez de taparlo o pretender que no ocurre es un clásico entre los médicos. Tu opinion, muy respetable por otra parte, no me sorprende.

      Un saludo

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  77. Hola! Es muy interesante el debate. Así también lo es y a veces estresa mucho nuestro propio debate interno que tenemos los médicos frente a estas cuestiones ( Es difícil “tenerla clara” decimos en argentina). Quería compartir una historia que conté hace unos años en una nota para mostrar un poco esto de qué nos pasa frente a la muerte.Saludos.Debatir siempre es positivo! https://www.facebook.com/notes/sanador-tekura/notas-para-el-diarionaturaleza-sabia/140375627348

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    • Hola compañero
      Muy dificil “tenerla clara”, efectivamente. No hay solución facil a esa disyuntiva excepto poner todas las cartas sobre la mesa, la historia reciente de un paciente, el historial previo, la percepción de la familia y la exploracion en el momento actual. Nunca es facil
      Me gusta mucho tu relato, la frase final es una reflexion excelente:
      “De lo único que hoy estoy seguro es que la naturaleza permite ganar sólo algunas batallas, la final siempre la gana ella. Difícil es saber cuándo es justamente la última”

      Muchas gracias por compartir y un saludo a Argentina

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  78. Alberto M.F. says:

    Jugar a ser dios no consiste en prolongar la vida; jugar a ser dios consiste en juzgar cuándo debe terminar la de los demás. Basta ya de decir basta ya; basta ya de imponer una opinión. “La vejez es parte de la vida” hace 40 años era una frase compañera de “la tuberculosis es parte de la vida”, y hace 150 años, de “morirse a los 45 años es parte de la vida”. El inmovilismo dogmático ha hecho casi tanto daño a la ciencia como la inquisición en sus tiempos… Pero me encanta observar cómo la gente (y hablo tanto de otros médicos como de la población general) habla de lo que “la naturaleza” dicta como si fuera una ley divina e inquebrantable.
    Obviamente el ensañamiento terapéutico con pacientes TERMINALES (que no ancianos sin más) es denunciable, pero insinuar que tus colegas de profesión (entre los que me incluyo) no saben identificar cuándo ha llegado esa situación por norma general es cuando menos reprochable.
    La medicina moderna busca prolongar la vida Y LA CALIDAD DE LA MISMA considerando la vejez como un estado patológico, y la muerte como un fracaso. El que no comparta ese afán, que se baje del barco, ningún problema: pero meter palos en las ruedas de quienes sí buscan ese objetivo, me parece lamentable (con todas las letras, y con perdón de la expresión).
    Sin acritud. Un saludo.

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    • Gracias por comentar
      Me tranquiliza saber los miles de colegas que están difundiendo este artículo y las respuestas de varios paises que me confirman que sí es generalizado y no es tan solo un problema médico sino social. Pienso además que el problema no es que haya médicos que no sepan cuando ha llegado el final sino que se sientan respaldados médica, legal y socialmente para decidir mantener al paciente confortable, sin añadir tratamiento terapeútico.

      De cualquier manera creo que en este caso el inmovilismo dogmático es más bien el tuyo. El ensañamiento terapeútico en ancianos muy deteriorados y con demencia severa es la normalidad, el inmovilismo es seguir defendiéndolo

      Un saludo

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  79. Hola Mónica. Hoy he leído tu excelente historia. Y, todo esto, sirva o no para poner un poco de paz, me ha hecho recordar una historia.

    Me llamo Gabriel Moragues y soy médico de familia. Trabajo en un centro de salud y en urgencias hospitalarias. Habré atendido tan solo a un centenar de pacientes a los que denominan LET (los que me conocen saben que prefiero el distintivo AET -adecuación del esfuerzo terapéutico); algunos en su domicilio y otros en urgencias hospitalarias.
    A algunos de ellos los conocía bien y a otros no tanto, tan solo de un par de horas. Es decir, con algunos de ellos ya habíamos preparado durante meses el camino hacia el final de la vida y, con otros era una carrera contrarreloj.

    No sé si lo habré hecho bien -eso intento- pero al salir del domicilio o del “box”, la mayoría de veces, he recibido muestras de gratitud o del paciente o de sus familiares-. De hecho, ninguno de ellos, nunca me ha exigido la realización de algún procedimiento médico o prueba invasiva si no suponía un cambio de actitud en el tratamiento -en situaciones terminales claro- Todo lo contrario, después de dar la información médica adecuada, la mayoría han optado por evitar un posible sufrimiento que no cambiaría la evolución natural de la enfermedad y sí han optado por todas las medidas de soporte y confort en la fase de acompañamiento al final de la vida hasta la muerte -incluso el duelo en caso de los familiares-.

    Bueno, no me enrollo más y les voy a contar la historia.
    Un día me llamó mi madre para decirme que mi abuelo (mi abuelo es una persona de 95 años de edad que como único antecedente patológico de interés es que le obligaron a realizar la mili durante 7 años) presentaba estreñimiento de 10 días de evolución. Lo vi en el hospital y le diagnostiqué una oclusión intestinal. Nada bueno pensé. Se lo dije. ¿Y tú que harías? -me respondió-. Aquella pregunta que me habían realizado un montón de veces mis pacientes -suele ser una pregunta que en algún momento te realizan – y que creía haber respondido de ‘una manera lógica’ y con toda ‘seguridad ética’, hizo retirarme unos minutos de la habitación con los ojos llenos de lágrimas, para intentar buscar una respuesta.

    No buscaba una respuesta para dejar tranquila mi conciencia. Intentaba buscar una respuesta que intentara ayudarle en la toma de su propia decisión. Al entrar de nuevo en la habitación (parecía que me había leído el pensamiento o visto mis ojos) me dijo: -No te preocupes, no quiero que me hagan nada que me haga daño si no sirve de nada, tan solo quiero estar como hasta ahora-. Quedó todo entendido. De esta forma paliamos el problema de la manera menos incruenta para él, aliviándole su dolor, acompañándole en su camino y, sobre todo, respetando su voluntad ( y todo eso sin llegar a saber científicamente ‘el problema’ que le obstruía).

