ADIÓS, SENDÍN,…ADIÓS

La primera vez que hablé con Juan José Rodriguez Sendín fue…¡sobre alpargatas!. Me acerqué a saludarle tras una conferencia suya en el Carlos III en la que mencionó mi carta a la ministra (Sra Ministra, vacúnese usted ) y cuando me presenté, me plantó dos besos y con enorme simpatía me dijo que me  quería regalar unas alpargatas. Me sorprendió su reacción desenfadada y cercana pues las susodichas alpargatas hacían referencia a un artículo que yo acababa de publicar en el Mundo en el que le criticaba a él y a la Organización Médica Colegial.

Esa primera impresión de persona afectuosa, inteligente, activa y de mente abierta no fue equivocada y a día de hoy la sigo manteniendo.

No conozco cómo era el mundo médico o la colegiación antes de Sendín. Creo que yo llegué a España casi a la vez que él llegó a la presidencia de la OMC así que no tengo punto de comparación pero sí tengo una clara impresión de que la medicina que disfrutamos  en este país sería peor si Sendín no hubiera sido el leader de todos los médicos durante estos ocho años.

Este hombre ha dedicado cada hora del día a luchar porque las cosas se hagan bien y se ha metido en una cantidad de charcos casi difíciles de creer. Se podría medir su trabajo por el número de kilómetros que ha recorrido para acudir a tantos cientos de reuniones, inauguraciones, congresos y seminarios, lo mismo a hablar del precio o las patentes de medicamentos, como para discutir sobre la medicina sin base científica, para apoyar a los estudiantes de medicina en sus gestiones nacionales, para ayudar a desarrollar el programa de médicos enfermos, para contribuir al buen desarrollo de la Atención Primaria, para llamar la atención sobre la desigualdad social como primera causa de la enfermedad, para presionar por un pacto de estado por la sanidad…etc, etc, etc…..allá donde se hable de medicina o de bienestar social es difícil que no haya estado Sendín. Dar una conferencia en Sevilla por la mañana y otra en La Coruña por la tarde y además verle tuitear sobre ambos actos ha sido su tónica general.

Constructivo, amante de las nuevas tecnologías y de las redes sociales, dispuesto a entablar conversación con todos, y abierto a ideas que inicialmente pudieran ser rechazadas por cualquier persona “sensata” (¡que me lo digan a mí que gracias a su apoyo  pude desarrollar y coordinar una guía de buen uso de RRSS para médicos y un inaudito cómic sobre el código deontológico!), su función para hacer de la medicina un arte con mayúscula ha sido impresionante e imprescindible. Si Sendín hubiera sido ministro de sanidad en vez de presidente de la OMC, las cosas en este país serían diferentes. Y a pesar de todo, ha sabido tratar a los médicos que se le han acercado como el compañero que es y no como una persona en un alto cargo institucional.

Mi admiración por Juanjo Rodriguez Sendín no ha sido ciega, de hecho siempre me he sentido con libertad para criticarle en lo criticable y en estos años hemos tenido nuestros más y nuestros menos (de hecho, durante los últimos meses  solamente hemos tenido  “menos”, por cierto, pero es la vida y son “las obligaciones”).

El hombre de la permanente corbata que tantas veces  ha renunciado a su vida familiar para asegurarse que otras muchas familias desconocidas tuvieran mejor sanidad, mejor calidad de vida. Este valioso surfero que viniendo de ser el médico de un pueblo de Toledo, no ha dudado en coger las olas más altas y peligrosas sin apenas saber nadar y enfrentarlas sin pensarlo dos veces.

Su lucha por la equidad y la cohesión del SNS ha sido patente, su insistencia en la calidad asistencial y la financiación adecuada, su fuerte oposición a mercantilizar la enfermedad  y su idealismo sobre el trabajo de un médico que tantas veces le ha hecho rememorar las palabras de Marañón sobre nuestro ADN profesional  y nuestro “amor, amor infinito por nuestros semejantes”, son imprescindibles. Siendo muchas veces difícil encontrar líderes médicos a los que admirar, Sendín nos lo ha puesto fácil. Es y será un referente en la medicina española del siglo XXI.

Y aquí acaba su periplo como presidente de la Organización Médica Colegial, se marcha a otras aguas, a otras olas, a otros mares, aunque sin saberlo imagino que se llevará su tabla de surfero y su eterna corbata a seguir luchando por causas justas y a seguir haciendo de nuestra profesión ese arte honorable que siempre fue. Espero hablar por muchos si te digo, en nombre de la profesión médica, gracias Juanjo y buena suerte.

