Carta al ministro Salvador Illa y a Fernando Simón tras su invitación

Tras haber recibido ayer esta peculiar invitación por parte del Ministerio de Sanidad…

…he decidio hacer esta entrada en mi blog. No entiendo el concepto de “briefing” y no me gusta la última linea de la convocatoria. Habéis invitado a un grupo de divulgadores muy activos en redes y no me gustaría ser simplemente parte de una nota de prensa encabezada por una foto vuestra mirando una pantalla llena de caritas explicando que estais contando con nosotros con algún objetivo. Yo solo respondo siempre de lo que yo misma digo , por lo que he decidido dejaros este mensaje directo y público en caso de que esta reunión acabe siendo “unidireccional”. En ningún caso acepto convertirme en parte de vuestra gestión, ni en instrumento.

Lo primero es aclarar que soy médico y ahora me dedico a la comunicación. No trabajo para nadie, soy autónoma y no tengo ningún conflicto de interés. Mi papel durante  la pandemia: creé una plataforma solidaria de profesionales sanitarios en la que atendimos miles de consultas y he creado de forma también solidaria infinidad de material informativo que he puesto a disposición en redes sociales. Un papel claro y transparente que no requiere cambios de dirección.

Paso a enumerar lo que os diré si se me da una oportunidad:

  • Por coherencia, lo primero que os pediría es la dimisión. Creo que vuestra gestión ha sido muy mala, tenemos los peores resultados de europa y el mayor número de contagios entre profesionales. Creo que el papel de Fernando Simón ha sido  meramente político, no técnico ni médico y mientras permanezca ahí, tendreis un problema de credibilidad con la población pero más aun con los profesionales.

Una vez dicho esto, estas son las areas en las que creo que requieren grandes cambios:

  • Aceptad la necesidad imperiosa de una auditoria externa que pueda desgranar lo ocurrido y ya no solo depurar responsabilidades sino permitirnos aprender de errores. Un grupo de expertos y científicos os lo han pedido a través de una carta al Lancet.  Es necesaria una evaluación profunda.
  • Necesitamos ver datos de calidad y necesitamos  transparencia.  Lleváis meses tratando a la población como a niños. Tenemos las herramientas necesarias para que esto fuera una realidad pero continuáis malinformando y manipulando cifras. Y hay otras cifras que decidisteis ignorar desde un principio, las cifras de sanitarios infectados y muertos. Imperdonable. Seguimos a día de hoy con un baile de números. Necesitamos saber si los muertos son realmente más de 50.000 como todo parece indicar. La Salud Pública necesita un protagonismo que no está teniendo.
  • Claramente ya no hay duda ninguna que nunca ha habido “grupo de expertos” a pesar de haber sido la coletilla que ha servido para justificar decisiones muy pobres y con consecuencias terribles. Una de las cosas que está faltando en esta crisis es CIENCIA. Todavía estáis a tiempo de que no sigamos cayendo al abismo. Cread ese grupo de expertos y lo teneis facil, empezad por los firmantes de la petición del Lancet. Cualquier decisión, protocolo, criterio, guía necesita un soporte científico, no político.
  • No intenteis inventar la rueda. El mundo entero está inmerso en la misma crisis. La producción de material y de artículos científicos es increíble. Necesitamos saber qué han hecho en otros paises para que sus resultados hayan sido mejores. Veo necesaria la creación de un grupo de trabajo que revise permanentemente todo el material que se está publicando y lo utilice para aportar criterios de peso a cualquier decisión. Por ejemplo ya hay mucho sobre las diferentes vias de transmisión del virus que sigue sin utilizarse, como este trabajo. No olvidéis que hay grupos de investigadores españoles , cuyas conclusiones pueden ayudar por ejemplo a delimitar quienes son los pacientes de riesgo.

  • Analizad con intensidad los errores cometidos en las residencias de ancianos, que han sido muchos y desafortunadamente algunos imperdonables. El trabajo recién publicado por MSF requiere un análisis profundo. Poco tarde y mal. Necesitamos aprender de los errores cometidos, solo así se pueden evitar otra vez.

  • Cread campañas de información potentes, inteligentes, llamativas, creativas que sean capaces de llegar a la población con conceptos básicos, claros y fáciles de recordar. Campañas para que la gente se sienta implicada, informada y empoderada. La última campaña del NHS es muy poderosa. La población necesita concienciarse de su papel.
  • Espero que seáis conscientes que se está gestando una revolución en el mundo sanitario. Les enviasteis como soldados a una guerra desnudos y con  tirachinas mientras se les aplaudía con fervor como a héroes. A la vuelta de esa primera batalla, su papel ha pasado a ser el de villanos tolerando el abuso e insulto de la población. El SNS lleva demasiados años a hombros de sus profesionales que rellenan con entusiasmo y la manida vocación sus terribles carencias. Durante la pandemia habéis abusado hasta el infinito de esto. Los profesionales necesitan respeto, ser escuchados, tener puestos dignos y seguros, ser cuidados, curados, queridos, valorados. Los trabajadores del medio sanitario, desde el celador hasta el médico son uno de los mejores patrimonios sociales de este país.

  • Revisad el papel que se ha dado a los compañeros de Atención Primaria  Ya estaban sobrepasados, agotados, vencidos antes de que cayera la bomba del coronavirus, se mueven entre las ruinas del sistema. La Atención Primaria es la base de una buena sanidad no son simplemente un muro de contención. Por ejemplo, el rastreo de casos no es su función, ni tampoco ser telefonistas. Colocad la Atención Primaria en el lugar que merece, con inversión y con respeto. Su carga asistencial es inasumible y va a peor. Su carga burocrática es kafkiana. El futuro es catastrófico