    De momento han pasado seis meses y está como estaba antes. No, como estaba antes no, está mucho mejor porque las posibles dudas que podía tener en relación al final de la vida, le habrán desaparecido. Es sólo una historia más (la de mi abuelo). Y me alegra mucho saber que habrá vivido con la calidad de vida que creo que se merece todo el mundo.

    Ahora cuando me preguntan: ¿y si fuera un familiar suyo?. Ya no busco una respuesta. Tan solo digo: no lo sé.

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    • Muchas gracias Miguel; compartes una parte profesional y una personal, ambas me parecen muy valiosas. Es mucho mas difícil tomar estas decisiones o ayudar a tomarlas cuando te toca muy de cerca….el familiar médico!!!
      Tan solo digo: no lo sé…….una buena reflexion y muy útil para recordarnos que cada paciente y su situacion son simepre únicas y como tal hay que tomarlas. Valorar todos los factores y encontrar un equilibrio no siempre es facil

      Me alegra que tu abuelo siga bien!!!
      Un saludo para los dos

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  80. Oscar Macho says:

    totalmente de acuerdo. Ya dijo Mc Cormick algo muy sabio:
    “La falacia de la muerte burlada ha sido promulgada por los apóstoles de los cambios en los estilos de vida. En su entusiasmo les ha faltado destacar que escapar de una muerte por infarto de miocardio permite la posibilidad de morir por cáncer, ACV o enfermedad de Alzheimer”
    Mc Cormick JS, Skrabanek P. Lancet. 1984;2:1455-6

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  81. Ernesto says:

    Cómo se llama la persona que quita la vida a otra persona? Olvídense de si está enfermo, sano, terminal, como sea. COMO SE LLAMA? Muy bien, parece que algunos médicos aquí dicen que se debería llamar médico. Muy bien. Ahora, a esos médicos, MEDICOS, siendo profesionales de la Salud, quiero que me respondan: A SU MADRE LE QUITARÁN EL RESPIRADOR O LAS SONDAS? Respondan honestamente, no para mí. Respondan a sus conciencias. QUIEN DECIDE QUÉ ES LO MEJOR PARA UN ENFERMO TERMINAL? UN MÉDICO DEBE RECOMENDAR MORIR? DONDE ESTAMOS? Yo no quiero que me desconecten, QUIERO VIVIR. No me importa si ya no tengo conciencia. ALGO ME DIFERENCIA de una lápida o de las cenizas, y es mi vida. Si mi cuerpo ya no vive, morirá. pero no quiero que sea por orden de nadie. MI NATURALEZA ES VIVIR, NO MORIR. La muerte no es parte de la vida. El hacha jamás será parte del árbol, tu zapato jamás será parte de la hormiga. LA MUERTE VIENE SOLA. NO NECESITA QUE MÉDICOS HIPÓCRITAS LE DEN UN EMPUJON POR QUEDAR BIEN CON LA “SOCIEDAD”.

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    • Ernesto, no sé si su entrada corresponde a este artículo o a otro. Le ruego que lo relea. Lo que usted menciona es eutanasia, que nada tiene que ver con el ensañamiento terapeútico. De cualquier manera, el trabajo de un médico y el espíritu que rige en la ética médica no incluye el “dar empujoncitos” a nadie ni en “quedar bien con la sociedad”.
      Probablemente usted sabrá ya que existen lo que se llaman las “voluntades anticipadas” donde tiene la posibilidad de reflejar su deseo mas absoluto de que le mantengan con vida hasta los límites que la ciencia pueda, independientemente de ningún otro factor.
      siento mucho si le he causado ansiedad con mi artículo, aunque sinceramente creo que me ha malentendido
      Un saludo cordial

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    • Vuelvo a su entrada tras leer este artículo sobre cómo mueren los médicos, al hilo de la acusacion que usted hace de que los médicos “no dejaríamos morir a nuestras madres”. Creo que los médicos y los familiares de los médicos huyen del ensañamiento. Espero que hable usted inglés, merece la pena el artículo:
      http://www.theguardian.com/society/2012/feb/08/how-doctors-choose-die?CMP=twt_gu

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    • Eve says:

      Yo sí le quitaría la sonda a mi madre. Es más, mi madre ya me ha dicho que si llega el día en que no sea más que un cuerpo en vez de ella, la deje morir. Yo le he pedido lo mismo, y mi hermano también. Quizás el egoísta eres tú por no dejar a esa persona querida que siga su camino, sólo porque eres incapaz de despedirte de ella. Quizás el hipócrita eres tú al ir de buen cristiano y dejar que tu ser querido sufra sin razón.
      Y si crees que esto lo digo porque no me he visto en la situación te equivocas, ya tuve que despedirme de mi abuelo, consumido por un cáncer de pulmón terminal, al que podría haber mantenido durante meses enchufado a las máquinas, sin poder moverse de la cama. Toda la familia decidimos que ese cuerpo no era él, que merecía dejar de sufrir.

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  82. Francisco says:

    Hola:

    Sin ser medico, pero con el sufrimiento de la muerte cercana asumido, comparto tu idea sobre el tratamiento que los sanos hemos de dar a esos últimos días de nuestros familiares.

    Pero me hace gracia leer la que se ha montado aquí jejejeje.

    Gracias

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  83. anadeph says:

    Al hilo de todo lo que estáis comentando… cada vez que oigo hablar de voluntades anticipadas pienso cómo redactaría yo las mías: “quiero que mi tratamiento lo decida un médico sensato; y si estoy consciente, que me lo explique”. Suficiente.
    Gracias por el debate, Mónica.

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  84. Cristina says:

    Totalmente de acuerdo. Siempre me han enseñado que la muerte forma parte de la vida. A veces el paciente lo tiene claro y quienes necesitan preparación son los familiares. Un abrazo.