PS:  Y que sepas que me sigues debiendo unas alpargatas.

manguitos

(La idea de Sendín como surfero se la he tomado prestada al Dr Jose Ramón Repullo)

 

 

Advertisements
Posted in Uncategorized | 3 Comments

DIARIO INTIMO (y ficticio) DE UNA “ESTUDIANTE DEL MIR, IRRESPONSABLE E INEXPERTA”

img_6853

Son las cinco de la mañana, llevo 23 horas trabajando sin descanso, hay demasiados pacientes esperando para poder parar y muchos de ellos muy graves. Estoy con Marta, la R1. Hace unas horas le han avisado que ha fallecido su abuelo. Le hemos dicho que se marche pero insiste en acabar su turno así que le he dicho que se pegue a mi. Hay días que ve pacientes sola pero hoy no está en condiciones.

El servicio está hasta arriba, los adjuntos están con un bebé que ha llegado en estatus epiléptico. He intentado tranquilizar a los padres, no es fácil. Me pongo en su lugar y se me parte el corazón. Pienso en mi Tily, es casi de la misma edad. Espero que esta noche esté bien, la dejé con algo de fiebre.

Acabo de ver a Stefan, un borrachín que nos traen a veces cuando la noche es particularmente fría y le encuentran en la calle. Su historia es algo triste, inmigró a España buscando mejor vida para su familia pero todo resultó un desastre, ahora está solo y pasa la mayor parte del tiempo bebido. Al alta siempre se va lloroso, disculpándose. Es un hombre educado. Pobrecillo. No hacemos mucho por él, a veces un suero, a veces un café caliente.

Me dicen las enfermeras que hay una señora que puedo solucionar rápidamente y entro con Marta a verla. Tiene un insomnio puntual, anda preocupada con un problema de rodilla. no tiene nada grave ni nada urgente. Mientras me lo cuenta, pienso que no me he asegurado que el paciente del box 2 no tiene alergias y le he prescrito ya el antibiótico. Es la segunda vez que me pasa esta semana, tengo que tener más cuidado. Le digo a la señora del insomnio que ahora le traigo una receta, aunque me quedo con las ganas de decirle al marido de cara de poker, que le cante una nana. Me río yo sola. Si le soltara una fresca a todo el que viene con tonterías a urgencias no haría otra cosa.

Este tipo de pacientes me agotan. Personalmente me han quitado las ganas de trabajar en un servicio de Urgencias. Intento no pensar qué haré en unos meses cuando acabe. Llevo seis años de carrera, pasé dos preparando el MIR y voy por cuatro años de residencia. Imagino que haré como Pedro, mi marido que es anestesista, empezar a encadenar contratos de semanas o de días. El mes pasado le contrataron en un hospital de otra ciudad por horas, varias veces. En el banco se rieron cuando fuimos a pedir una hipoteca. Mi cabeza está agotada. Voy a buscar la receta para la insomne, así evito que tenga luego la pobre que ir también a su médico de familia.

Marisa, una enfermera con la que me llevo genial, me grita desde el otro lado del pasillo. Stefan no respira. Parece que esta vez ha tomado más que alcohol. Salgo corriendo. No me había dado cuenta que mis piernas se han hecho de plomo. Efectivamente, se ha parado. Pido que llamen al otro adjunto. El pobre se retiró a descansar hace menos de una hora. Empezamos RCP. El box se llena de gente. Consigo intubarle a la primera, me alegro tanto del curso que hice el mes pasado, aunque supuso separarme de Tily varios días. Espero que no tenga fiebre esta noche. Llegan corriendo los de la UCI, siempre es un placer verlos llegar en estas circunstancias. Se hacen cargo, me quedo ayudando. Conseguimos sacarle de la parada. Me tomaría dos cafés. Hoy les he llamado ya varias veces.

Vaya día llevamos. Hace solo unas horas sujeté la mano de Ezequiel, un anciano que trajeron de la residencia moribundo. Con 93 años y un Alzheimer profundo, se atragantó con la papilla. No pude hacer gran cosa por él. A veces sujetar la mano unos minutos es lo único que puedes ofrecer a alguien así, es frustrante. La familia no llegó a tiempo. Marta y yo nos quedamos con él hasta que dejó de respirar, fuero solo unos minutos. Marta llora, ninguna de las dos llevamos kleenex. Tengo que rellenar el certificado de defunción. Dice Marta que su abuelo también se llamaba Ezequiel. Sigue llorando.

Reviso al paciente del box 2, afortunadamente ya vi que no tiene alergias conocidas. Le ausculto, parece que el nebulizador le ha ido bien. Me sonríe. Le sonrío. El hijo se ha quedado dormido en la silla. Pobre.

Veo a una mujer con varios cortes en la cara y un ojo morado. Tiene una expresión de miedo intenso. Insiste en que se ha caído de la cama. Le pregunto si las cosas en casa van bien. No me mira a la cara, dice que su marido es muy bueno pero que tiene mal carácter. Veo que ha venido varias veces con más “caídas”. Al darle el alta le doy un papelito con el 016 escrito y le explico. Quizás me escuche. Quizás no.