  • Dejad de avanzar fechas de vacunas, no politiceis las vacunas, insensatos. Llevan su tiempo y su proceso que no se puede acortar. Oir a Sánchez hablar de vacunar en Diciembre da miedo. Cualquier vacuna tiene que cumplir tres requisitos: ser segura, ser eficaz y ser asequible. Hasta que no se aseguren las tres no se puede plantear la vacunación, que ni que decir tiene nunca se podrá plantear como obligatoria. Pueden pasar años.
  • Sobre la PCR. Habéis perdido toda credibilidad sobre su utilidad al aplicar diferente criterio a profesionales sanitarios o de primera linea que a la población general, aunque esto es ya parte de esa política de convertir a los sanitarios en barreras humanas que venís usando desde febrero. De cualquier manera, necesiáais revisar con profundidad la estrategia de control que estais utilizando con la PCR como principal protagonista. Creo que este artículo resulta de gran utilidad. Parecemos habernos metido en una rueda de hamster y hay muchos factores sobre la PCR y su uso, sobre infectividad que requieren mas ciencia y menos política.
  • La descentralización de la sanidad y la educación nos colocan ante situaciones surrealistas, sin criterios comunes. Que un niño de una comunidad autónoma con 37,2º no pueda acudir al colegio y en otra pueda acudir con 37,5ª son solo una pequeña muestra del desconcierto y la falta de ciencia. Imprescindible una cooordinación pero sobre todo, basar las decisiones en la ciencia disponible y en la experiencia colectiva del resto del mundo, donde ya ha habido errores y aciertos de los que se puede aprender.

En resumen: datos de calidad, transparencia, gestión profesional, grupos de expertos (reales), Atención Primaria reforzada, mucha Salud Pública, inversión en sanidad, mejor comunicación con el ciudadano, mucha CIENCIA y máxima responsabilidad y rendición de cuentas.

Yo seguiré haciendo mi trabajo, vosotros haced el vuestro.

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ACTUALIZACIÓN TRAS LA REUNIÓN

Hemos estado unas 40 personas, el sistema era parecido a Zoom. Estaban Illa, Simón y Artigas. Illa tuvo que marcharse hacia la mitad de la reunión. Había medicos, enfermeras, farmaceúticos, periodistas, científicos y divulgadores. Todos con alto perfil de “influencers”.

El tema de la reunión ha sido un monográfico sobre la App COVIDradar. Se nos ha pedido que hicieramos preguntas y/o comentarios sobre el tema, a pesar de que no se había avisado que sería así.

Las preguntas y comentarios de los asistentes se han ceñido a la app. El tono ha sido relajado y amigable.

He sido quizás  el elemento disonante, he manifestado que para mi no tiene credibilidad y sugerido su dimisión, he criticado su gestión y les he comentado en resumen el contenido de esta carta e invitado a que la lean. Illa me ha contestado. Curiosamente tras mi intervención he dejado de tener acceso a mi micrófono que me han cerrado desde la mesa.

La razón de la reunión en resumen es que hagamos de “embajadores”, en este caso de la aplicación y esperan que habrá nuevos encuentros.

Teniendo en cuenta la variedad de personas que había en esa reunion y la valía y experiencia acumulada de muchos, me ha parecido una  oportunidad perdida para el Ministerio. Una pena dedicar dos horas SOLAMENTE a hablar de la aplicación  dada la situación que hemos pasado y la que ahora afrontamos. La funcionalidad de esa aplicación depende de los PCR y por tanto de la Atención Primaria que está colapsada.

PLEASE DEATH, DO US APART

I am dying and you are, too. We are all dying from the moment we’re born. If we’re lucky, we´ll be old in the process and if we are extremely lucky we could be in good health during part of that process. But the truth is, at one point  we’ll deteriorate and become dependent and fragile and then we’ll be victims of crazy medicine. Modern medicine is determined to keep us alive, no matter what. Death is a failure, a forbidden act of treachery to science. We are obsessed with being and looking young, eager to believe that immortality is possible somewhere in the near future.  There is a kind of shame on being elderly, even the word is frown upon. Medicine is sold as infallible, everything can be cured and if you die, it was just your fault because you didn’t fight hard enough.

We have slowly become intolerant to any kind of discomfort, a simple ailment will trigger  a  visit to the doctor in a society unable of any basic self-care. Medicine seems the answer to everything and anything is now susceptible of medical treatment, from menopause to a broken heart. There is no limit to our expectations, health is the new human right, eternal youth a must.  Decisions seem to be made based on whether a malady can be treated rather than if it should be treated. The scientific part of science has overtaken the ethical issues, the compassion, the right and wrong.  A huge tragedy when it comes to the end of life. Picture a 90 year old little lady who suffers severe dementia, spends day and night curled up in bed unable to recognize her children or remember her own name, choking regularly and unable to control bowels or bladder. I may be her one day, you could be too. That little old thing will continue to be given medicines and any new symptom will be treated. Running a temperature or a bad cough will be managed with the same intensity in a 30 year old than in our lady. Avoiding ageism is far more politically correct than humanism, running some tests and giving antibiotics is far easier than having a long chat with a distressed family reflecting upon life and death. Death conversations are averted if at all possible, families are not given the chance to consider that doing nothing is as good a possibility as doing everything possible. It is a hamster wheel hard to stop

We aim to having a long life but not a long death. If I am ever that poor lady and you happen to be my doctor, please let death do us apart. Tender loving care is all I will need, Palliative Care is all I will want. That is good medicine, too.

Mónica Lalanda

 

LA DURA BATALLA

Tiene sentido hablar de “guerra”. Podemos decir sin temor alguno que los profesionales sanitarios, particularmente en Atención Primaria en España, no van a trabajar sino a lidiar una cruda batalla.

Ver 40, 60 y hasta 80 pacientes en consulta no es ya cosa de un médico sino de un valiente combatiente. Trabajar de la manera que trabajan ahora los médicos de este país es una heroicidad que sería digna de los mayores honores y las más brillantes medallas. Además muchos servicios de urgencias parecen verdaderos hospitales de campaña con cuerpos quejosos por todas las esquinas y cuidadores exhaustos de uniformes manchados de sangre corriendo entre desorganizadas camillas.

Llevamos demasiado tiempo llamando a todo esto por el término inglés de burnout cuando la realidad es que aquí si los profesionales están quemados no es por ningún proceso psicológico singular; es por la pólvora, las balas y algunos días los bombardeos que toleran desde esa característica y dañina «heroicidad» del médico. Porque ni siquiera nos gusta aceptar que estamos quemados, agotados, devastados porque no estamos preparados para aceptarlo; sería una especie de derrota en este extraño cuerpo a cuerpo de nuestra bendita profesión.