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  85. citrico says:

    ¿Empeñada en criminalizar a la profesión? ¿Medicina agresiva, inhumana, jugamos a ser Dios? Con compañeros que lanzan esas preguntas al aire ¿para qué queremos enemigos? Ya tenemos bastante con la que nos está cayendo por parte de la clase dirigente como para, encima, aguantar la antorcha de algunos que siguen empeñados en mandar a la hoguera a otros colegas… Me parece lamentable. Este asunto, que todos los médicos tenemos muy clarito, pero que muy clarito, se remonta a lo de siempre: la cultura, falta de responsabilidad y educación por parte de la sociedad. En este país no existe cultura de la muerte, en el momento de la más mínima complicación en el estado de salud de un paciente dependiente el cuidador delega responsabilidades en el médico más activo (“¿se ha estreñido el abuelo? Pues me lo llevo al hospital, porque el médico de familia no le hace nada ni le manda nada”…o el clásico ” ¡¡Así no me lo llevo a mi casa!!”). Factores como esos, atusados por la falta de apoyo de los Gerenciólogos, hacen que el médico tome decisiones de cara a la galería (familia que no entiende ni consiente el concepto “limitación del esfuerzo terapéutico”), a veces bajo la sombra de la amenaza de la reclamación. Somos nosotros los primeros que sabemos la indicación de cualquier prueba en función de las características del paciente, la prescripción de cualquier medida terapéutica… Creo que mal hace usted en seguir tirando piedras a un tejado ya más que perjudicado, que no es otro que el suyo propio. Si usted cree que en su entorno no se maneja lo bien que usted cree que debiera manejarse este asunto, propóngalo para sesión clínica o como jornadas docentes….pero aléjese del postureo mediático y de la caza de brujas en su gremio. Nuestro código ético también recoge normas de comportamiento entre compañeros, le recuerdo.
    Un saludo…y relax.

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    • Varias cosas, en primer lugar, gracias por tomarte el tiempo para dar tu opinión (me permito apear el usted porque entiendo que somos colegas) veo que tu código ético y el mío es el “nuestro”. Por cierto, respeto profundamente el código y leo amenaza en tu última frase, pero lo que tu defines no es respeto a compañeros sino CORPORATIVISMO, uno de los canceres de nuestra profesión, afortunadamente con tendencia a desaparecer. Por otro lado, creo que confundes la crítica constructiva y la reflexión con “el postureo mediático”. Utilizar la herramienta de internet para dar pie al debate o la reflexión general sobre un tema generalizado es muy útil. El ensañamiento terapeútico no es un problema local de “mi entorno”, ni siquiera nacional, te felicito si en el tuyo lo hacéis mejor; es un problema de la medicina del siglo XXI. Si no lo ves, quizás podrías salir de la endogamia de las sesiones clínicas (que tiene su uso pero no para un problema mundial) y leer un poco mas lo que pasa en el mundo.
      Realmente releyendo tu entrada veo que lo que te preocupa es que se sepa que los médicos lo estamos haciendo mal y que la sociedad cargue aun mas contra nosotros, ¿verdad? Mi perspectiva es distinta, fíjate que yo no creo estar “tirando piedras contra mi propio tejado” por que no creo que mi tejado sea distinto del tejado de mis pacientes. Repasa el artículo 5 del Código

      Y como última cuestión, mi nombre es Mónica Lalanda…..y el tuyo?
      Un saludo

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    • Colgaré tu segunda entrada si la firmas con tu nombre. En este blog los pseudónimos agresivos no son bienvenidos. Para cobardías quedan las redes sociales.

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      • Citrico says:

        Revisa tu definición de “agresividad”; hasta la fecha no existe ningún juez que haya calificado a un limón como arma blanca, aunque produzca cierto amargor en la boca de algunos.
        Reivindicando mi derecho a permanecer en el anonimato, te ruego seas coherente con lo que escribes y borres también el primer comentario firmado con el mismo pseudónimo. No es razonable que se aplique dicho rasero a uno si, pero a otro no.
        Y me quedo mucho más tranquilo sabiendo que has leído mis palabras; no me importa lo más mínimo que tú no tengas interés en que los demás lo lean; ya lo has leído tú, que era de lo que se trataba. El resto… puro postureo.
        Te has retratado, pero bien.

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      • Si hubiera un poco más de valentía, quizás nos iría mejor.
        Valentía…….revisa su definición, es interesante.

        De cualquier manera, si lees el “About me” verás que este espacio es mío y lo manejo como mejor me parece.

        Yo siempre me retrato bien, me confundiré muchas veces, pero al menos intento ser honesta.

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  86. De acuerdo con el artículo pero no con la ilustración esta vez (con lo que me suelen gustar tus dibujos). Efectivamente es clave saber cuándo decir “hasta aquí”. Me lo he encontrado tantas veces… Y casi siempre la familia agradece que sepas parar (ellos no se atreven a sugerirlo), que te perocupes por el confort del paciente y por el duelo de la familia, que les permitas estar juntos en sus últimos momentos. Recuerdo especialmente una familia que me dijo que todos los médicos le habían hablado de la vesícula infectada de su padre, pero que yo era la primera que les hablaba de su padre como persona. Yo, la intensivista. Tela.

    Pero mira, tengo a un familiar cercano con una demencia muy seria. Y no es “un cuerpo”. Es la misma persona que era, pero ahora con muchas necesidades… y con la misma dignidad. Como dijo alguien, él ya no recuerda quiénes somos, pero nosotros sabemos muy bien quién es. El mismo que en otra época se dejó la piel por sacar adelante a la familia. Por eso está tan bien cuidado como podemos. Además tenemos la suerte de que su enfermedad le mantiene siempre de buen humor. Y valora una sonrisa o una caricia, a su manera. Por supuesto que nunca dejaré que ingrese en una UCI, ni que le aten para ponerle una sonda, ni… precisamente porque no es un cuerpo, sino una persona. En mi familia ha supuesto mucho sufrimiento, pero también nos ha hecho más fuertes, más unidos y más humanos. Mis sobrinos han crecido aprendiendo a cuidar de los más débiles, y le tratan con infinito cariño, aunque no lo entiendan. Y cuando se vaya (no, aún no se ha ido) habrá merecido la pena.

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  87. Begoña says:

    Me ha gustado muchísimo el artículo. Deberíamos todos prepararnos para morir y además, tener la mejor muerte posible. Desde artmemori.com intentamos concienciar sobre ello y ofrecemos algunos recursos que pueden ayudar a la sociedad a reflexionar acerca de cómo quieren que sea el final de la etapa vital. Os invito a visitar nuestra web, donde hablamos de últimos deseos y voluntades: http://www.artmemori.com/servicios/delegos/ Muchas gracias por invitar a esta reflexión tan necesaria.