Me acabo de dar cuenta que no cené. Ahora ya no sé si tengo hambre o ganas de vomitar. Estoy rota. Hay un señor gritando en el pasillo. Dice que lleva dos horas esperando y que su dolor de espalda de mas de dos años no aguanta más. Insulta a una auxiliar que intenta calmarle. Llegan los de seguridad. Qué cruz.

Son las ocho, cuento a los adjuntos que llegan frescos lo que queda en Urgencias, tenemos casi todos los boxes  llenos. Si me doy prisa, llego a ver a Tily antes de que Pedro la lleve a la guardería. Su carita siempre me recompone el alma. Me visto deprisa y ya en la puerta me acuerdo de Aurora la pobre señora del insomnio. Maldita sea mi estampa. Me cambio otra vez y vuelvo a entrar. Me encuentro a Bea, la adjunto que mejor me cae y me pregunta a dónde voy con esa cara, que las ojeras me llegan a la barbilla. Qué encanto, me dice que va ella ahora mismo y soluciona la receta de la insomne.

Salgo corriendo del hospital. Miro el reloj. Ya no veré a Tily.

 

Posted in Uncategorized | 50 Comments

#ExpedienteMonica- nota de actualización

En primer lugar quiero agradecer el apoyo masivo que estoy recibiendo. La reacción en RRSS, explosiva, solidaria, creativa y de miles de personas de tantos lugares diferentes de España e incluso de fuera me tiene impresionada pero sobre todo emocionada. Es un proceso largo y doloroso en el que intento no perder la coherencia y sobre todo no perder el horizonte. Aunque debo decir que lo que empezó siendo un problema personal explicado en un blog, se ha convertido ya no solo mi propio canto a la dignidad profesional sino en el grito de los profesionales sanitarios por la libertad de expresión. Nuestra prioridad son nuestros pacientes y todo lo demás sobra. Aquí nos jugamos mucho como profesión, mucho más que una sanción a mi persona. No puede haber excusas que impidan la libre expresión.

Sé que ayer había muchas expectativas sobre la declaración en el colegio y en la linea comenzada de transparencia, os pongo al día. Tengo que agradecer de corazón a Chema Antequera (@abogadoenferme @defensor_medico)  su generosidad, compañía y sus aportaciones imprescindibles  y a mi abogada y defensora (cuyos nombres no me parece apropiado mencionar) el apoyo impagable y la ayuda práctica. Para mi sorpresa y alegría, se personó también algún colegiado exigiendo que se hiciera público el acto (aunque no se consiguió).

El instructor del caso y el secretario (dos médicos colegiados) me tomaron declaración. Tuve la impresión de que el procedimiento fue correcto y el talante amable. No es fácil ser requerido para un servicio de este calibre y en este contexto, por lo que también les agradezco a ellos su tiempo y dedicación.

 

Continúo con la conciencia tranquila y sin nada que ocultar. Como no puede ser de otra manera,  seguiré manteniendo la prudencia en mis declaraciones y en el formato de las mismas. Tengo material suficiente para convertir esto en un circo de varias pistas pero sigo creyendo en la profesionalidad y también en las instituciones.

Continuamos la lucha. Muchas gracias

quijote

 

 

Posted in Uncategorized | 15 Comments

Let me tell you about my disciplinary procedure as a doctor

Back in June last year I decided to resign from my job as a doctor in Emergency Medicine at the Spanish hospital where I’ve been working for the last eight years.  My contract was precarious and the working conditions treacherous. I had complained several times about the unsafe long hours without any organized rest and the incredibly busy shifts. Nothing worked so I just left.

Poor working conditions, with lack of stability, temporal and badly paid contracts and generally undignified jobs are common in the Spanish NHS  where only less than 40% of doctors have job security and they are mostly over 50 years old. So, five weeks after leaving my job I decided to write about it here in my blog Medicoacuadros. This is a  blog that I have been writing since they closed my section at the national newspaper El Mundo. I tend to comment on medical professionalism, medical ethics, humanism, patient dignity and all those things that I feel are important to Medicine. So, I wrote, in general terms, about the suffering and precariousness of medical staff and all the things that shouldn’t be happening and that I had decided to leave behind. Here is what I said:

 

Dear working exploitation: this is it, I am leaving you

I have left my job as a doctor.

I have given up my on-call hours contract with the Spanish Health Service.

I have left behind a merciless working exploitation.

I have abandoned the slavery of a health system that treats its staff as if they were just rubbish.

I have given up to being pushed around by a head of department that manages his staff as if he owns them, a boss that uses tyranny rather than leadership.  A boss who is  just like so many others in our national health service. No better and no worse.