*De un médico se espera estoicismo, entrega, formación continua, los mejores resultados desde que eres niño.

*De un médico se espera que no ceje la lucha aunque lleve años preparando un examen y las preguntas sean majaderas, que no decaiga si hace una oposición que a todas luces resulta amañada.

*Del médico se espera que no coma o no beba y que no duerma mientras haya pacientes que ver, que tolere que el paciente lo agreda… porque, pobrecillo, es un paciente.

*Del médico se espera resistencia, resiliencia, que continúe trabajando aunque esté enfermo y que se vacune de la gripe, no para proteger su salud o la de sus pacientes sino para que no falte en ese hueco de la trinchera que no llega nunca a enfriarse.

*Del médico se espera que acepte que los tenientes al mando sean los más mediocres y que los generales conozcan en campo de batalla sólo en foto y sólo les importe que no les salpique el barro. Y ahí está atrapado entre su fuerte sensación de responsabilidad hacia el paciente a quien se debe, su código hipocrático y un sistema demandante que exige mucho más de lo que ya puede dar.

Esto sí es una guerra, una lucha sin cuartel en la que los médicos estamos perdiendo extenuados, hartos, quemados, abusados y doloridos. Y mientras el campo de batalla es cada vez más grande, no hay quien tome el relevo, o sí. Lo cierto es que en un ejército español del siglo XXI nadie ni siquiera sabe cuántos soldados hay. En este desconcierto radio macuto dice unos días que sobran soldados y otros que faltan. Un caos.

Empieza a haber demasiadas banderas blancas de combatientes que se rinden o que agarran su viejo fusil y se van lejos a otras batallas y otros destartalados ejércitos. El humo en el horizonte es gris, espeso y no permite ver más allá. Es hora de levantarse en armas para salvar la dignidad de nuestra profesión, la seguridad de nuestros pacientes y el futuro del que todavía es un buen sistema sanitario pero sólo a costa de sus soldaditos. Ojalá calara el lenguaje belicista entre nosotros, quizás así nos volviéramos más combativos. No podemos ser como Ghandi, nuestra principal arma no puede seguir siendo la plegaria muda, ya no.

Extracto de artículo publicado en 7 DÍAS MÉDICOS

 

El borrador del nuevo Código Deontológico. Largo y con luces y sombras.

MI REVISIÓN PERSONAL DEL BORRADOR DEL CÓDIGO DEONTOLÓGICO 2018

Con intención de animar a otros compañeros a hacer una lectura crítica del borrador del nuevo Código Deontológico e incluso  crear debate sobre áreas conflictivas, comparto aquí mi revisión del mismo.

(Aquí puedes leer el borrador del Codigo-deontologico.)

Por supuesto lo he enviado también a mi Colegio, tal y como se nos ha solicitado.

Recuerda, este código es de obligado cumplimiento, como la Constitución de los médicos. Es interesante, como mínimo, leerlo y si puede ser, aplicando un ojo crítico.

Todo lo que aquí escribo es mi opinión personal

El CD parece haber crecido inmensamente aunque lo cierto es que se han incorporado parte de documentos que se han creado desde la última revisión. Si bien el código parece más completo por ampliación de áreas “conflictivas”, una lista tan exhaustiva pueda convertirse en aun más dificil de famiiliarizarse de lo que ahora es. Pasamos de 66 a 121 artículos. Excesivo. Algo a considerar. Diríase que se espere que este código pase a ser ignorado y curiosamente se especifica en un artículo nuevo “el médico tiene el deber de conocer y cumplir las normas recogidas en el código”

En el preámbulo se ha introducido el término “compasión“, probablemente por la petición expresa del Papa a los médicos: “poned compasión en vuestras manos”. Sin duda un término muy adecuado y bienvenido.

CAPÍTULO I

Sin grandes cambios

CAPÍTULO II

Se añaden artículo 9 sobre “ejemplaridad”. Tiene una frase que dice así:”Esta ejemplaridad pública favorece que el médico añada a los valores y capacidades profesionales los valores sociales y democráticos que caracterizan al profesional excelente.” Esto es complejo, subjetivo, de difícil valoración y abstracto. Si preguntamos a diez médicos cuales son los valores sociales y democráticos…etc, probablemente obtengamos 10 opiniones diferentes. ¿Cómo puede incluirse esto en un CD de obligatorio cumplimiento si no se entiende?

En este mismo capítulo hay una frase que gramaticalmente no tiene sentido:

El médico como profesional cívico, además de ejemplar, y por ello mismo, debe ser transparente.  

CAPITULO III

No se ha tocado esta frase que a siglo XXI es conflictiva y algo obsoleta:

El médico debe cuidar su conducta, actitud, lenguaje, formas e imagen para favorecer la plena confianza del paciente y de la sociedad. ¿Quién decide cual es la imagen adecuada o las formas? Un médico de 60 años optará por la corbata, uno de 40 por los vaqueros y una de 25 llevará piercings y tatuajes. ¿Existe acaso a día de hoy una imagen común que defina las buenas formas?

 

 

 

Me gustan los sutiles cambios que se introducen en el capítulo 13, dando prioridad a la buena información que merece el paciente y a su libre decisión.

El 13.1 y el 14.1 dicen básicamente lo mismo. Uno sobraría.

“El médico debe evitar conductas que provoquen la estigmatización del paciente o su institucionalización permanente como medida terapéutica”. Esto resulta extraño. ¿Es siquiera posible la institucionalización permanente?

Hay un cambio importante respecto al consentimiento informado. Desaparece del artículo 16 la frase: Debe ser asumida directamente por el médico responsable del proceso asistencial…. y ahora aparece esta otra: “El médico que va a realizar un acto asistencial tiene el deber de comprobar que el consentimiento ha sido obtenido

En mi opinión, esto convierte el consentimiento informado en un acto burocrático con mayor peso en el “consentido” que en el informado”. Si bien, en la medicina moderna es fácil que el cirujano que te pone en lista de espera y te “consiente” no sea el mismo que realiza el procedimiento quirúrgico, aceptar esto por bueno en un Código deontológico es banalizar la relación médico-paciente. 

