ADIÓS, SENDÍN,…ADIÓS

La primera vez que hablé con Juan José Rodriguez Sendín fue…¡sobre alpargatas!. Me acerqué a saludarle tras una conferencia suya en el Carlos III en la que mencionó mi carta a la ministra (Sra Ministra, vacúnese usted ) y cuando me presenté, me plantó dos besos y con enorme simpatía me dijo que me  quería regalar unas alpargatas. Me sorprendió su reacción desenfadada y cercana pues las susodichas alpargatas hacían referencia a un artículo que yo acababa de publicar en el Mundo en el que le criticaba a él y a la Organización Médica Colegial.

Esa primera impresión de persona afectuosa, inteligente, activa y de mente abierta no fue equivocada y a día de hoy la sigo manteniendo.

No conozco cómo era el mundo médico o la colegiación antes de Sendín. Creo que yo llegué a España casi a la vez que él llegó a la presidencia de la OMC así que no tengo punto de comparación pero sí tengo una clara impresión de que la medicina que disfrutamos  en este país sería peor si Sendín no hubiera sido el leader de todos los médicos durante estos ocho años.

Este hombre ha dedicado cada hora del día a luchar porque las cosas se hagan bien y se ha metido en una cantidad de charcos casi difíciles de creer. Se podría medir su trabajo por el número de kilómetros que ha recorrido para acudir a tantos cientos de reuniones, inauguraciones, congresos y seminarios, lo mismo a hablar del precio o las patentes de medicamentos, como para discutir sobre la medicina sin base científica, para apoyar a los estudiantes de medicina en sus gestiones nacionales, para ayudar a desarrollar el programa de médicos enfermos, para contribuir al buen desarrollo de la Atención Primaria, para llamar la atención sobre la desigualdad social como primera causa de la enfermedad, para presionar por un pacto de estado por la sanidad…etc, etc, etc…..allá donde se hable de medicina o de bienestar social es difícil que no haya estado Sendín. Dar una conferencia en Sevilla por la mañana y otra en La Coruña por la tarde y además verle tuitear sobre ambos actos ha sido su tónica general.

Constructivo, amante de las nuevas tecnologías y de las redes sociales, dispuesto a entablar conversación con todos, y abierto a ideas que inicialmente pudieran ser rechazadas por cualquier persona “sensata” (¡que me lo digan a mí que gracias a su apoyo  pude desarrollar y coordinar una guía de buen uso de RRSS para médicos y un inaudito cómic sobre el código deontológico!), su función para hacer de la medicina un arte con mayúscula ha sido impresionante e imprescindible. Si Sendín hubiera sido ministro de sanidad en vez de presidente de la OMC, las cosas en este país serían diferentes. Y a pesar de todo, ha sabido tratar a los médicos que se le han acercado como el compañero que es y no como una persona en un alto cargo institucional.

Mi admiración por Juanjo Rodriguez Sendín no ha sido ciega, de hecho siempre me he sentido con libertad para criticarle en lo criticable y en estos años hemos tenido nuestros más y nuestros menos (de hecho, durante los últimos meses  solamente hemos tenido  “menos”, por cierto, pero es la vida y son “las obligaciones”).

El hombre de la permanente corbata que tantas veces  ha renunciado a su vida familiar para asegurarse que otras muchas familias desconocidas tuvieran mejor sanidad, mejor calidad de vida. Este valioso surfero que viniendo de ser el médico de un pueblo de Toledo, no ha dudado en coger las olas más altas y peligrosas sin apenas saber nadar y enfrentarlas sin pensarlo dos veces.

Su lucha por la equidad y la cohesión del SNS ha sido patente, su insistencia en la calidad asistencial y la financiación adecuada, su fuerte oposición a mercantilizar la enfermedad  y su idealismo sobre el trabajo de un médico que tantas veces le ha hecho rememorar las palabras de Marañón sobre nuestro ADN profesional  y nuestro “amor, amor infinito por nuestros semejantes”, son imprescindibles. Siendo muchas veces difícil encontrar líderes médicos a los que admirar, Sendín nos lo ha puesto fácil. Es y será un referente en la medicina española del siglo XXI.

Y aquí acaba su periplo como presidente de la Organización Médica Colegial, se marcha a otras aguas, a otras olas, a otros mares, aunque sin saberlo imagino que se llevará su tabla de surfero y su eterna corbata a seguir luchando por causas justas y a seguir haciendo de nuestra profesión ese arte honorable que siempre fue. Espero hablar por muchos si te digo, en nombre de la profesión médica, gracias Juanjo y buena suerte.

PS:  Y que sepas que me sigues debiendo unas alpargatas.

manguitos

(La idea de Sendín como surfero se la he tomado prestada al Dr Jose Ramón Repullo)

 

 

Advertisements

About medico a cuadros

Mónica Lalanda, soy médico de urgencias, escribo y dibujo. Soy inconformista por naturaleza, si las cosas se pueden hacer mejor, hay que hacerlas. Callarse y aceptar....da úlcera.
This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

3 Responses to ADIÓS, SENDÍN,…ADIÓS

  1. Francisco says:

    Yo, como antiguo paciente tratado con NRT y que gracias a ello estoy a fecha de hoy con salud y sin fármacos, quiero agradecer al Sr. Rodríguez Sendín este artículo que publicó en El País.

    https://elpais.com/elpais/2015/01/21/ciencia/1421858992_250199.html

    Like

  2. El sentido y la grandeza de una vida se entrevé en lo que contienen sus palabras “gracias” y “A Dios”. Hasta siempre.

    Like

  3. makyyo says:

    Grandes palabras entre dos grandes de la medicina. Mi agradecimiento a ambos: a una por su despedida (y pedazo de gráfico¡¡¡¡) y a otro por su buena y dedicada labor.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s