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  88. Cuando “dejamos morir” a mi abuela (cáncer de hígado) comprendí lo egoístas que estábamos siendo al pretender seguir manteniéndola viva aunque fuera atada a una cama.
    Comparto totalmente vuestras opiniones, el hecho de tener una sociedad que vive de espaldas a la muerte nos hacer ser incoherentes con la vida.

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  89. El equiilibrio en estos temas éticos quizas sea siempre dificil , -no vale poner casos extremos para justificar argumentos que le den a uno la razón – entre otras cosas porque lo que a un médico determinado puede parecer una vida o un ser humano ya sin valor “un cuerpo” o “un pedazo de carne”,tal vez para los familiares o para el propio médico -sin que por ello tenga que ser majadero- ese “ser deforme, feo y que no responde como se quiere ” no esta desposeido de la dignidad humana.
    Por lo demas respecto a la frase. ..: “las familias muchas veces lo que van buscando es justamente un médico que se atreva a poner las cartas sobre la mesa, a aceptar que es cruel continuar manejando activamente a un anciano en estas situaciones y a sugerir abandonar todo intento diagnóstico y tratamiento curativo” evidentemente detras de esa decisión y a la espera de encontrar un medico “adecuado” pueden o suelen estar esperando tambien suculentas herencias tan bienvenidas en estos tiempos de crisis.

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    • Gracias Juan F; sin duda las decisiones deben ser conjuntas. de cualquier manera creo que en la enorme mayoría de los casos la gente es normal y honesta. es cierto que puede ocurrir lo de las herencias que mencionas (a día de hoy creo que sería mas bien apropiado hablar de las familias que viven de las pensiones de sus mayores) pero por eso la decision debe basarse en un estado físico y mental totalmente irrecuperable del paciente, no en cualquier anciano.

      Daría para mucho definir “dignidad humana”, verdad?

      Un saludo

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  90. mediblogdefamilia says:

    Gracias, Mónica, por traer este debate. Gracias por invitarnos a compartir nuestros pensamientos, dudas y miedos. Gracias por ofrecer una perspectiva a familiares de estos pacientes que quizá su médico no supo o fue capaz de ofrecerles…
    En mis años de médico de urgencias hospitalarias primero y de medico de familia después coincido contigo, hay pocas cosas que me hayan dado tanta satisfacción como ayudar a morir en casa, con los suyos, liberando a la familia de los miedos e inseguridades y acompañándoles en esa difícil decisión. Como médico de familia, el enfoque global del paciente y su familia, quizá me ayude a entender que a menudo el éxito va más allá de un diagnóstico certero o un tratamiento de última generación… y es tan sólo estar ahí, acompañar, ofrecer tu mano.

    No me resisto a dejaros un breve relato. Este caso no es un situación tan extrema, pero es una de tantas vividas que me recordaron nuestro papel fundamental como acompañantes en este proceso que es la vida y la muerte y que debe ir regido por la libertad antes que todo…

    “Adiós, Carmen” http://wp.me/p9xUk-eg

    Gracias Mónica por compartir. Gracias a todos por comentar.

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    • Cuando dicen que los médicos somos privilegiados, lo que no saben es que lo somos y mucho pero en el sentido que ellos piensan. el poder ayudar a la gente en los momentos más críticos hace que nuestro trabajo valga la pena. Saca aquel estudiante de medicina que fuimos, aquel jovel idealista que quería ser médico por ayudar. Sin duda un privilegio.
      Preciosa la historia de adiós Carmen, preciosa.
      Gracias por compartir.

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  91. manyez says:

    Todo el rato serio, leyendo y asimilando lo que cuentas (que es muy cierto además), y de repente al final del post veo la foto del código deontológico… y has conseguido que sonría en un post así. Como siempre: gracias Mónica

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  92. Agus says:

    Una reflexion muy interesante, con comentarios ( algunos ) desde mi punto de vista acertados y otros menos. Como medico geriatra , y con experiencia como paliativista, es obvio que la muerte continua siendo un tema tabu en nuestra sociedad ( aunque menos que hace una decada, seguramente ), y que si hay algo cierto en esta vida, y desde que nacemos , es que tenemos fecha de caducidad y un dia nos moriremos.
    Lo tendremos algo mas claro o deberiamos tenerlo por lo menos, en el paciente con un cancer muy avanzado, o con insuficiencia de organo en fase terminal, no obstante en el paciente con demencia se deberian considerar muchos matices, ver en que fase de la demencia nos encontramos y no tener la certeza absoluta que por no recordar quienes eramos antes, ahora ya no somos ( una caricia, una sonrisa, una mirada…) , por lo menos yo no seria tan radical , puesto que no poseo ni lo anhelo tener esa seguridad al 100%. Como geriatras, nos enfrentamos a situaciones muy complejas a lo largo de nuestro dia a dia, y la toma de decisiones es fundamental.
    Como medicos creo que la clave es ofrecer abordajes terapeuticos que sean PROPORCIONADOS, logicamente dependiendo del estadiaje de la demencia e individualizando cada situacion , y considerando el papel fundamental de la familia o bien el tutor legal, cuando el paciente no pueda decidir.
    Logicamente, muy dificil…y no se puede generalizar en absoluto y quizas no se puede ser tan categorico…vaya esta es mi humilde opinion.