CAPÍTULO IV

Buena idea añadir las consiguientes complicaciones de la historia clínica digital.

CAPÍTULO V 

Aplaudo que desaparezca la expresión “la colaboración con la industria farmacéutica es necesaria” del código actual y quede solo “La colaboración con la industria farmacéutica puede ser conveniente”

 

Hay un añadido necesario y bienvenido en la responsabilidad de los médicos en gestión respecto al uso de recursos con esta frase:

“Tienen un deber deontológico de honradez, ejemplaridad y trasparencia, especialmente en lo que hace referencia a las decisiones de adquisición de fármacos, material y productos asistenciales.”

 

Se introduce la obligación de declarar conflictos de intereses y se añade un párrafo sobre financiación de eventos. Interesante y apropiado.

Con el artículo 24, “La aplicación de una técnica exploratoria o de una prescripción farmacológica no constituye por sí sola una especialidad, pudiendo ser realizada por toda la comunidad médica.” se blinda por ejemplo, el uso de la ecografía en ambientes no liderados por radiólogos de forma incluso más obvia que en el código anterior. conflictivo pero desde mi juicio, importante.

Desaparece del artículo 26: “El médico debe emplear preferentemente procedimientos y prescribir fármacos cuya eficacia se haya demostrado científicamente”

Se reconvierte en: “El método científico y la medicina basada en pruebas son el fundamento del conocimiento médico. El médico en su actuación profesional debe emplear procedimientos y fármacos cuya eficacia se ha demostrado científicamente y no debe emplear ningún tipo de presión que proceda del paciente o de terceros.”

La aplicación de este artículo será interesante dada la baja evidencia científica, en muchos casos probadamente nula de muchos fármacos al uso. Sea bienvenido sobre todo si va acompañado de un nuevo observatorio que “vigile” el uso de tratamientos sin evidencia científica. Será interesante ver las implicaciones de algo tan drástico teniendo en cuenta que en medicina nos movemos en un mundo de incertidumbres.

 

“Las pseudociencias, las pseudoterapias, el intrusismo y las sectas sanitarias son contrarios a la Deontología Médica” Sin duda una mezcla extraña y poco definida. Sería necesario definir cada uno de estos conceptos. El intrusismo es un delito, ¿cómo se aplica en este contexto? Por qué se mete en esta frase si luego más adelante repite:  “Si el médico tiene conocimiento de que alguien ejerce actos propios de la profesión no siendo médico, debe denunciarlo al Colegio” Da la sensación de que se ha metido esta frase tan amplia de una manera algo forzada.

CAPÍTULO VI

Me gusta el nuevo párrafo sobre confidencialidad y RRSS: “Cuando el médico interacciona en las redes sociales utilizando información de algún paciente, previa autorización de este, lo debe hacer con finalidad asistencial, docente o de investigación y garantizando siempre el anonimato” Aseguran los tres parámetros imprescindibles, que haya permiso explícito, que haya un objetivo claro y que el paciente permanezca anónimo.

 

 

CAPÍTULO VII

Es interesante la simplificación del concepto de “objeción de conciencia”. Así como la desaparición de la convicción ética, dejando solo motivos morales y religiosos. Hay pocos cambios en su esencia.

CAPÍTULO VIII

Hay cambios en los artículos e introduce una actitud más clara respecto a parar tratamientos fútiles.El médico no debe emprender o continuar acciones diagnósticas o terapéuticas perjudiciales para el enfermo, sin esperanza de beneficios, inútiles u obstinadas. Debe retirar, ajustar o no instaurar un tratamiento cuando el pronóstico limitado así lo aconseja. Debe adecuar las pruebas diagnósticas y las medidas terapéuticas y de sostén a la situación clínica del paciente. Debe evitar la futilidad, tanto cuantitativa como cualitativa.” 

“Cuando el estado del paciente no le permite tomar decisiones, el médico debe tener en consideración, por orden de preferencia, las indicaciones anteriormente hechas por el enfermo, las instrucciones previas y la opinión del paciente en voz de sus representantes. Es deber del médico colaborar con las personas que tengan la misión de garantizar el cumplimiento de las voluntades del paciente” 

Introduce expresamente los términos eutanasia y suicidio asistido.

Amplía y aclara el concepto e indicación de sedación al final de la vida que ya no llama “sedación en la agonía” sino “sedación paliativa”. Este sutil cambio podría representar más flexibilidad para el médico en la decisión de en qué punto aplica la sedación?

CAPÍTULO IX

Este capítulo como tal, sobre seguridad del paciente es completamente nuevo.

Hay un párrafo completo que es confuso, habla de la medicina defensiva aunque pareciera que hace referencia al screening innecesario o es que quizás está incluido aquí aunque no se mencione? Dice así:

La medicina defensiva es contraria a la Deontología Médica, pues la inhibición o las actuaciones clínicas excesivas e inapropiadas pueden dañar al paciente:

  • Por los riesgos y molestias de los propios procedimientos evitables.
  • Por el aumento de falsos positivos y de consecuentes procedimientos diagnósticos y tratamientos que son innecesarios o indebidos.
  • Por el incremento de tiempo y de coste.