I have left a system where there are first and second class doctors and some live at the others’ expense.

I have resigned from working 24 hours shifts, with no rest. Such long hours are  a risk to my own health but more importantly, they are a hazard to my patients’ safety.

I cannot take any more of this lack of job stability.

I have resigned from working with excellent colleagues who, like thousand of them in Spain, have finally forgotten their professional pride, their dignity and they just live in fear.

I give up a summer timetable that would make me work up to 60 hours per week, for three months non stop, at peak busy time just because this year, it’s not my turn to have any breaks

I leave behind the only working contract that allows me to work part time. You are either a full time worker or you are nothing.

I’ve fled from the “this is the way we’ve always done things here”.

I give up to the overwhelming feeling of being different because I dare to write and I dare to doodle cartoons or because I dare to stand up to injustice or to give my opinion when nobody asks.

I give up to the indignity, the abuse, the tiredness, the stupidity, the despotism, the poor organization, the lack of mid and long term plans, the lack of solidarity and professionalism that the Spanish National Health Service inflicts on us workers

I have always wanted to be a doctor since I can remember, I graduated 25 years ago, I spent five years training and twelve more as an A&E doctor in the UK and the last eight years in Spain. I am just a doctor, only a doctor, a doctor from head to toe but I have had enough.

This is it, I give up, I am out.

 

This letter was received with an  immense and roaring welcome in the Spanish medical social media where thousands of doctors were pleased to see a colleague making our general situation visible to society (many people still think that doctors have great salaries and fantastic jobs), there over 80.000 visits to Medicoacuadros, many thousand of tweets and so on. The Spanish General Medical council (OMC) were also enthusiastic about it and helped to spread its popularity.

Unfortunately some of my former colleagues at the local A&E department took it personally and felt offended about it and they made a complain to the local medical council (Spain has a general medical council but also 51 independent local councils that are fully autonomous). The council looked into it and decided five months later to take disciplinary action against me following a review by the local deontology committee. Apparently they found that I could be guilty of  missing the adequate attitude of brotherhood and fraternity towards my former colleagues.

I am now undergoing disciplinary procedure for this; if the board finds I am guilty, I could  have my license to practice medicine removed for up to a year.

I am happy to count on an incredible (and virtually noisy) backup from doctors, nurses, organizations and even patients associations who are giving me their support in an unprecedented explosion in SoMe that has been completely overwhelming. Some of it may be followed by the #ExpedienteMonica  My @mlalanda was mentioned over 10.000 times in less than 48 hours, I have received over 100.000 visits to the entry with over 100 comments and more than 50  bloggers have written entries and so on. In only two days it has managed to make it to local and national newspapers too

I am sharing it all in english( in a very concise way) since I am sure that there are many doctors around the world who are also suffering for speaking up and whistle blowing. In this XXI century I feel that a situation  like the one I am suffering needs to be made public. Maybe we have been taking freedom of speech for granted but it’s not really there. Something is not quite right.

I feel that I am fighting now not only for myself but for better working conditions for the medical profession in Spain. I am hoping to encourage my colleagues to fight for our jobs to become more dignified. If we are permanently exhausted and concerned about the needs of our families, the stability of our homes, we will not be able to provide the quality and safety of medicine that our patients need and deserve.

Now I can only cross fingers and hope that I’ll be found innocent.

BOOOOM

Posted in Uncategorized | 3 Comments

MI EXPEDIENTE DISCIPLINARIO

El Colegio de Médicos de Segovia me acaba de abrir un expediente disciplinario que me puede suponer la inhabilitación profesional, por un tiempo de hasta un año.

Veréis, hace 25 años que soy médico; de esos he pasado 16 en Inglaterra, formándome y trabajando como médico de urgencias. Volví con mi familia a España para que mis hijos crecieran aquí y los últimos ocho años he tenido un contrato de guardias en el Servicio de Urgencias del hospital General de Segovia.

Paralelamente a mi trabajo asistencial, me dedico a la comunicación médica. Entre el 2009 y el 2011 escribí para El Mundo con un blog llamado Profesión Sanitaria y al cerrar este por la crisis, abrí mi propio blog llamado Medicoacuadros. Hago entradas de manera regular sobre temas profesionales y sanitarios. Me interesa particularmente la ética médica y soy también miembro de la comisión deontológica del colegio de médicos de Segovia.