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    • Muchas gracias por tu entrada Agus que trae una perspectiva algo diferente.
      el problema que se plantea es si tratar o no tratar a un paciente que se ha deteriorado en las últimas horas y que llega a urgencias/medico de guardia de AP. Paciente que la residencia o la familia describe como “demencia severa, vida cama sillón, incontinente doble….etc”. En un sistema sanitario ideal, deberiamos contar con una valoracion completa e instantanea por un geriatra del nivel de demencia de un paciente y con su historial previo. Desafortunadamente y hasta que eso llegue tenemos que seguir utilizando las herramientas que tenemos: lo que te cuenta la familia, lo que te explica la residencia, la exploracion a conciencia médica y preguntas (que cada uno tendrá las suyas) que son clave: Antes de ponerse tan malo como está ahora…..¿se puede comunicar? ¿reconoce a los hijos? ¿es capaz de comer? ¿disfruta de la comida?¿es continente?¿puede desplazarse?….etc Y por supuesto consensuar una decisión con la familia. Por supuesto que cada caso debe ser único pero desafortunadamente el patron que comento lo vemos a diario

      Un saludo

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  93. Tomas Martinez says:

    Hoy,antes de leer tu articulo,he estado hablando con la hija de un paciente mío de 88 años.Ha sufrido un segundo Ictus y les han informado que no tiene esperanza de recuperación,lleva 15 días sin respuesta y alimentado por sonda nasogastrica.Buscan residencia porque en casa no pueden atenderle.Me consultan mi parecer ya que les han propuesto colocarle una sonda PEG.Mi respuesta ha sido ¿y si no haceis nada? y ante su asombro,que no rechazo, les he propuesto que hablen con el médico que le lleva en el hospital y le planteen suspender toda medicación (le estan dando religiosamente todas las pastillas que tomaba,incluso el plavix).A la familia le da cargo de conciencia suspender todo: “como le vamos a dejar morir de hambre” pero no se atrevia a dar el paso hasta que no se lo he propuesto.
    Creo que debemos empezar por nosostros la educación ante la muerte próxima,último escalon de la vida ¡no nos olvidemos de ello!.Hablar con los pacientes,familiares de forma sincera y honrada que es lo que esperan ellos y no se atreven a plantearnos en muchos de los casos.

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    • Gracias Tomás por tu reflexión. Lo que dices de que “la familia no se atrevía a dar el paso” es el pan nuestro de cada día. Creo que la sociedad científica y sanitaria ha ido creando esta sensacion de dependencia de los pacientes hacia el sistema que cada vez se hacen mas incapaces de decidir. Precisamente en un momento en el que tanto nos gusta hablar del “paciente empoderado”, vivimos en una cultura en que la gente no se atreve a lavar una herida, poner una tirita o tratar a un niño con fiebre sin ir antes al médico…..imagina algo tan relevante como decidir parar la alimentacion o la medicacion. Es triste.
      Tenemos que desandar un camino inmenso que nunca debiamos haber andado y colocar todo en su justo lugar. Colocar una sonda nasogástrica en un paciente incapaz es una crueldad pero colocar un PEG es una salvajada. Los médicos hospitalarios nos estamos convirtiendo en técnicos de la salud que realizamos procedimientos solamente por que podemos hacerlo. tremendo.
      Un abrazo y gracias otra vez

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  94. Juana says:

    La muerte como asignatura obligatoria de la Vida … me interesa la muerte desde hace mucho tiempo, muchisimo … le recomiendo a todo el mundo que profundice, y en el caso de los que trabajamos en sanidad, debería ser obligatorio … a fondo y sin miedo …

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  95. Javier Barbero says:

    Recuerdo una de esas experiencias que me marcaron: Hace años me llamaron para visitar después de la consulta a una señora mayor que se estaba muriendo, me acerqué a ver a la paciente que era muy mayor y apenas pude acompañarle a ella y la familia un pequeño tiempo en ese duro trance, no había nada más que hacer entender y vivir con la familia ese duro momento. Yo volví a casa con frustración de quien no había podido hacer nada. Pocos días más tarde acudió a la consulta un familiar para agradecerme el haber pasado por su casa el dia del fallecimiento de su pariente. Aquello me hizo cambiar muchos esquemas. Desde entonces entiendo que se nos preparaba para la vida durante la carrera, pero no se nos enseñaba nada de como estar ante el desenlace final.
    Actualmente la sociedad rechaza esta realidad y nos hace huir de la obviedad que supone el hecho de envejecer. ¡Que triste!

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  96. Maitexu says:

    Buenas, soy enfermera y es verdad….
    Es un tema sobre el que aún nos cuesta mucho hablar con claridad y transparencia ,con la familia de esa persona ,que está en esa fase de transición normal de la vida: el paso a la muerte.
    Y aunque tengamos muy claro, lo que queremos para nosotros o nuestra familia, cuando llega ese momento de tomar la decisión , es muy duro y nos entran las mil dudas, aunque eso sí, son décimas de segundos…..
    Lo comento, porque hace poco , 6 meses, murió mi madre, y en esos momentos de duda fue muy duro saber que opción elegir..sabiendo que ni ella ni yo queríamos ningún tipo de encarnizamiento terapéutico…. cuando de verdad aceptas que se muere….haces que esos últimos días sean dignos y únicos para esa persona querida. Y te reconforta dentro del dolor que sientes, que has hecho lo que ella en su día quería…..
    Saludos a todos.

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    • Gracias por compartirlo Maitexu; creo que uno se vuelve mas sensible a lo que están pasando los demás cuando te llega el turno. Si la vida marcha bien, la mayoria de nosotros sobrevivimos a nuestros padres. La mayoría mueren muy viejitos y algunos demenciados. Se sufre y se aprende.
      Un abrazo y ánimo!!

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  97. María says:

    Suscribo al 100% lo que has escrito.
    Aunque tradicionalmente hemos sido “aleccionados” para mantener la vida, lo cierto es que pocas cosas son más gratificantes que acompañar a un paciente y a su familia en el final de la vida. Es más bonito oir el llanto de un recién nacido, pero en general hacer el acompañamiento al final de la vida en domicilio me ha dado más satisfacción.

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    • Es cierto, es curioso. Para mi, ultimamente, es un triunfo personal devolver a los viejecitos que llegan terminales a urgencias a fallecer a sus residencias y casas sin someterles a ningún tipo de prueba y tras una conversación con las familias.
      un saludo y gracias por entrar a comentar.