Este otro párrafo está tan mal redactado que no se entiende lo que dice “La ética de la negación y su obligación deontológica se extiende a las relaciones jerárquicas o contractuales con directivos y empleadores, ante instrucciones o condiciones de ejercicio profesional que afectan de forma directa e inequívoca a la seguridad y al bienestar del paciente

Es sorprendente que se incluya un capítulo tan largo sobre este tema que trata de efectos adversos e incidentes y se olvida lo más importante, la obligatoriedad de notificar al propio paciente y desde mi punto de vista, el pedir disculpas por cualquier daño, aun no siendo intencionado. En el artículo 17.1 del código vigente se especifica que “el médico debe asumir las consecuencias negativas de sus actuaciones y errores, ofreciendo una explicación clara, honrada, constructiva y adecuada” Creo que este artículo debe seguir presente y aparecer en el capítulo de seguridad, incluyendo la necesidad, insisto, de pedir disculpas. (Vuelvo sobre este tema tras proseguir la lectura, ese artículo que eché en falta es ahora parte de otro nuevo llamado “De la responsabilidad” más adelante)

Atención al 47.2, que a mi parecer es desafortunado. “Es conveniente que el médico esté vacunado contra aquellas enfermedades transmisibles de mayor prevalencia e incidencia a fin de evitar su transmisión a los pacientes”  ¿Este artículo pretende convertir la vacuna de la gripe en una obligación deontológica? Dado que no existe evidencia científica de que la vacunación del médico influya en la salud de los pacientes, dar prevalencia a la deontología sobre la ciencia iría en contra del propio código deontológico según está redactado en este borrador: : “El método científico y la medicina basada en pruebas son el fundamento del conocimiento médico. El médico en su actuación profesional debe emplear procedimientos y fármacos cuya eficacia se ha demostrado científicamente y no debe emplear ningún tipo de presión que proceda del paciente o de terceros.” En este caso, el médico no puede sufrir una presión deontológica para vacunarse de la gripe. Esto requeriría ampilo debate profesional pero sobre todo evidencia científica.

 

CAPÍTULO X

El capítulo de la confraternidad no solo no se suaviza sino que se hace más estricto. Atención a este párrafo: “El médico se debe abstener de criticar despectivamente las actuaciones de sus colegas. Hacerlo en presencia de pacientes, de sus familiares o de terceros, así como en medios de comunicación o en redes sociales, será considerado siempre una circunstancia agravante” Qué son “las actuaciones”? Por qué no se acota a las “actuaciones clínicas”. Esta artículo, diseñado para no confundir a pacientes que estén bajo tratamiento con varios médicos, se estira y se alarga para evitar cualquier tipo de crítica entre colegas. ¿No puede un médico criticar la gestión de otro médico? ¿No puede un médico criticar a otro médico que ha abierto una zapatería? Blindar a un médico, solo por serlo, sin que sea para beneficio de un paciente es absurdo. Es un capítulo obsoleto y corporativista.

“Los desacuerdos profesionales de opinión y actuación entre médicos deben resolverse en el propio ámbito profesional o colegial” ¿supone esto que dos médicos no pueden tener un intercambio de opiniones opuestas fuera del ámbito colegial? Esto promueve el obscurantismo y la falta de transparencia. Obsoleto y corporativista.

Lo único positivo es que han hecho desaparecer el primer párrafo del capítulo del actual código en el que se habla de “confraternidad”, un término a todas luces inapropiado para una relación entre profesionales.

CAPÍTULO XI

Cambia el título

Sorprende una vez más que a pesar de lo detallado del código, no aparezca más que una breve mención a las comisiones deontológicas. Personalmente me parecería obligado que apareciera algo respecto a sus obligaciones. La más básica sería la formación en ética y deontología de sus miembros. La valoración de casos complejos que se plantean en estas comisiones requiere mucho más que buena voluntad o “prestigio profesional”, requiere una sólida formación en ética y deontología, si no antes de acceder a ellas, sí despues.

CAPÍTULO XII 

Este es nuevo. Deberes de los directivos colegiales. Es interesante el concepto pues las comisiones deontologicas se consideran directivos a pesar de no ser elegidos por los colegiados.

Este capítulo es francamente extraño, con artículos como estos:

“En ningún caso se debe tolerar ni permitir a nadie faltar a la cortesía y a la buena educación debidas a los otros directivos o profesionales intervinientes en una reunión, sea la que fuere

“Los directivos deben abstenerse de participar, deliberar y votar el asunto tratado cuando en el ejercicio de sus cargos pudieran tener condicionada su independencia de criterio, en opinión de personas razonables ajenas a la Junta Directiva o a la Comisión de Deontología, en su caso”

“Es contrario a la Deontología Médica que los directivos, desde su función directiva, generen tensiones dentro de la colegiación que respondan a otros compromisos, ya sean políticos, económicos o de cualquier índole, ajenos a los fines y objetivos de la colegiación” 

Son artículos incomprensibles a cualquier médico y parecen más propios de unos estatutos que de un Código Deontológico.

Sin embargo hay un artículo que en mi opinión es simplemente un uso torticero de la deontología para asegurar la solvencia económica del consejo General. Es lícito, apropiado y ético incluir esto en el Código Deontológico?

Los directivos colegiales nunca deben retrasar, salvo por motivos justificados, el envío de las aportaciones económicas de los colegiados al Consejo General.

Contribuir económicamente al sostenimiento del Consejo General obliga tanto por su carácter estatutario-jurídico, como por su profundo significado ético”

Y este completa la absurdez:

“Es contario a la Deontología Médica utilizar como medida de presión el impago de las aportaciones económicas de los colegiados al Consejo General o a cualquiera de sus estructuras.”

Sin embargo no existen recomendaciones específicas sobre financiación de los colegios, venta de productos por parte de estos…etc

La OMC debe buscarse otras vías para que los colegios paguen sus cuotas que la deontología. 

CAPÍTULO XIII 

En este capítulo existía ya una carencia importante que no se ha subsanado. En mi opinión falta un artículo específico que podría escribirse de esta manera:

 

“Los médicos que ocupan cargos directivos o con responsabilidad gestora en las instituciones sanitarias, tienen el deber deontológico de velar por las condiciones laborales de sus compañeros, evitando promover la temporalidad y rechazando contratos indignos u organización de turnos inseguros para pacientes y profesionales. La confraternidad entre médicos supone utilizar las diferencias jerárquicas para apoyar a aquellos más vulnerables en el sistema.”

 

 

 

 

 

CAPÍTULO XIV

el capítulo de trasplantes se ha hecho más amplio y complejo particularmente en el tema de donante vivo.

Hay una recomendación interesante: “El médico que cumplimenta el certificado de defunción no debe intervenir en la extracción o en el trasplante y debe ser ajeno al programa de trasplantes”

Por otro lado desaparece el artículo 50 del actual código que limita el trasplante de cara.