Durante estos ocho años que he trabajado en urgencias,  la situación se ha ido haciendo cada vez más penosa, con una Atención Primaria cada vez con menos recursos en el contexto de una población muy envejecida, un hospital con menos número de médicos residentes cada año y haciendo cada uno menos guardias, un sistema informático tedioso, un servicio de apoyo de radiología bueno pero mermado, y una plantilla con 23 adjuntos de los cuales solo nueve tienen situación estable. La penosidad en las urgencias ha ido en aumento hasta hacerse insostenible en lo profesional. Y a pesar de todo, el servicio que se ofrece a los pacientes es de calidad pero solo a costa del trabajo admirable de los miembros del mismo que se dejan la piel cada día. En verano, yo dije basta y abandoné mi contrato a la vista de la situación límite en la que me situarían tres meses de trabajo intenso sin descanso y con gran riesgo para mis pacientes.  Puse quejas en la gerencia ya en abril y al marcharme en junio en la gerencia del hospital, la dirección médica y la gerencia de área pero a día de hoy no he recibido respuesta.

El 3 de agosto decidí hacer una abstracción de mi propia experiencia y escribí en mi  blog una denuncia sobre el SNS con la intención de exponer ante la opinión pública la situación de precariedad en que viven una innumerable cantidad de médicos. Lo titulé. Querida explotación laboral: te dejo, no cuentes ya conmigo Una entrada que quiso reflejar una situación que es común en nuestro sistema sanitario y que tiene su reflejo en miles de médicos en toda España, con una situación indigna, abusiva e irregular, temporal y de mala calidad. Una entrada que busca hacer de bandera a la dignidad de unos profesionales que sufrimos en silencio esta vulneración de derechos estatutarios  porque tenemos familias a las que seguir alimentando. Una situación laboral que con frecuencia es tolerada por los responsables directivos. El objetivo de mi entrada fue generar un debate en aras de converger en sinergias que mejoraran la situación de los médicos y demás profesionales sanitarios (igualmente maltratados) y por extensión una mejor atención de pacientes y usuarios del SNS.

El hecho de que yo abandonara mi contrato de guardias en mi hospital, no le hubiera interesado a absolutamente nadie si no fuera un fiel reflejo de una situación generalizada. La respuesta no se hizo esperar y el blog se hizo viral, se copió a muchos otros blogs, recibió 10.000 reacciones en Twitter, apareció en prensa médica y en prensa general .Y para mí lo más importante: la Organización Médica Colegial, única institución que engloba a todos los médicos de España y cuya misión es proteger el profesionalismo y el Código Deontológico, se hizo eco de mi escrito. Su revista Médicos y Pacientes dio difusión a la entrada, así como en su cuenta corporativa de twitter y lo mismo hicieron los miembros de la comisión permanente que están en twitter que apoyaron y difundieron mi mensaje públicamente.

El 22 de agosto el jefe de servicio de urgencias del hospital general de Segovia y otros 12 compañeros (de un total de 23 adjuntos) me denunciaron al colegio de médicos por sentirse despreciados y humillados por la entrada al blog. El colegio me abrió un expediente informativo en septiembre y se pidió a la comisión deontológica que evaluase mis opiniones en el blog.

El 29 de Agosto y antes de conocer su denuncia, publiqué una Carta al Adelantado de Segovia tras denunciar un compañero enfermero que la situación en las urgencias durante Agosto era caótica y  tras aparecer una mención a mi nombre en el mismo.Esa carta sí hace ya referencia a mis compañeros del servicio de urgencias de Segovia , y los  describo como lo que son, excelentes profesionales, fantásticos médicos, abnegados, generosos y dedicados. La entrada inicial al blog nunca trató de ellos y me duele haberles ofendido, siento mucho si les ha podido causar malestar. Pero es precisamente porque nunca trató sobre ellos, ni nunca fueron mencionados, ni aparece insulto ninguno, por lo que la entrada continúa intacta en el blog a pesar de su reacción y por lo que mi conciencia permanece tranquila. Yo respondo de lo que escribo no de cómo se lea.

Lo que quiero hoy comunicar con esta entrada al blog es que la tarde de Reyes el colegio de médicos de Segovia me notificó a través de un documento legal de cinco hojas, que ha acordado incoar Expediente Disciplinario contra mí pues consideran que mi conducta puede ser objeto de una falta grave por haberse trasgredido los artículos 37 y 38 del Código de Ética y Deontología médicapor las acusaciones vertidas contra el servicio de urgencias y sus miembros, focalizadas en el Dr xxxxxx (jefe de servicio) pero no de forma exclusiva, y con la consiguiente alarma social que ha podido crear sobre el funcionamiento del servicio de urgencias de segovia, sin fundamento, a tenor de sus publicaciones en prensa y redes sociales, teniendo en cuenta el poder de las mismas y el peso de la Dra Lalanda en los medios”

“La sanción que pudiera corresponder: conforme a lo dispuesto en el artículo 72.3 de los Estatutos colegiales, la comisión de una falta grave es sancionable con la suspensión del ejercicio profesional durante un año”

(09.02.2017- aclaración. la sanción podría ser de hasta un año)

El procedimiento ya ha empezado habiéndose nombrado un Instructor y un Secretario que me tomarán declaración en los próximos días pudiendo yo ir acompañada de un defensor y un letrado. Yo ya he comunicado al instructor del expediente disciplinario mi voluntad de contar con un defensor (una compañera médica) y en colaboración con un equipo de abogados se está organizando mi defensa.