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  98. Consu says:

    Felicidades, como siempre das en el clavo. Pero hasta los médicos perdemos el norte cuando es nuestra familia a la que queremos. Para nosotros lo tenemos claro. No encarnizamiento diagnóstico o terapéutico. Pero para el que tenemos cerca?? A veces, reflexionando pienso, que somos egoístas, no queremos sufrir al despedir a la persona amada, no queremos comprender “en caliente” que ya no está aquí ni allí, que debemos sufrir para que la vida siga su curso

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    • Qué razón tienes Consuelo. Creo que la muerte de uno mismo la aceptamos mejor que la de nuestros seres queridos, incluso nos da menos miedo. Es un tema complejo del que no hablamos lo suficiente.
      Un abrazo

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      • Mad Hatter says:

        Hace poco llegó a portada de menéame un artículo interesante sobre la percepción de la muerte en la historia de la humanidad: http://www.yorokobu.es/muerte/

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      • Muchas gracias.
        Me parece fascinante el artículo. Lo voy a dar caña en twitter. Muy bueno

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      • Victoria says:

        Hace mucho tiempo, alguien muy querido por mi me dijo “No me imagino la vida sin ti”. Le contesté que yo tampoco imaginaba su vida sin mi, y que por eso, ojalá se fuera él antes que yo. Le sorprendió la respuesta y dijo “claro, para quedarte por ahí de picos pardos” Y yo le dije “No, porque yo estoy preparada para llorarte, pero no se si tu estas listo para que yo me vaya, llorarme, y luego seguir con tu vida”. Se quedó sin palabras y al final muchas veces después me ha dado la razón, para el mi muerte sería un trauma, para mi la suya sería una piedra dura de llevar en la mochila, pero es una piedra que se que está en el camino desde el día que nació.

        En general, crecemos (yo no soy médico) con la creencia que la muerte es una tragedia, y no es más que una fase de la vida, la más dolorosa tal vez, y por eso deberíamos empezar a cambiar ya el chip y aceptar que la muerte nos da la oportunidad preciosa de celebrar toda la vida de una persona, y sentirnos orgullosos de lo que vivimos con el.

        Será que soy optimista por naturaleza e incluso cuando faltaron mis padres, ni por un momento pensé en lo que ya no viviría con ellos, sino que me pase meses y meses escribiendo un libro que hoy tienen sus nietos y en el que relaté toda mi vida a su lado.

        Gracias por el artículo, espero que cale muy muy hondo.

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    • mª eugenia says:

      Creo que tienes razón en parte en lo que dices, pero lo cierto es que unas veces perdemos el norte, con nuestros familiares y otras recuperamos y ponemos el norte.

      Lo digo al hilo de que la idea general, de que tenemos que morir, todos ,y por supuesto de la mejor manera posible, osea de que hay que tener calidad de vida, hasta el final, hace que a menudo nos olvidemos de la persona y de su libertad y autonomía y esto lo pensamos siempre cuando estamos sanos, en el sentido de ” hay que morir con dignidad”, sin embargo, yo creo que tambien hay veces que es al contrario, que la gente con problemas de discapacidad graves, motores, etc..que ni siquiera son ancianos todavia y que cognitivamente están bien ,y en ningun momento han expresado su cansancio con la vida, a veces, si no estás pendiente, son tratados como de 2ª, como “total para como está..la vida no vale nada” y no se hace el mismo esfuerzo, y se pueden morir a lo tonto de cosas claramente mejorables. No siempre, pero a veces pasa.
      Por lo tanto yo cuando sea anciana, si llego y antes, si no llego, quiero que me atiendan buenos médicos y enfermeras que los hay en su mayoria y ningun “diosecillo”, que interprete mi voluntad como la suya en ese momento;quiero que me pregunte , que me explique y me ayude a decidir, no que decida por mi.
      Tan malo es el encarnizamiento diagnóstico o terapéutico, como lo contrario, la desidia y el desinteres hacia un paciente por tener una situación compleja y catastrófica, incluso aunque aun sea joven, pero me da igual que sea un anciano. Pues somos todos personas, por eso el final de la viñeta, no es un cuerpo, sino un ser humano que siente, interpreta y desea, incluso cuando no pueda o no sepa expresarlo, igual que un bebe, aunque su expectativa de vida y de satisfacer a sus seres queridos no sea la misma.
      Me parece muy bueno el debate y el tema planteado ! te felicito por ello!. Simplemente queria dirigir un poco la mirada hacia el otro lado, al que casi nunca miramos.
      Un abrazo

      El tema y debate planteado me parece muy bueno, ! te felicito por ello!

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  99. MM09 says:

    Hola, soy también médico (cardióloga, de los que mandan poner marcapasos jeje) y querría añadir algo a esta reflexión que tanto éxito está teniendo.

    Por un lado he de decir que estoy completa y absolutamente de acuerdo con ella. La vejez es parte de la vida y espero q el algún momento sea aceptada por la sociedad como un proceso normal y no un deterioro de la decencia.
    El “anciano” tiene el derecho y deber de morir y el médico el deber de evitarlo sólo en ciertos casos y sino es así, su deber es sólo ayudar a que ese último paso de su vida sea lo más digno posible y permitiendo que su familia este a su lado (que triste es ver morir a la gente sola en un servicio de urgencias mientras el familiar espera fuera).

    Por otro lado, ojalá la sociedad y esas familias fueran capaces de entender este hecho tan claramente como muchos de nosotros. Y es que son muchas las veces en las cuales te sientes “obligado” por la familia a llevar a cabo ciertos procedimientos que podrían ser muy discutidos pero que legalmente tampoco te puedes oponer a ellos totalmente.

    Gracias por tu articulo y espero q haga reflexionar a mucha gente.