CAPÍTULO XV 

Cambia de nombre y pasa de ser Reproducción humana a llamarse  “Sexualidad y reproducción humana”

Se especifica la actuación deontológicamente correcta que suele ser caso de dilema ético cuando pacientes con ETS se niegan a informar a sus parejas sexuales. Dice así:

“El médico debe informar al paciente con enfermedad de transmisión sexual sobre el riesgo potencial de ser transmisor de la enfermedad y sobre la obligación ineludible que tiene de comunicar esta circunstancia a las personas con la que vaya a mantener relaciones sexuales. Además, el médico debe advertirle que si no asume voluntariamente este deber de informar, él quedará relevado del secreto profesional” 

Sería interesante añadir esta consideración a la lista de excepciones del capítulo de confidencialidad , en vez de dejarlo aquí solamente “perdido”.

Se especifica que es contrario a la deontología la gestación subrogada: “La práctica de la gestación por sustitución es contraria a la Deontología Médica por considerarla un atentado contra la dignidad de la mujer y al bien superior del menor” 

Se incluye esto, claramente relacionado con historias que provienen de los años 60. Parece tan increíblemente obvio que robar niños no está bien, que me parece excesivo que esto aparezca: “Es contrario a la Deontología Médica participar en actos médicos fraudulentos que tengan como fin cambiar la filiación de una personad. El médico está obligado a denunciar cualquier caso de sospecha de gestación ficticia, de suposición de parto o de tráfico de niños

Aparecen varios artículos sobre valoración de cambio de sexo y desaparece sin embargo y curiosamente un artículo del código actual sobre técnicas de reproducción asistida, como desaconsejarlo en mujeres que han alcanzado la menopausia natural o en mayores de 55 años así como evitar fecundar más óvulos de los que se pretende implantar.

CAPÍTULO XVI

dobla el número de puntos a considerar aunque no hay cambios reales en su esencia. 

CAPÍTULO XVII

No percibo cambios reales en su esencia pero también aumenta el texto 

CAPÍTULO XVIII

Capítulo nuevo sobre Atención a la violencia.

Algunas frases resultan innecesarias como esta: “La violencia es un hecho contrario a la salud y al bienestar de las personas y supone un grave problema de salud pública por su elevada morbimortalidad. El médico tiene el deber de combatirla en su práctica diaria y de colaborar activamente para hacer posible su erradicación” o esta:

La violencia es reprobable siempre, sea cual sea su modalidad y el ámbito en que ocurra.” 

En varios puntos del código, y este es uno de ellos, se menciona tales obviedades que parecería que este nuevo código esté escrito para seres llegados de otro planeta o personas desinhibidas y sin ningún principio moral o social. Tener que escribir que la violencia es mala resulta algo ofensivo. Esto es Código deontológico para médicos,no para maleantes (aunque alguno habrá).

 

CAPÍTULO XIX

Este pasa de ser Tortura y vejación de la persona a “Tortura, vejaciones y limitaciones de la libertad de las personas”

Personalmente doy la bienvenida a artículos específicos que desaconsejan las medicas de contención física o química sin que estén muy justificadas. Este sería un gran avance del CD.

 

 

 

CAPÍTULO XIX DOPAJE DEPORTIVO

Más amplios pero sin grandes cambios

CAPÍTULOXXI

Más amplio peros in grandes cambios

CAPÍTULO XXII

Esta nueva área se llama “De la responsabilidad“. Curioso, sin duda y probablemente innecesario. Acaso no es todo el código sobre la responsabilidad? Es un capítulo peculiar donde se viene a juntar ideas que antes estaban en otros capítulos, quizás más en contexto.

Por ejemplo aquí aparece por fin este:

“Ante un acto médico del que se ha derivado un daño al paciente, el médico debe buscarle activamente para ofrecerle las debidas explicaciones de una forma clara, inteligible y leal”  Desafortunadamente sigue sin incluir la oportunidad de pedir disculpas al paciente.

Pero en este capítulo me llevo una sorpresa con este apartado:  

“Para ejercer su profesión, el médico debe disponer de un seguro de responsabilidad civil profesional ¿En qué momento, tener un seguro de responsabilidad es una obligación deontológica? Resulta llamativo y nuevamente un uso impropio de la deontología. ¿Tiene la OMC algún conflicto de interés en esto?

Esto es interesante, el médico de a pie pasa a ser responsable de los atropellos deontológicos que pueda cometer su sociedad científica o asociación:

“Será responsable, mancomunadamente, de las infracciones deontológicas que estos colectivos o entidades corporativas en los que esté integrado, bien como socio o bien como asalariado, puedan cometer”

Se insiste nuevamente en la confraternidad de los médicos, en la obligación de respetarse y resolver conflictos por cauces amistosos. Y una vez más no se especifica que se refiera a conflictos en manejo clínico o en los que haya involucrado un paciente. El médico debe llevarse bien con el médico y punto. Corporativismo en estado puro.  

 

 

CAPÍTULO XXII 

Pasa de docencia a docencia y formación y aunque un poco más amplio que el código actual vuelve a tener una mezcla extraña de las obligaciones del docente y del discente. Tiene un apartado que dice así: “El ejercicio de la docencia médica, en todos sus niveles, exige unas cualidades fundamentales, como son comportamiento honesto, aptitud, conocimientos, experiencia y capacidad para reflexionar y deliberar libremente.” Echo de menos que no se incluya la necesidad de formación específica para los docentes en materia de docencia en sí. Las cualidades fundamentales que especifica son básicas y debe tenerlas cualquier médico, es redundante.

 

CAPÍTULO XXIV

Sobre publicaciones médicas. sin cambios.

CAPÍTULO XXV

Este es nuevo capítulo llamado Tecnologías de la Información y de la comunicación.

Hay un cambio enorme respecto al previo en el que las consultas telemáticas son totalmente contrarias a la deontología. Ahora: “El uso de los medios telemáticos u otros sistemas de comunicación no presenciales destinados a la ayuda en la toma de decisiones dentro del ámbito profesional es conforme a la Deontología Médica siempre que sea clara la identificación de quienes intervienen, se asegure la confidencialidad y se usen vías de comunicación que garanticen la máxima seguridad disponible”

 

Se realiza un resumen adaptado del Manual de estilo para buen uso de redes sociales de médicos y estudiantes de medicina.