Desde Médico a Cuadros y como siempre, seguiré  abanderando la mejora del sistema sanitario, la seguridad y dignidad de los pacientes y la dignidad profesional de los médicos; y por supuesto, dado el momento procedimental corporativo-deontológico en el que me encuentro, siempre con el máximo respeto a la legalidad colegial, al Instructor y al Secretario de mi expediente disciplinario

Seguiré denunciando situaciones inadmisibles y defendiendo sin corporativismos, el pundonor de mis compañeros médicos (de todos, los que están cerca y los que están lejos, los que pueden quejarse y los que no, los más valientes o los que sean víctimas de violencia simbólica). Por lo tanto, dada la trascendencia y gravedad de la situación, que entiendo va mucho más allá del problema que me ha generado a mí a nivel personal, os invito a reflexionar con calma y a comentar en los ámbitos que os parezcan más adecuados o como respuestas a esta entrada en el propio blog.

Gracias

“El final de nuestra vida comienza cuando permanecemos callados ante cosas que de verdad importan” Martin Luther King

 

Posted in Uncategorized | 160 Comments

CAMBIEMOS LOS CONGRESOS MÉDICOS: MI PROPUESTA PARA EL AÑO NUEVO

Necesitamos cambios profundos en la manera en la que aprendemos y comunicamos medicina.

No parece que de momento haya ninguna intención institucional de hacerse cargo de la formación continuada de los médicos pero mientras esto ocurre, no podemos continuar dando por bueno lo que tenemos. Creo que no podemos seguir siendo cómplices del enorme despropósito que son los Congresos de Medicina, en la gran mayoría de especialidades. Somos cada vez más los médicos que nos avergonzamos de estas reuniones masivas en las que hay mercadeo fácil de voluntades y de productos mezclado con aprendizaje. Propongo luchar contra esto pero no con simples palabras sino con hechos prácticos y posibles.

-Aceptar los precios de inscripción a un congreso médico supone andar mendigando  a la industria farmacéutica para poder asistir. Esto nos deja en un débito permanente y todos sabemos cuál es el precio.

-Enviar una propuesta de presentación o póster a un congreso, supone que si te lo aceptan te obligan a inscribirte y pagar el precio, siempre abusivo de inscripción.

-Aceptar ir de ponente invitado (porque esto es un subidón a nuestro ego), supone seguir facilitando que estos congresos continúen existiendo. Si no hay ponentes de prestigio que actúen de reclamo, no hay congreso.

¿Qué pasaría si nosotros mismos, los médicos de a pie, comenzamos a poner ciertas condiciones a los congresos? Ya estamos viendo que se pueden organizar fantásticas reuniones con contenido valioso sin cobrar inscripciones de 700€*. Se puede hacer. Estas son mis propuestas firmes, que yo misma llevo ya aplicando a mi propia práctica desde hace un tiempo:

1- No te inscribas en un congreso cuyo precio más caro (para socio y apuntándote en el último momento) sea mayor de 200€. Esa es una cantidad razonable que la mayoría de médicos se pueden permitir, sin mendigar.

2- No envíes tu abstract a congresos que no tengan la inscripción gratis para los congresistas que vayan a hacer presentaciones de sus trabajos. Y no envíes tu abstract si la inscripción más cara es mayor de 200€.

3- No aceptes  participar en un congreso médico como ponente invitado a dar charla o participar en mesa redonda si el precio de inscripción para los congresistas es mayor de 200€. Y explica porqué a la organización.

No hay congresos sin congresistas, no hay congresos si no hay ponentes y no hay congresos si no hay ponentes invitados. Está en nuestra mano cambiar el modelo de congreso. Es hora de que las sociedades científicas abaraten los congresos retirando lo innecesario, es hora de que busquen la financiación a nivel de sociedad científica y no de individuos, es hora de que los congresos médicos dejen de ser moneda de cambio o motivo de enriquecimiento para nadie, es hora de que un medico pueda pagar un congreso de su bolsillo. Es hora, en fin, de que acudamos a los congresos con orgullo profesional.

Por todo esto, te pido que te sumes a este manifiesto personal; las cosas se cambian cambiando cada uno y no esperando que nadie lo haga por nosotros. Te pido que sumes tu nombre y comentario enviando una entrada a este blog y que lo difundas todo lo que puedas. La solución está en ti, en mi, en cada uno de nosotros.