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    • Muchas gracias por tu comentario. Tienes razón; de hecho muchas veces las familias no se sienten capaces de tomar la decisión de decir “hasta aquí” quizás por que se vende ahora mismo en la sociedad es que hay que vivir, sea como sea. En parte es la sociedad científica la culpable por llevar décadas transmitiendo el falso mensaje de que siempre hay algo mas que se pueda hacer. Es una pena, como dices, que muchas personas acaben sus días en habitaciones blancas y desconocidas, solos y habiendo sido “agredido” con pruebas o procedimientos que con anterioridad se sabía que no iban a tener ningún beneficio. Necesitamos un cambio de actitud de los sanitarios pero tambien de alguna manera recuperar el sentido común sobre las cosas normales, algo que ahora mismo parece irrecuperable.
      Un saludo afectuoso

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      • caty says:

        hay algunas personas incluyendo medicos que les parece muy bien despachar a la gente mayor alegando que ya ha vivido bastante .quien son ellos para decidir sobre lo mas sagrado que tenemos ,la vida.Me gustaria verlos a ellos con la persona ke mas quieren en su vida ,o ellos mismos en el futuro, a lo mejor cuando les pase a ellos pensaran de otra manera y quieran que siga viviendo ese ser querido o ellos mismo no quieran morirse por que la muerte es para siempre ,la vidaes un tiempo la muerte es para siempre.Que facil es opinar cuando no se te desgarra nada por dentro a ti., una cama menos y una pension menos para estos gobernantes llenos de corruptos

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      • Te invito a que te des una vuelta por mi blog y leas un poco más sobre pérdida, muerte y familiares queridos…..
        “Despachar a la gente mayor porque ha vivido bastante”??? Qué tiene que ver todo esto con gobernantes corruptos?
        En fin, creo que es importante leer y reflexionar despacio sobre lo que se lee antes de hacer juicios ofensivos como ese.
        un saludo

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  100. Angeles says:

    Estupenda reflexión. El límite está, para mí, en mantener la capacidad de decidir. Eso sí da miedo: llegar a no tener esa capacidad de decidir y terminar, por omisión de voluntad propia, en un juguete roto que queda inerte en manos de otros.

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    • Estoy de acuerdo Angeles. desafortunadamente hay una proporción enorme de ancianos que mueren mucho antes de que lo haga su cuerpo. Personas que solo guardan la apariencia de quienes fueron, que no recuerdan ni a sus hijos. Si llegado el caso pudiera elegir, odiaría que me alargaran la vida 5 min mas de lo estrictamente necesario. Quizás lo único que te queda al final de la vida, es la dignidad y el cariño de los tuyos; poco mas.

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  101. Esteban says:

    Inhumano es dejar morir a alguien
    Tener adelante un ser humano, en la condicion que sea, sin saber que va a pasar a futuro, y dejarlo morir es casi criminal.
    No me paso una sola vez, ni dos ni tres, sino mas de cien, tener un anciano, totalmente demenciado en la cama de un hospital, aplicarle tratamiento, y verlo hacer su vida normal dias despues.
    En el paciente terminal, se aplica el codigo de etica
    En el paciente demenciado NO
    La demencia del anciano, puede tener momentos de lucidez, que lo hagan disfrutar una cara, una sonrisa de un nieto, aunque sea por un segundo mas.
    Y si esta demenciado que no puede firmar nada,, no debemos ser los medicos los que carguen con esta desicion.
    Solo somos terceros, casi desconocidos.
    Cuando estamos con una vida adelante, creernos con poder sobre ella es dificil, me encuentro a diario con esta disyuntiva, y si el enfermo no es terminal, lo sedo y aplico lo que puedo para intentar revertir el cuadro.
    Al fin de cuenta todos somos enfermeos terminales por el hecho de estar vivos.

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    • “Inhumano es dejar morir a alguien”, me dices. Quizás ahí está la esencia de este tema; un médico, cuando decida no tratar por ejemplo de neumonia, a un paciente muy anciano, demenciado, escarado….etc lo único que hace es respetar lo que la naturaleza demanda. Las personas nacemos, vivimos y morimos y eso es irremediable y es quizás el concepto que hay que recobrar. Los médicos no somos emperadores romanos que subimos o bajamos el dedo con sentencias absolutivas. Y por otro lado, cuando dices “un ser humano, en la condicion que sea, sin saber qué va a pasar de su futuro”. de todo el mundo sabemos el futuro, la muerte. Un persona de 85 o 90 años en mala situacion está mucho mas cerca de ese futuro, que es irremediable. Se puede usar ese tiempo que queda para mantenerlos confortables, sin agobio respiratorio, sin dolor, rodeados de su familia o se puede, por el contrario manejar agresivamente con radiografias, TACs, vías intravenosas….etc.
      Si pudieramos preguntar a un anciano con incontinencia doble, escaras con los huesos al aire, con sonda naso gastrica para alimentarle, que no reconoce a su familia ni siquiera a si mismo, si quiere seguir así o prefiere que dejemos que la primera neumonia/ictus/aspiracion, se le lleve por delante pacíficamente….¿qué crees tú que elegirian?
      Muchas gracias por tu entrada, Esteban. realmente este tema requiere este tipo de debate y reflexion!!

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      • Hola, buen día. A lo largo de mi vida he tratado con bastantes médicos, y dos ancianos muy queridos han muerto en el hospital.

        En la primera ocasión presencié la muerte de mi abuela. Tenía 92 años; dependía de una máquina de oxígeno y una Bipap, pero estaba razonablemente bien. El día en que murió, por la mañana, salí a tomar un café. Allí me encontré a su médico (el doctor Golpe, nunca me olvidaré) armándole una bronca terrible a una enfermera porque mi abuela “ocupaba una cama”. Ya se sabe, tiempos de crisis y eso. Me temí que la mandaran a casa sin estar totalmente recuperada, pero la realidad fue peor. Después de comer, el buen hideputa se acercó a la cama y dijo: “No mejora, no?”, y desactivó las máquinas. Yo no comprendía nada hasta que vi cómo ella empezaba a morir. Le miré suplicante y me dijo: “Chaval, pocos años le quedaban”. Eso no fue piedad médica en virtud de un código deontológico. Eso fue un asesinato.

        La segunda ocasión, la muerte de mi tía. Una mujer que, con 102 años, estaba tan perfectamente que podía vivir sola: regía, cocinaba, iba al baño y se ponía la tele. E incluso en ocasiones, cuando bebía dos vasitos de vino, le daba por arrancarse a pasodobles o muiñeiras. Le dio un pequeño achuchón la noche de Fin de Año, y fue tratada con urgencia y bien (tanto que parecía milagrosa su mejoría) hasta que el médico vio, en la hoja, su edad. 102 años!
        Misteriosamente, los médicos dejaron de venir con tanta frecuencia. Las enfermeras se limitaban a cuidados paliativos y, como consecuencia, empeoró hasta acabar peor de lo que ingresó. Murió a las horas de su ingreso. Y sé que, si nadie hubiese visto su edad, hoy quizá estaría viva con nosotros.