CAPÍTULO XXVI  

Otro nuevo, este es de Inteligencia artifical y bases de datos sanitarias.

Es curioso, se introduce un capítulo que no contiene nada que realmente no estuviera ya mencionado por separado en capítulos previos sobre historia clínica digital, por ejemplo.

Ahora bien, este artículo resulta chocante:

“El médico no debe permitir que ningún sistema mecánico ni robótico tome una decisión médica en el proceso asistencial a un paciente” Ya hay algoritmos de decisión en la prescripción electrónica. 

CAPÍTULO XXVII

Sobre publicidad médica. Introduce algunos de los conceptos que se trataron en el documento específico que creó la anterior CDC pero se queda corto. Hay dos puntos que son muy interesantes y bienvenidos:

-El médico no puede hacer publicidad de una marca comercial, aunque alguno de sus componentes sea beneficioso para la salud.

-El médico solo puede hacer publicidad de un producto cuando existe evidencia científica de que es beneficioso para la salud y una vez declarados los conflictos de interés con la empresa que lo comercializa.

Además especifica que esto es aplicable a médicos y a sociedades científicas también.

CAPÍTULO XXVIII

A pesar de lo exhaustivo del código, en este apartado sobre economía y honorarios, desaparece un artículo que decía así: El médico no percibirá comisión alguna por sus prescripciones ni por los materiales empleados en la atención a los pacientes ni podrá exigir o aceptar retribuciones de intermediarios. Bien es cierto que aparece en el artículo 23.2 pero dada la cantidad de artículos desdoblados, este no sobraría una vez más.

 

  • RESUMEN DE IMPRESIONES PERSONALES:

– El código tienes algunas nuevas aportaciones interesantes y puestas al día.

– No ha habido evolución sobre los artículos de la confraternidad; si bien no se menciona el término, parecen aun más intensos que en el previo exigiéndose la hermandad entre médicos solo por el hecho de serlos sin que sea para beneficio del paciente.

– la ejemplaridad del médico es un tema debatible por su caracter subjetivo

– Sería muy bienvenido la introducción de obligatoriedad deontológica para médicos en puestos de gestión respecto a sus compañeros. Se sigue dando la posibilidad de que un médico maltrate a un compañero desde su posición de gestor pero este no pueda criticarle abiertamente por confraternidad. De exigirse “confraternidad” debe ser en ambas direcciones.

– Se hace un uso algo retorcido de la deontología respecto a los pagos de cuotas de los colegios a la OMC o a la recomendación de hacerse un seguro de responsabilidad ¿Esto es deontología? Introducir la vacunación de la gripe (aunque no se mencione específicamente) como obligación deontológica y a falta de evidencia científica, es muy debatible.

Es excesivamente largo y exhaustivo con áreas abigarradas y difíciles de entender, llevando al extremo la necesidad de mencionar escenarios demasiado específicos o extremos y en otros casos demasiado obvios. Ante una serie de normas de esta magnitud e intensidad, la esencia de la deontología y la ética médica corre el riesgo de perderse en la inmensidad de tanto detalle. Mi impresión es que el CD requiere un decálogo sencillo, poco interpretable, de lectura fácil y simple de retener. Algo similar a la declaración de Ginebra* de la asociación Mundial de Médicos. Y el resto del código quede para consulta y resolución de casos.

– Hay muchos errores tipográficos. Requiere edición profesional

– Creo firmemente que este código debería ser sometido a referéndum por el colectivo médico.

Enhorabuena a la comisión deontológica central por su intenso trabajo y gracias por tamaño esfuerzo.

LECTOR, TE ANIMO A DEJAR TU COMENTARIO SOBRE EL CÓDIGO COMO RESPUESTA A ESTA ENTRADA.

 

 

 

 

 

LARGA VIDA…¡PERO QUE SEA BUENA!

Sufrimos tal bombardeo respecto a temas de salud, que empieza a ser difícil discernir lo sano de lo majadero. Entre danacoles, actimeles, aceites de palma asesinos, estatinas a cascoporro, omegas, antioxidantes, 10.000 pasos, nuevos límites de hipertensión, screenings inútiles, 7 vasos de agua, 8 horas de sueño, condroitín, aspirinas a quien necesita y a quien no, apps de salud, consejos contradictorios, homeopatías, etc, etc, etc (la lista en interminable, angustiosa y a menudo ficticia)….esto es un no vivir y nunca mejor dicho!

Pues bien, entre tanto interés creado aparece esta semana un artículo potentísimo en la prestigiosa revista médica Circulation. Han estudiado un periodo de 34 años (ahí es na!) y un total de 42.000 fallecimientos. Y lo que han encontrado es sorprendente….bueno, no…..lo que han encontrado es de sentido común pero es que de eso empezamos a carecer como sociedad. Bueno pues lo que esta gente ha confirmado es que estos cinco hábitos de vida saludables y fáciles de seguir, pueden conllevar entre 12 y 14 años más de vida (y de vida buena). Así que esta semana en mi viñeta habitual de Acta Sanitaria he decidio hacer un poquito de educación sanitaria en vez de cargar contra nada ni nadie.

Desde ya os animo a desacargarla y colocarla en consulta si creeis que puede ayudar. Creo que ha llegado el momento de desintoxicar el exceso de consejos saludables (algunos disparatados) y retomar lo básico  ahora que además la evidencia nos confirma que es lo efectivo.

Ahora bien, de tanto preocuparnos de lo que es sano y lo que no, nos estamos olvidando del placer de vivir. De nada sirve vivir mucho si se nos hace demasiado largo.

Salud para todos!!

PS: El concepto de dieta sana es lo que cualquier español reconocería como tal y lo describen en este artículo así:

⬆️Frutas, verduras, pescados, frutos secos, grasas polinsaturadas, legumbres y cereales integrales

⬇️Carnes rojas o procesadas, sal, bebidas azucaradas y grasas trans

HA MUERTO UN GENIO

Hoy ha muerto Forges, un hombre inteligente con un humor blanco, tierno y agudo. Un maestro del humor gráfico que ha sabido poner una sonrisa diaria en los españoles desde hace décadas. Un ejemplo de humanismo y generosidad.