#YoCambioCongreso

esposas

*Ejemplos de congresos y reuniones médicas que demuestran que poder, se puede: los de IBAMFIC, SVMFIC, OSATZEN, SIAP, Farmacritix, estudiantes de IFMSA-Spain, los estudiantes de medicina en su congreso nacional CEEM, En la Cabecera, REAP, dotMED Conference, Graphic Medicine y eventos de divulgación científica de calidad como Naukas

Posted in Uncategorized | 35 Comments

La hipocresía del lazo rosa

Hace unas semanas, cuando el mundo se volvió rosa, como cada año, y las empresas, los partidos políticos o cualquiera que tiene algo que vender sacó sus lazos a pasear, tuve una conversación en twitter con una persona que ha sufrido mucho por esta imagen hipócrita que la sociedad disfruta tanto. Una mujer que siente que la idea banalizada y superficial que se nos vende del cancer de mama, está haciendo aun más dura la experiencia para muchas mujeres y sus familias. Le pedí que me lo explicara despacio en un e-mail y me mandó esta desgarrada descripción. Tanto lazo rosa daña y destruye, no dulcifica, no acompaña.

Le he pedido permiso para transcribir aquí su carta, sin apenas cambios, para compartir algo que muchos intuímos: el lacito es marketing puro y las enfermas lo sufren. Su nombre es Olga y pide que comparta su cuenta de twitter por si alguien se quiere dirigir a ella: @fisioORT. Gracias Olga por tu confianza. Espero que la pena se vaya diluyendo, al menos un poco, y se haga soportable.

Aquí está la historia de Olga y de su hermana Marta:

Mi hermana murió hace 11 meses por un cáncer de mama. Fue diagnosticada en diciembre de 2012. Falleció en enero de 2016; 3 años después de la mastectomía (sin afectación ganglionar en principio); 18 meses después del diagnóstico de metástasis. Tres años de pesadilla. Falleció con 42 años.

Durante este tiempo he tenido que sufrir no sólo su enfermedad y su sentencia de muerte, sino también a la gente. Uso “gente” y no “personas” porque me parece que mucha “gente” nunca llega a ser persona. Mucho ponerse lazos… Hipócritas. Mi hermana ha tenido que soportar miradas de asco. Ella misma decía que veía cómo alguna gente la miraba como si tuviese ébola. Una cosa es que te miren con “pena” y otra que lo hagan como queriendo apartarse por si eres contagiosa.

Mira, al principio, cuando te diagnostican, el mensaje que todo el mundo te da como enfermo o familiar de enfermo es “no te preocupes que esto se cura”. Claro… se cura… Que se lo digan a mi abuela, que murió por cáncer de mama. ¿Qué pretenden? ¿Que uno no sienta miedo por tener cáncer?. Pues, ¿sabes qué? Que te sientes mal por no ser capaz de sentirte bien “porque el cáncer de mama se cura” y según eso que dice la gente debería estar contenta. Sí, una fiesta. Una fiesta esperar a que llegue el jodido día de la cirugía. Una fiesta cuando sales del quirófano sin una teta siendo joven (39 años). Una fiesta cuando dicen que como tu tumor es muy agresivo te van a poner quimio (realmente esto te tranquiliza porque cuando tienes cáncer quieres que te pongan todo lo que haya, da igual lo que sea).

Pues eso… Que tener cáncer de mama es lo más, porque “se cura”.

No te describo el día de ir con ella a por una peluca que le tuve que pagar yo porque ellos no tenían dinero casi ni para comer. Horrible. Lo recuerdo hoy y siento náuseas. Pero en ese momento mi hermana mayor era la “asustada” y a nosotras dos (mi hermana pequeña y yo) nos tocaba hacer de valientes. No sé cómo pude ser valiente. Cómo podía hablarle con calma cuando en realidad me despertaba cada mañana con la angustia del que tiene la guillotina sin saber cuándo caerá ni si lo hará.

Nunca fui optimista. No somos una familia optimista. Y no serlo te hace sentirte culpable porque te dicen que para curarte de un cáncer tienes que ser optimista. Y entonces piensas que si no te has curado es porque eres pesimista.

El puto lazo rosa.

La gente diciendo que con una buena actitud frente a la enfermedad ya tienes casi la curación. La gente no escuchando cuando hablas.. Porque, ¿sabes? ¡Si! La gente te pregunta por cómo estás, pero ¡no quieren oír la respuesta!. Cuando les cuentas la realidad, ¡te la niegan!.

-“Su cáncer es muy agresivo y…”

-“Que no, ya verás… el cáncer de mama se cura”.

Y cuando esto te pasa cada maldito día llega el momento en el que cuando te preguntan “qué tal”, ya no cuentas la verdad. Dices que bien y se acabó porque tener que oír que te nieguen lo que sientes te hace sentirte abandonado.