        A ellos no se les dio la opción de elegir. Vi la mirada de mi abuela mientras moría y vi la de mi tía: querían vivir, deseaban vivir. Pero fueron víctimas de una especie de mentalidad de mierda que establece que el sistema sanitario que pagamos todos no se debe preocupar de la gente cuando tiene una cierta edad. A pesar de que su calidad de vida hasta el momento haya sido óptima o muy buena. Por eso me tomo el artículo con cierta suspicacia: si bien estoy de acuerdo con el núcleo, siempre me chirría (porque lo tengo grabado a fuego en el alma) cada vez que un médico sale con “pocos años le quedan, su futuro está más próximo”. Porque, a pesar de su realidad, temo hacia dónde conduce esa mentalidad eutanásica. Los viejos no cotizan, no son útiles, y qué coño, es una pensión menos que pagar, una cama libre más en el hospital y el Estado recibirá impuestos por la herencia. O no?

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      • Siento mucho tu experiencia, suena terrible. Deja mucho, mucho que desear.
        De cualquier manera, creo que la mayoria de los médicos, cuando tienen delante un paciente no consideran situaciones políticas o económicas globales (camas, cotizaciones, impuestos….¿qué le importa a un médico?), eso queda para los gestores. Otra cosa es ya la actitud personal.
        un saludo cordial

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      • Mr.Axolote says:

        Lo siento, Pasa Pollo, pero las situaciones que describes son tan caricaturescas que es imposible creérselas, que pueda haber médicos que piensen así es algo incuestionable, pero es ridículo imaginarle arrancando el enchufe delante de su nieto y soltarle eso a la cara cuando “le mirabas suplicante” (¿estás relatando algo que te pasó o escribiendo una novela?). Te ha faltado añadir que luego sostuvo una copa de vino riéndose en plan “muajajaja” mientras la habitación se inundaba por el resplandor de un relámpago.

        Y si fueran verdad lo natural sería que tu familia hubiera tomado cartas legales en el asunto y lo hubieras mencionado así que solo me queda creer que te lo has inventado todo o has exagerado y caricaturizado la realidad para sostener tu punto de vista.

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      • Azalea says:

        Coincido con Esteban, el trabajo del médico no es decidir este tipo de soluciones, puede recomendarlas. Eso lo decide el propio enfermo o los familiares. Si no, o te acusan de mala praxis o de lo que sea. Las personas o familiares suelen temer lo desconocido, como si este mundo fuera tan genial.
        Hace poco perdí a mi abuelo. Los familiares lo veíamos sufrir i lo sufrimos durante un mes. Tubo una recaída, se tomó la decisión de sedarlo y sin sufrir se fué. Tenia 89 y hace dos semanas tenía muy claro que aunque le gustaria ver crecer a su bisnieto, ya lo tenía todo hecho.
        Lo que me preocupa, es que familiares mantengan según que anciano/discapacitado para mantener algunas ayudas del estado. Eso si es demencial. Gastar en TACS/tratamientos/radiografias a lo tutiplén me parece un despilfarro y una subvencion a las farmacéuticas absurdo.

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      • Esteban says:

        El problema es la demarcacion
        Los casos tan extremos son faciles

        Y la demarcacion no es facil, por lo que creo que lo etico, es acompañar el morir al paciente terminal, e intentar lo que se pueda en el resto.
        Si bien la muerte es natural, nuestras ganas de vivir tambien son naturales y debemos respetarlas.
        Es comun ver ancianos de 90 años moribundos, que un poco de antibioticos y liquido, estan disfrutando a sus bisnietos al dia siguiente…los vemos a diario o no?
        No estoy contra la muerte, estoy a favor de la vida y de la libertad de eleccion

        Abrazo

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      • Nuria Giuras says:

        Muy bueno y verdadero. Basta de tratamientos que sólo hacen sufrir los últimos momentos de una persona. Felicito a todos estos doctores que se han dado el tiempo para escribir algo aqui.

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      • Nuria Giuras says:

        Estoy cerca de esa edad, y si estuviera con muchos problemas elegiría que el tiempo que me quede sea sin dolor ni molestias y si fuera posible rodeado de algún ser querido.
        Gracias a todos por darse el tiempo de escribir a cerca de este tema tan controversial.

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  102. Totalmente de acuerdo, creo que es algo en lo que coincidimos una gran parte de médicos. Y quizá también coincida “en frío” una gran parte de la sociedad, el problema es que “en caliente” la parte racional de los familiares en ocasiones desaparece y son incapaces de tomar según qué decisiones.

    En mi experiencia, echo en falta a veces un poco más de respaldo legal/institucional para tomar decisiones al respecto de LET. Muchas veces, ante una familia demanadante/agresiva, nos plegamos a sus exigencias.

    Ojalá los programas de “voluntades médicas anticipadas” que realizan algunas comunidades (no sé si todas) continúe avanzando pues la decisión debe de ser del involucrado, no de su entorno.

    En fin, un gran post. Felicidades!

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    • Gracias Francisco. Fíjate que en mi experiencia las familias muchas veces lo que van buscando es justamente un médico que se atreva a poner las cartas sobre la mesa, a aceptar que es cruel continuar manejando activamente a un anciano en estas situaciones y a sugerir abandonar todo intento diagnóstico y tratamiento curativo. En urgencias se ven a a menudo pacientes enviados desde las residencias, incluso por sus médicos, con familiares que no se atreven a decir lo que piensan y se dejan llevar por la ola sanitaria. Cuando te sientas con ellos y les ofreces no hacer nada, mantener a su ser querido confortable y devolverlo a su residencia……ven el cielo abierto. su sentido común les habría hecho no trasladar a su familiar al hospital pero “como lo dijo el médico”. muchas veces lo único que necesitamos es romper ese círculo absurdo y hablar.
      de cualquier manera, yo me siento muy respaldada por el Código Deontologico que es muy claro en este aspecto.

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