Tuve el inesperado y enorme privilegio de estar en contacto con él, revisó el manuscrito de mi libro de cómics de ética médica y me regaló un broche final que adorna con inmenso lujo la contraportada del mismo.

Forges tenía una capacidad inaudita para entender a los médicos, nuestro sufrimiento, nuestros errores, nuestras miserias y nuestras grandezas. Sus viñetas de médicos, con esos peculiares gorritos, el cuello alto y el extraño fonendo, han sembrado desde siempre nuestras presentaciones y power points. Ese estilo tan reconocible, tan peculiar, ese trazo tan sencillo y a la vez tan expresivo que transmitía sin necesidad de color ni sombra. Forges se dejado enredar una y mil veces en proyectos altruistas y su imagen se asocia con varios proyectos humanistas y ONG. Era un tipo grande de maneras humildes.

Su muerte precoz, inesperada, cuando trabajaba con la intensidad de siempre, nos ha pillado desprevenidos, con esa tristeza desazonante de lo que no esperas.

El mundo es hoy un lugar más triste y los médicos de este país quedamos un poco huérfanos.

He admirado siempre a Antonio Fraguas, Forges, que junto con Quino han sido y serán siempre, mis referentes. Hoy es para mi un día muy triste. Nos quedan sus miles de viñetas que seguiremos utilizando sin parar.

Gracias Maestro Forges por lo que nos dejas y buen viaje.

FELIZ NAVIDAD

Queridos seguidores de este blog…

Llegando al final de este 2017 nunca pensé que tuviera tanto que agradecer a quienes me empujaron al lodo al principio del mismo. Aprender a nadar en un barro lleno de tiburones  fortalece los brazos y el espíritu, te hace sacar lo mejor de ti, te aligera expectativas y te libera de falsos amigos.

El resumen de 2017: Nuevos horizontes, proyectos interesantes y mucha buena gente.

Os deseo salud,buena compañía, trabajo y que en 2018 ningún sueño se quede en el tintero.

Abrazos

EL PAPEL DE LOS COLEGIOS DE MÉDICOS: ¿CELOFÁN O HIGIÉNICO?

Los médicos nos venimos rigiendo desde tiempos inmemoriales por códigos de conducta en los que nunca falta el sentido de la honorabilidad, la honestidad y la compasión.  Los pacientes ponen en nosotros toda su confianza y a veces su vida y deben ser capaces de dar por hecho un mínimo de valores humanos. En España, los colegios de médicos y la Organización Médica Colegial tienen como una de sus primordiales razones de ser el promover y desarrollar estas normas deontológicas. Los colegios deben ser transparentes y permitir que demostremos todo nuestro resplandor como profesión, los colegios deben ser ese papel celofán que nos engloba y nos hace merecedores de la confianza social. Los colegios son supuestamente una manera de garantizar que la profesión médica está al servicio del ser humano y de la sociedad y que son deberes primordiales del médico el respeto a la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo. La Organización Médica Colegial tiene un compromiso de velar por el cumplimiento del Código Deontológico e incluso de intentar cambiar disposiciones legales si estas son opuestas.

O eso creíamos….

 

Pero un día llega la hora de la verdad. Un médico recién salido de la cárcel tras cumplir condena por matar a golpes a una chica, acude a un colegio de médicos y se colegia sin traba alguna. Unos meses más tarde, la noticia salta a la luz pública y el colegio saca un comunicado diciendo que el médico cumple los “requisitos administrativos” y que ellos están para controlar el “ejercico profesional” y que lo demás no es su problema. El nivel de debate aumenta, pero las voces colegiales y deontológicas de peso se encogen de hombros en redes sociales y dicen que la ley es la ley, que ha cumplido su condena y punto.

Los focos de debate son tantos y tan altos que el colegio de médicos saca un segundo comunicado “ante la polémica suscitada” y aclaran que el juez ha dicho que este médico puede trabajar de médico pero solo en lo privado. Y parecen quedarse muy tranquilos ante esta nueva y rompedora dicotomía en la cual las exigencias morales mínimas para ser médico en lo privado son menores que en lo público. El principio de justicia por los suelos. Al menos, el colegio decide pasar la “patata caliente” a la OMC para que esta estudie cuales podrían ser las causas para la inhabilitación para el ejercicio de la profesión médica. A día de hoy la OMC no se ha significado oficialmente pero los miembros tuiteros parece que estén satisfechos simplemente con cumplir la ley ley.

 

Esto debería provocar una enorme y profunda reflexión sobre el papel de los colegios de Médicos. Si no tienen medios ni intención de luchar contra el hecho de que un médico que ha matado a golpes a otro ser humano siga siendo médico, si no tiene mayor función que ser un mero repositorio de los datos administrativos… los colegios con toda su parafernalia deberían reducirse a un garito con un administrativo y un procesador de textos.

Si los colegios no son capaces de ser garantes de la confianza social de la población a la que servimos, si nos encogemos de hombros “porque la ley es la ley”,  si ignoramos los principios más básicos de profesionalismo médico, si aceptamos que unos pacientes merecen garantías pero otros no, si obviamos que la razón de ser de los colegios es la autoregulación, la deontología y la excelencia….los colegios quedan como centros de reunión para coros, mus, concurso de fotos, venta de seguros y otros usos secundarios. Una simple asociación de médicos no debiera ser obligatoria si no cumple su función principal para la sociedad. Si tienen que forzar un cambio en la ley para evitar que una persona que ha acabado a golpes con la vida de otra pueda trabajar como médico no sé a qué esperan.

Todo el mundo tiene derecho a rehabilitarse y a una segunda oportunidad en la vida pero no a permanecer en una noble profesión basada en la confianza y tratando con personas vulnerables.

Ante esta nueva disyuntiva, el papel de los colegios…¿será celofán o será solo papel higiénico? Estamos a la espera.