Así es como me sentí y como se sentía mi hermana Marta.

Cuando se le diagnóstico la metástasis en el hígado (varios tumores, uno de ellos de 3 cm) la sensación de incomprensión llegó a un limite inimaginable.

-¿qué tal estás?

– mal, el tumor se ha extendido por todo el hígado y ya no hay cura. Como mucho son 6 años de vida.

– que va, mujer… El cáncer de mama se cura. Mi prima lo tuvo y se curó.

Y te entran ganas de matar.

En esta sociedad del lazo rosa, en la piscina municipal  la socorrista se acercó a mi hermana que estaba metida en la piscina con su hijo de 5 años (los menores sólo pueden bañarse acompañados de un adulto) y le dijo que tenía que salir, que con pañuelo en la cabeza no puede uno meterse en la piscina. “Verá, es un pañuelo de quimioterapia…”. “No. Lo siento. No puede bañarse” Le hizo llorar. Mi hermana puso una queja en el polideportivo y el concejal de Deportes lo solucionó: podía volver cuando quisiera y bañarse. Que disculpase a la socorrista. Pues no. Yo no le disculpo. No puedo.

Te han dicho que te mueres, que la quimio no está funcionando. Ninguna funciona. Que tampoco eres apta para los ensayos que se están realizando. Tu tumor ha ido mutando y ya no hay nada más que probar. Intentas llevar una vida lo más normal que puedes (si es que eso es posible) y no te dejan porque en la piscina no puedes meterte con un pañuelo de quimio. Eso sí… luego me pongo un lazo rosa y corro en la carrera de la mujer, pero en esta piscina no te bañas hoy y hago que todos los que te rodean contemplen la escena y te compadezcan. Y tú te vas llorando a tu casa con tu hijo.

No, no disculparé nunca a aquella socorrista. Tampoco perdonaré a aquella enfermera que por llegar 5 minutos antes de la hora de cierre de la sala de analíticas en donde te sacan la sangre del reservorio se puso a gritarle y también le hizo llorar de impotencia.

No perdono a ninguna de las gentes que en estos 3 años nos hicieron sentirnos unas exageradas, unas quejicas… Porque así es como acabas sintiéndote. Todo va cada vez peor, pero mejor no lo cuentes porque quien escucha tenderá a minimizar lo que cuentas. Acabas callando. Te lo comes tú solito. Estás sólo. Pero el espectáculo rosa continúa.

Y acaba muerta y todavía hay a quienes les pilla por sorpresa porque “el cáncer de mama se cura”. Van al tanatorio y te dan ganas de echarles de allí.

Porque cuando uno tiene cáncer lo único que pide es empatía, acompañamiento, ESCUCHA.

A todo esto yo le tuve que sumar mi ámbito laboral. Con una jefa/compañera que se pasó  tres años diciéndome que el cáncer se lo produce uno mismo por tener conflictos emocionales no resueltos. Que si mi hermana no se curó fue porque no supo resolverlos y “así normal que la quimioterapia no funcionase”. Y me callé. Me lo tragué.

Tuve que escuchar también, tras contarle mi angustia por este tema y otros, que me dijese que soy oscuridad y que la oscuridad atrae oscuridad y que si no fuese por el trabajo en su clínica yo ya me habría suicidado. No sabes cómo, cuando estás en una situación de horror y desesperanza así, estas palabras pueden herirte para siempre. A las pocas semanas de morir Marta mi jefa volvió a decirlo: “no se curó porque tenía problemas con su marido”. Me tragué muchas veces las ganas de mandarle a tomar por el culo porque si lo hubiera hecho quizás me hubiera despedido. Luego lo hizo.

Después de una vida muy difícil, estos 3 años de enfermedad de mi hermana han sido algo que ya no sé ni cómo definir. Desinflada y a la deriva. En parte me da todo igual ya. No sé.

Y volviendo a lo rosa del cáncer de mama. Lo que he aprendido es que somos gilipollas. Sociedad de hipócritas. ¿De qué cojones vale toda la parafernalia rosa si luego nadie quiere estar al lado del enfermo?… si nadie quiere escuchar y acompañarte… si nadie quiere asimilar junto a ti el trago de saber que a veces no hay cura. A quienes no lo superamos (enfermos y familiares) escuchar cada dos por tres que “el cáncer de mama se cura” nos hace sentirnos perdedores. Es como si fueras excluído. Silenciado. “No vengas a jodernos el eslogan”. ¿Por qué yo no me curo?. ¿Por qué me tocó a mi ser el 15% que no lo supera?. Si hice todo lo que me dijeron los médicos… Será que no fui optimista.

cancer-mama

Posted in Uncategorized | 39 Comments